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Viernes 31 de octubre de 2003

 

Los analistas españoles dudan de la bondad de las cifras oficiales

El crecimiento de EEUU llega sin creación de empleo

Por Manuel L. Torrents

Las cifras de crecimiento económico estadounidense del pasado jueves fijaron la tasa más alta de los últimos 19 años. Pero los analistas señalan que estos números no invitan al optimismo, sobre todo por la falta de credibilidad de los datos oficiales y por la nula creación de empleo en EEUU.

Números “dopados” o “cifras infladas artificialmente”. Lo dicen los analistas españoles al referirse al PIB de EEUU. El Departamento de Comercio estadounidense presentó un crecimiento de la economía del 7,2% interanual a finales del tercer trimestre del año, la tasa más alta desde 1984. Pero mientras que en aquellos tiempos, en 1984, se crearon 165.000 puestos de trabajo en los tres meses en los que el PIB se desmelenó, en el reciente trimestre se han destruido 41.000.

El sector industrial ha eliminado 136.000 empleos entre julio, agosto y septiembre de 2003. Y eso que el secretario del Tesoro, John Snow, afirmó esta semana que EEUU creará empleo a un ritmo de 200.000 puestos mensuales, algo que Juan Laborda, jefe de análisis de Barclays España, pone en duda.

En su opinión, los datos de PIB serán revisados a la baja al menos hasta el 5%-6% y además, el experto destaca que está fallando la conexión entre beneficios empresariales, inversión y generación de empleo. Laborda alerta de varios desequilibrios en la economía de EEUU, cuya consecuencia más grave podría ser la deflación a mediados de 2004.

Angel Olea, analista de Abante, comenta que en EEUU “sólo ha finalizado la destrucción de empleo”, opinión en la que coindice Alejandro Inurrieta, de InterMoney, quien asegura que “las variables laborales están algo mejor”. Sin embargo, ambos expertos no contemplan un despegue del mercado laboral de EEUU. En Cajamadrid comentan, tras ver los datos de PIB, que “el empleo es una variable que no ha avanzado”.

Elecciones a la vista. El futuro depara un panorama complicado. Los expertos consultados coinciden en señalar que las eufóricas declaraciones pronunciadas por George Bush y John Snow recientemente sobre el despertar económico de su país no tienen demasiado fundamento y que sería un error que el Ejecutivo aplicara en 2004 nuevos incentivos fiscales y monetarios. Ello implicaría un aumento insostenible del endeudamiento y agudizaría los desequilibrios económicos. Algo que llevaría a una disminución del gasto público y privado, a nuevos recortes de empleo por parte de las empresas y por tanto, deflación. Una situación de la que a Japón le ha costado salir 10 años y aún no ha superado del todo.

Por otro lado, tampoco será positivo que EEUU pretenda crecer vía demanda externa, alertan, ya que si presionaran a los países asiáticos para que deprecien sus divisas, tanto China como Japón podrían repatriar sus capitales. Esto sería aún peor, ya que ambos países son los financiadores del déficit estadounidense. Si el capital asiático saliera de los activos de EEUU, los tipos de interés se dispararían, con el consiguiente efecto en el sistema hipotecario y la primera economía del mundo entraría en una situación de quiebra técnica.

La solución aportada por los expertos es una recuperación gradual y consensuada, sin presiones cambiarias, sin medidas populistas por parte del Ejecutivo de Bush y con un pacto de contención del gasto en la eurozona.

MCR USA

  

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