Lunes 15 de diciembre de 2003

Estalla en Perú la crisis política más grave del Gobierno de Alejandro Toledo

El presidente peruano Alejandro Toledo llegó al Gobierno en junio de 2001, y desde entonces hasta ahora cada año le ha estallado una crisis. Pero esta es la más grave de todas. Por primera vez en la historia política del país, un presidente ha tenido que pedir la dimisión en pleno de todos sus ministros.

La primera ministra del país (presidenta del Consejo de Ministros), Beatriz Merino ha dimitido hoy y ha denunciado en rueda de prensa que hacía ocho meses que la habían advertido de que se preparaba un ataque político contra ella. Tras estas maniobras estaría el ex presidente del Consejo de Ministros, Luis Solari, miembro del partido Perú Posible (de Alejandro Toledo).

La historia cuenta con todos los ingredientes de un culebrón latinoamericano. Todo empezó en un programa de televisión local en el que se aseguró que Merino habría concedido a una amiga suya, Irma Chonati, un cargo público. Pero el asunto no queda sólo en un escándalo de tráfico de influencias. Además, comenzaron a circular rumores sobre las relaciones lésbicas de Merino con Chonati. Ambas comparten piso desde hace doce años.

Y aqui entra en juego también la Iglesia. Al parecer Solari, según Merino, habría acusado a la primera ministra de presuntas prácticas homexuales ante el arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, y el nuncio apostólico en Perú, Rino Passigato. Cipriani, que está de visita en EEUU, ha negado este extremo.

Se espera que hoy mismo Toledo nombre al sucesor de Merino. El nombre que más suena es el del ex presidente del Congreso y militante de Perú Posible, Carlos Ferrero. Y al parecer, según se especula en ambientes políticos de Perú, Ferrero habría exigido varias condiciones, entre ellas la salida del gabinete de la ministra de la Mujer, Anel Townsend, novia del asesor en asuntos de derechos humanos, Guillermo Gonzales Arica, quien no tiene buenas relaciones con la sección oficialista del Gobierno. Este circulo de intrigas se cierra con unas declaraciones de Solari en las que asegura que es mentira que haya tenido nada que ver en la trama contra Merino y asegura que es víctima de las intrigas de Gonzalez Arica.

Al mismo tiempo, en otros sectores se rumorea que sería Townsend quien sustituiría a Merino. Pero la ministra, preguntada por este asunto, ni ha confirmado ni desmentido. Y también se afirma que no habría consenso en torno a un hipotético nombramiento de Merino como presidente del Consejo de Ministro. Al parecer algunos miembros del Gobierno, entre ellos Townsed, lo consideran demasiado cercano a la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), un partido de izquierdas que, entre otras cosas, proclama su "oposición al imperialismo", y en su programa económico aparece como motor clave las nacionalizaciones.

El escándalo de Merino no ha sido el único. Al vicepresidente primero, Raúl Diez Canseco, se le acuso de haber favorecido con un decreto al padre de una joven, con la que aparecer tiene una relación sentimental. Y el diario Correo afirmaba en su edición del sábado que el ministro de Trabajo, Fausto Alvarado, ha colocado en diversas entidades públicas a ocho familiares. El Congreso investigará en los próximos días estos hechos.

De momento, y contra todos los pronósticos, Toledo sólo anunciaría hoy los relevos de sus cargos de los titulares de Defensa, Aurelio Loret de Mola, el de relaciones con el Exterior, Allan Wagner, y el de Agricultura, Francisco Gonzalez García. El resto de cambio se irían concretando a lo largo de la semana.

La situación de Alejandro Toledo es complicada. En estos momentos sólo cuenta con el apoyo de un 15% de la población, y uno de los ministros más populares era precisamente Beatriz Merino.

PRR PLT

 

 

 

 

 

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