Semanario
de información económica y financiera
  

Viernes 31 de octubre de 2003

 

Ligera mejoría de las filiales latinoamericanas de las grandes eléctricas españolas

Iberdrola versus Endesa

Por Santiago Millán

Endesa e Iberdrola, las dos mayores eléctricas españolas ya han presentado sus resultados de los primeros nueve meses del año. Y una vez más, ambas compañías han convertido el negocio en España en el pilar de sus cuentas por encima de Latinoamérica. Aunque no todas las noticias que vienen de la región han sido malas. Quizá la recuperación se haya iniciado.

Para empezar, Endesa volvió a ganar dinero en Latinoamérica en estos meses. Los beneficios de sus filiales en la región llegaron a 48 millones de euros, tras unas pérdidas de 110 millones en el mismo periodo de 2002. No obstante, el beneficio operativo (ebit) cayó un 18,2%, hasta 791 millones, mientras el beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (ebitda) se redujo un 20,6% situándose en 1.103 millones. La compañía justificó estos retrocesos en la debilidad de las monedas locales y del dólar frente al euro.

Aún así, los ejecutivos de Endesa han insistido en la recuperación de la demanda. De hecho, creció un 4,2% en el total de los países latinoamericanos donde opera la compañía frente a un decrecimiento del 0,2% en los primeros nueve meses de 2002. Brasil y Chile fueron los mejores países al elevarse la demanda un 5,3% y un 6,2%, respectivamente.

Endesa, que durante este año logró finalizar con bastante éxito el plan de refinanciación de sus filiales latinoamericanas Endesa Chile y Enersis, también ha aclarado algunas de sus incertidumbres. La empresa renegoció las tarifas de distribución de su filial colombiana, Codensa, que subirán un 38% entre 2003 y 2007, las tarifas de la brasileña Coelce así como el contrato con la también brasileña Cien-Copel.

La situación para Iberdrola es similar. En su presentación ante los analistas, su consejero delegado, Ignacio Sánchez Galán, explicó que el ebitda de su filial latinoamericana cayó un 5,6% hasta 93,1 millones de euros. Aún así, el directivo reiteró que el negocio creció un 24,8% y que fue el impacto del tipo de cambio, cifrado en el 30,4%, el que recortó esta magnitud.

Ahora bien, Sánchez Galán insistió en la mayor presencia de México en los resultados de la compañía. La eléctrica ha inaugurado desde enero centrales generadoras de ciclo combinado en el país azteca con una capacidad de 1.157 megavatios (MW). Unos proyectos en los que Iberdrola ha invertido, sólo durante 2003, más de 195 millones de euros. La inversión total prevista en el país norteamericano alcanzará los 3.000 millones. En los próximos días, Iberdrola inaugurará la planta de La Altamira IV. Los planes de la compañía pasan por inaugurar otras dos centrales hasta el año 2006.

Lo cierto es que la producción eléctrica en México ha crecido un 68% hasta 5.228 gigavatios/hora. Las previsiones de los ejecutivos de Iberdrola es que la producción se doble a final de 2003 en relación al año pasado. Este incremento se ha traducido en un aumento del ebitda del 28% hasta 69,3 millones de euros. Es decir, un 74% del total obtenido en Latinoamérica. Fuentes de Iberdrola explicaron el pasado jueves a Américaeconómica.com que la evolución positiva del negocio en México está relativamente asegurada puesto que los contratos con la Comisión Federal de Energía están dolarizados. De no ser por la depreciación del 16% del dólar frente al euro, el ebitda habría crecido un 44,2%.

En relación a los resultados globales, Iberdrola incrementó sus beneficios un 11,9% en los nueve primeros meses hasta 754 millones de euros. El Ebitda creció un 3,8% hasta 1.956 millones mientras que las ventas cedieron un 4,3% hasta 7.032 millones. Iberdrola redujo un 6,3% su deuda que se situó a 30 de septiembre en 10.445 millones y logró elevar su cash flow operativo un 12% hasta alcanzar los 1.418 millones.

La empresa ha querido destacar que estos objetivos se han alcanzado pese a haber invertido 2.337 millones en los últimos 12 meses. Iberdrola, que ha logrado contener el gasto (sólo creció un 0,9%), ha fijado un nuevo objetivo de reducción de plantilla, a la que pretende dejar en 7.939 trabajadores en 2006.

Por contra, Endesa elevó sus beneficios en un porcentaje menor a su más directa rival. Las ganancias crecieron un 3,9% hasta 1.145 millones de euros, por encima de las previsiones de los analistas. Y todo gracias, especialmente, al tirón del negocio europeo cuyo ebit se disparó un 83%. La filial europea de Endesa ganó 29 millones de euros frente a unas pérdidas de seis millones en el mismo periodo de 2002. Ahora, entre las prioridades estratégicas del grupo figura la consolidación en la Europa mediterránea.

Al mismo tiempo, el ebit del negocio eléctrico español creció un 11,5% hasta 1.313 millones de euros. Además, Endesa prosiguió con los ajustes y redujo su inversión total en un 34%. No obstante, las inversiones en España se elevaron un 10%.

Además, y al contrario que Iberdrola, Endesa logró elevar sus ingresos un 0,4%, hasta 7.422 millones. Eso sí, su deuda es mayor, aunque, los analistas destacan el fuerte recorte logrado. Así, la deuda de la empresa que preside Manuel Pizarro se situó a finales de septiembre en 17.978 millones de euros, un 24,7% menos que en el mismo periodo de 2002.

Las dos mayores eléctricas españolas han logrado mejorar sus resultados hasta septiembre. España es el centro del negocio, aunque los ejecutivos de ambas siguen confiando en la recuperación de Latinoamérica. Es posible que lo peor ya haya pasado.

 

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