Semanario de información económica y financiera
  

Viernes, 16 de enero de 2004

 

Balance del año siderúrgico

Por Alberto Miguel Arruti
(Madrid)

 

Cuando un año termina y otro empieza es el momento de hacer el balance de lo que significó el año que concluye y de lo que previsiblemente sucederá en el que se inicia.
El sector siderúrgico, como es sabido, depende de la fabricación de automóviles, de barcos, de las empresas constructoras, de los productores de equipos mecánicos y de electrodomésticos y de los transformadores de metales. Todas estas industrias dependen, en gran medida, de la situación general de la economía en un momento determinado, por lo que la siderurgia padece las vicisitudes de estas empresas y, en consecuencia, de la economía en su totalidad.

A lo largo de 2003 se han vislumbrado una serie de síntomas de recuperación económica. Sobre todo en EEUU, pero también en Europa. Estos síntomas han sido más claros en la segunda mitad del año.

No hay duda que la noticia más importante, y a la vez más consoladora, ha sido la supresión, por parte de EEUU, de los aranceles que desde hacía más de 15 meses gravitaban sobre la industria siderúrgica y que habían sido impuestos por la poderosa nación americana. La UE después dela imposición de estos aranceles, respondió con la misma moneda, creando diversas cuotas a la importación, lo que permitió a las empresas europeas disponer de unos precios que han podido ser calificados como favorables. Es lógico que ahora haya llegado el momento de reducir, o suprimir, las cuotas impuestas por Europa.

Pese a todas estas cuestiones, la realidad es que los precios europeos son altos, sobre todo cuando se cambian las cifras de euros a dólares.

El desarrollo económico de China es espectacular, lo que da lugar a que gran parte de la producción de acero se dirija hacia aquel país. Si la economía china tropezase con serias dificultades, la UE podría verse inundada de acero ruso y de la Europa del Este.

El gigante Arcelor ha empezado a mejorar sus resultados. Está también disminuyendo su deuda, que la había heredado especialmente de la francesa Usinor. En este momento, la deuda financiera de Arcelor representa aproximadamente el 65% de sus recursos propios, valorados en 5.492 millones de euros. A finales de 2002, la deuda financiera era del 75%. Según las previsiones, el consumo mundial de acero a lo largo de este año aumentará un 3% si excluimos a China. Con estos datos, el perfil de rentabilidad de Arcelor puede ser considerado como bastante atractivo.

En cuanto a Acerinox, la supresión de los aranceles por parte de EEUU ha tenido muy escasa repercusión, pues esta empresa posee una fábrica en aquel país. Acerinox, a lo largo del año pasado ha contemplado un descenso en el precio del acero inoxidable, así como un aumento del precio del níquel, que es materia prima imprescindible para fabricar esta modalidad de acero, lo que ha provocado un descenso en los resultados de la empresa. En cambio, para este año está previsto un importante aumento del beneficio, que puede llegar hasta los 260 millones de euros.

En el período comprendido entre febrero de 2002, en que se establecieron los aranceles, y la fecha de su supresión, EEUU ha mejorado notablemente su industria del acero. Actualmente no teme verse inundado por las exportaciones procedentes de otros países, pues China puede absorberlas.

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