|
Viernes
14 de noviembre de 2003
El
Partido socialista arrebata a los conservadores la presidencia del
principal organismo del poder local español
¿El
principio del cambio responsable?
Por
Rosa Marejil
El próximo 23 de noviembre
Rita Barberá, alcaldesa de Valencia y militante del del Partido
Popular, que preside el presidente español, José María
Aznar, abandonará la Presidencia de la Federación
Española de Municipios y Provincias (FEMP), en el transcurso
de la VIII Asamblea General de este organismo. Y, previsiblemente,
un socialista le sucederá en el cargo.
La FEMP es una Asociación de Entidades Locales (ayuntamientos,
diputaciones, consejos y cabildos insulares). La popular Rita Barberá
es presidenta desde hace cuatro años. El artículo
17 de los Estatutos de la FEMP establece que la Asamblea General
Ordinaria se reunirá cada cuatro años y, en
todo caso en el plazo de seis meses a partir de las elecciones locales.
Estos comicios se celebraron en España el pasado 25 de mayo.
La cita es el 21, 22 y 23 de noviembre en el Palacio de Congresos
y Exposiciones de Madrid. La FEMP celebra su VIII Asamblea General.
La Asociación de Entidades Locales deberá elegir presidente
y todo apunta a que éste será socialista.
Fuentes de la FEMP han informado
a Americaeconomica.com de que el Partido Socialista Obrero
Español (PSOE) va a ser la agrupación política
que proponga un candidato. Tienen votos suficientes para hacerlo.
Cada entidad local tiene un número determinado de votos en
función de sus habitantes. Y gracias a los resultados de
las últimas elecciones locales, el PSOE tiene alrededor de
400 votos más que el Partido Popular (PP).
El PSOE no ha presentado todavía,
oficialmente, una candidatura. Por os nombres de socialistas que
surjan son sólo rumores.
El PSOE tiene la intención de devolver a la FEMP la importancia
que hasta hace un tiempo tenía. Y es que fuentes socialistas
han denunciado que la Asociación ha perdido su relevancia
política. Argumentan que puede deberse a que Barberá
ya está dejando la Presidencia. Y han criticado que la FEMP
no haya valorado la posibilidad de que algunos ayuntamientos penalicen
las viviendas desocupadas así como la ausencia de la Asociación
en la negociación con el Registro General del Catastro de
un Reglamento de Hacienda que permita aplicar dicha medida.
|