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Viernes 16 de enero de 2004

 

DESDE EL MALECON CON...

¿Guerra en Cuba?

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)

 

El domingo pasado se reunió buena parte de los veteranos de guerra habaneros. Desde los ancianos que hicieron revolución antes de 1959, hasta los más jóvenes que en 1989 regresaron de tierras africanas a casa. Desde esa fecha, que se sepa, no ha salido un cubano a ningún sitio de este mundo acompañado de un fusil Kalannikof.

El tema fundamental a tratar no era otro que una nueva amenaza de guerra. Por demás está decir que, obviamente, se barajaba la hipótesis de una conflagración con los gringos, el eterno enemigo del régimen cubano.

Y ahí estaba el coronel retirado hablándole en el teatro a la tropa de veteranos. De su boca sólo salían las escenas más dantescas de terribles batallas, que si el primer golpe, que si el segundo, la primera línea de defensa, la segunda, la tercera... el francotirador, las bombas, las minas personales, los túneles populares, la resistencia generalizada y al final, la victoria. Pólvora emergía de sus labios y humo de metralla por las orejas.

Uno de los asistentes, quizás con más guerras que el coronel, no pudo contenerse. Le interrumpió cuando el otro iba a lanzar una ofensiva, se puso de pie y dijo: "Pues si todo será como usted dice, lo mejor es esperar la muerte en casa..."

Otra bomba, pero de risas y la consiguiente demora de dos horas más porque nadie debía abandonar el local subestimando que el enemigo no atacará.

Anécdota aparte, la cúpula gubernamental y de partido está olfateando un cada vez más creciente peligro de una aventura militar de EEUU contra Cuba. Así ha comenzado el año, con amenazas y advertencias de que en la isla no andan las cosas bien, que hay que poner orden allá dentro y que el presidente Fidel Castro se está inmiscuyendo demasiado en América Latina.

Y si repasamos lo acontecido sólo unos pocos años atrás, que si se preparaban armas biológicas (qué casualidad, el mismo cuento para con el dictador Sadam), que si la droga o las curvas peligrosísimas de las mulatas en plena calle. Pretextos y más pretextos traducidos en fervientes deseos de terminarlo todo a la fuerza.

Y he ahí el gran error. Por la fuerza, encontrarán fuerza, además de lo peor, que no será otra cosa que el coste de vidas humanas si un Robocop de la Army pone un pie en la isla.

Ni más ni menos que un choque frontal entre dos trenes de alta velocidad. El presidente George W.Bush en una andanza preelectoral de cara a la galería de la ultraderecha cubano-americana, y un presidente Fidel Castro decidido a cualquier cosa menos a que lo sorprendan metido un hueco a lo Husein.

Una guerra que, según las propias autoridades cubanas, deberá ganarse si se evita. Y para evitarla lo mejor es prepararse y que esto bien se sepa.

Ahora bien, no asombrarse. En la calle, pocos comentan algo sobre este tema. Cada cual está encerrado en su propia guerra, la del día a día, que ya es mucho decir. A los que dicen que sí, otros tantos dicen que no, que no pasará nada, que desde niños están oyendo la misma historia.

Ojalá, para bien de todos, que no pase nada, que el veterano protestón pueda morir tranquilamente de otra cosa en su propia casa, que el coronel se explaye con todas sus fuerzas para que bajen los precios en los agromercados y que nos dejen en paz, a ver si de una vez y por todas organizamos los cubanos lo que estimemos pertinente.
CBB

 

 

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