Semanario de información económica y financiera
  

Viernes, 7 de noviembre de 2003

 

DESDE EL MALECON CON...

¿"Baby" Castro o "baby" Bush?

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)

 

Al presidente de EEUU, el honorable George W Bush, le ha salido nuevamente el tiro por la culata. Y esto siempre sucederá cuando a los poderosos les dé por gobernar bajo los preceptos de la ley de la selva o por sus partes pudendas que al final es lo mismo. Y estos casos abundan hoy día para desgracia de muchos pueblos.

Casi en pleno, la comunidad de naciones (179 países) acaba de votar en contra del bloqueo norteamericano a la isla, dos se abstuvieron y tres votaron a favor de mantenerlo: EEUU, Israel y otro más que está gestionando su aparición en el mapamundi (Islas Marshall).

Curiosamente, el mismo día de la votación en la ONU, varias empresas estadounidenses firmaban a dos manos contratos de venta de comida nada menos que en la propia ciudad de La Habana, que esta semana celebra la XXI Feria Internacional de Comercio, donde no hay empresario gringo que no suscriba por lo menos una carta de intención.

Bush es el décimo presidente de esa gran nación en errar su política hacia Cuba. Su pifia, que no es gratuita ni mal asesorada, posee un cordón umbilical muy sólido con la ultraderecha cubanoamericana de Miami a la que en buena medida debe su elección presidencial.

La política del presidente, más que hacia las autoridades cubanas, molesta al cubano de a pie que tal vez por su condición insular, jamás le ha gustado que desde el exterior le digan lo que debe hacerse. Y esto arranca desde la etapa aborigen hasta esas últimas jornadas de aquella "hermandad" con la extinta Unión Soviética donde en los desfiles militares de ese país trasmitidos por satélite (intersputnik creo recordar), las tropas cubanas debían gritar de júbilo una palabra impuesta, ajena a nuestra idiosincrasia: ¡Hurra!

A principios de un nuevo siglo, tratar sin respeto a jefes de Estado en tribunas internacionales es algo que nadie debe hacer. Sin embargo, se hace. Sichan Siv, el representante de EEUU ante la ONU y de origen no precisamente gringo, dijo que el mejor día para Cuba será cuando el pueblo abra la boca y le diga al comandante: "Hasta la vista, baby".

Inmutable, sin apasionamientos fervorosos, el canciller cubano Felipe Pérez Roque, tuvo una intervención como para recordar, desmantelando las mentiras de Siv y luego pidiéndoles disculpas al auditorio por la irrespetuosa actitud y comportamiento de su adversario.

El bloqueo es algo que algún día deberá concluir y parece que no tardará mucho. Cuando eso ocurra entonces, al decir de la sabia sabiduría de nuestros campesinos: "otros gallos cantarán"

CBB

Envíe sus comentarios

  

Edita Asesores de Publicaciones S.L.