Semanario
de información económica y financiera
  

Viernes 7 de noviembre de 2003

 

Prosigue la crisis institucional en la Bolsa de Nueva York

Reed trata de evitar que la Comisión de Valores de EEUU acabe con el autogobierno

Por M.L.T/R.P.

La reorganización de la Bolsa de Nueva York (NYSE) propuesta por su presidente, John Reed, con el nacimiento del nuevo consejo de independientes podría suponer un intento de evitar que la Comisión de Valores de EEUU (SEC) se interfiera en las reglas del mercado.

Aún cuando no están claras las nuevas funciones del consejo de independientes, las discrepancias entre el NYSE y la SEC continúan marcando la actualidad de la crisis institucional de la Bolsa de Nueva York.

El organismo supervisor considera que la decisión tomada por Reed es demasiado tibia y no se descarta que, en un futuro cercano, opte por interferir aún más en la regulación del mercado, con nuevos requisitos para compañías cotizadas y firmas de Bolsa.

De hecho, la creación del consejo de independientes ha sido interpretada por algunos observadores como un movimiento de Reed para tratar de evitar las intenciones regulatorias de la SEC.

El NYSE mantiene una capacidad regulatoria para suspender y exlcuir valores del mercado, potestad que, por ejemplo, en España sólo posee la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Sin embargo, la SEC ha insistido en la necesidad de que el NYSE deje de ser regulador.

La crisis institucional en curso de la Bolsa neoyorquina se inició con la dimisión de Richard Grasso y sus más próximos colaboradores (entre ellos, el responsable de personal y dos vicepresidentes) debido al escándalo suscitado por los elevados emolumentos que percibían.

Uno de los numerosos nombres ilustres que sonaron con más fuerza para reemplazar a Grasso fue Robert Rubin, vicepresidente de Citigroup y ex secretario de Estado del Tesoro bajo la Administración Clinton. Pero su renuncia aceleró el nombramiento, con carácter interino, de John Reed, antiguo presidente de la SEC.

Como consecuencia de esta situación, ha surgido un pacto de silencio tácito sobre los verdaderos motivos de la sonada dimisión de Grasso. Algunos analistas opinan que, una vez alcanzada la estabilidad regulatoria y frenada la desconfianza, EEUU presionará para que se adapte su modelo de mercado a escala global.

Reglas más estrictas para las empresas. La SEC ha aprobado estándares más rigurosos sobre el buen gobierno de las empresas, que serán aplicables a las más de 6.000 compañías listadas tanto en el NYSE como el Nasdaq.

Las nuevas normativas requieren de las empresas cotizadas que posean una mayoría de consejeros independientes y, además, define de manera más concreta el concepto de independencia.

Estos consejeros independientes deberán tener presencia en el gobierno corporativo, las auditorías, los nombramientos en la cúpula directiva y los mecanismos de compensaciones, según ha establecido el regulador. Los consejeros independientes no podrán ser empleados de la entidad en cuestión ni sus familiares inmediatos ganar más de 100.000 dólares al año en dicha empresa o ser altos ejecutivos de la misma.

  

Edita Asesores de Publicaciones S.L.