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Martes 18 de noviembre de 2003
Ford fabricará sus coches de lujo en China La división de coches de lujo de Ford fabricará sus automóviles en China para lograr penetración en el mercado más poblado del mundo. Este es el último capítulo de la batalla comercial entre EEUU y China. Y es que Asia se está haciendo con el tejido industrial estadounidense. Ford Motor Premier Automotive Group comenzará a fabricar sus automóviles en China, según recoge la agencia Bloomberg, para hacerse un hueco en un mercado creciente, de miles de millones de personas. Esta división vende las marcas Volvo, Aston Martin, Range Rover y Jaguar. Hay que recordar que la división de lujo de General Motors, Cadillac, aporta un tercio de los beneficios de la compañía y ya anunció su marcha al país asiático. El mercado asiático se está haciendo casi en su totalidad con las plantas de producción de las grandes corporaciones industriales estadounidenses por los menores costes que ofrece. Ello ha provocado una contienda, liderada por el secretario del Tesoro de EEUU, John Snow, reclamando una flexibilidad cambiaria, que elimine las ventajas competitivas de las monedas asiáticas, sobre todo del yen japonés y del yuan chino. Mientras tanto, China
ha abierto sus mercados a la inversión foránea y, por ejemplo,
ha elevado la cifra máxima permitida de ventas de coches y camiones
procedentes del exterior. Algo que ha tenido un efecto engañoso:
por un lado, las exportaciones de EEUU a China han crecido, pero no lo
suficiente para evitar que el déficit comercial estadounidense
alcance máximos históricos. Y entretanto, marcas como Toyota
arrasan en la mayor economía del mundo. Los grandes fabricantes de automóviles de EEUU atraviesan una situación crítica. La semana pasada Standard & Poors, bajó el rating de Ford a la calificación más baja dentro de la categoría de grado de inversión, un escalón por encima de bono basura. No hay que olvidar que Ford es el emisor corporativo más grande de EEUU, con un saldo vivo equivalente a la mitad de la deuda en circulación emitida por el Tesoro español. Restricciones a la industria. El Gobierno chino prepara la elaboración de nuevos estándares de calidad para los coches nuevos, que serán más estrictos que los actuales. La nueva reglamentación pretende introducir las últimas tecnologías en materia de combustibles para frenar la dependencia de las importanciones de crudo. Todo ello, para regular también el desbocado crecimiento de la industria del automóvil en China. Este mismo año ya se obligó a todos los fabricantes a incluir bolsas de aire de seguridad (airbags) en los vehículos nuevos. Las compañías de EEUU no tendrán problema para adaptarse. La semana pasada, General Motors se convirtió en el primer fabricante extranjero de automóviles que venderá coches con financiación. Es evidente que las marcas estadounidenses buscan en Asia lo que no logran en su país. USA INT DTC | ||
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