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Viernes
13 de febrero de 2004
Lula
crea el Banco Popular para bancarizar a los marginados
En
Brasil, la revolución llega también a los bancos
Por
Michela Romani
"Vamos
a provocar una revolución para el financiamiento de las personas
más pobres". Con estas palabras, el presidente brasileño,
Luiz Inacio Lula da Silva, anunciaba el pasado mes de septiembre
la creación del Banco Popular de Brasil, una filial del Banco
do Brasil (BB) que se ocupará de ofrecer a los 28 millones
de ciudadanos del país suramericano que viven de la economía
informal unos servicios financieros específicamente diseñados
para sus necesidades.
La entidad,
que ya se conoce como "el banco de los pobres", no tendrás
sucursales. No operará a través de oficinas bancarias,
sino mediante una red de corresponsales situados en los comercios
de las zonas donde se concentran los clientes potenciales de la
entidad, es decir los barrios y los pueblos más pobres del
país. Los servicios del Popular se podrán contratar
en farmacias, panaderías, supermercados o cualquier otro
establecimiento donde se vaya habitualmente a hacer la compra del
día.
La entidad comenzó
a funcionar esta semana en 450 comercios situados en diferentes
municipios de la región de Brasilia. Después
del Carnaval, el Banco Popular extenderá su red al estado
de Sao Paulo, en la región de ABC, Diadema, Osasco y Garulhos,
con la constitución de 1.100 puntos de atención, mientras
que a partir de la segunda quincena de marzo llegará a los
estados de Recife y Pernambuco, donde prevé instalarse en
cerca de 340 comercios.
La directora
ejecutiva de la entidad, Fernanda Oliveira, informó de que
antes de que finalice 2004, el Banco Popular contará con
una red de 4.500 puntos de atención distribuidos por todo
el territorio nacional brasileño. Para 2008, los gerentes
del banco prevén que esta red se extienda hasta 6.500 puntos.
Para acceder
a los servicios del Banco Popular, los clientes deberán tener
una renta mensual máxima de 1.000 reales (344 dólares).
Para ofrecer una cuenta corriente simplificada, la entidad pide
que el cliente presente un documento de identidad y el Número
de Identificación Fiscal (CPF, por su siglas en portugués).
En caso de que el solicitante no lo tenga, será la misma
sucursal del banco quien se encargue de los trámites para
que lo obtenga. Otra condición que se impone para acceder
a los servicios del banco de los pobres es que la persona no disponga
ya de una cuenta simplificada en otras instituciones financieras
públicas, como la Caixa Económica Federal (CEF). Hay
que destacar que la apertura de la cuenta no está sujeta
a la presentación de una nómina.
El objetivo
de la filial del BB es la inclusión de los millones de brasileños
de baja renta en el sistema bancario del país. Tras haber
entregado al corresponsal del Popular la reducida documentación
necesaria, el solicitante deberá esperar sólo 15 días
antes de que el banco abra una cuenta a su nombre.
Entonces, tendrá
derecho a obtener un crédito de entre 12 y 200 dólares
a cuatro meses con un interés del 2%. El interés mínimo
que cobran las entidades financieras comerciales brasileñas
es del 5%, aunque el promedio se acerque más al 10%, según
cálculos de la Agencia de Noticias del Gobierno brasileño.
Además, el cliente podrá utilizar la cuenta para pagar
los recibos de agua, luz y gas.
Otra de las
ventajas de la cuenta simplificada es que no comporta gastos de
gestión, siempre y cuando el usuario se limite a realizar
hasta cuatro operaciones mensuales, según informó
esta semana la gerente del Popular, quien añadió que
el banco busca compatibilizar su función se servicio social
con la rentabilidad.
El banco de
los pobres nace con un capital social de 24,5 millones de reales
(6,61 millones de euros), divididos en 24.500 acciones ordinarias.
Se trata de títulos simbólicos que no tienen valor
nominal. Para mantener la cantidad mínima de liquidez que
prevé la reglamentación del sistema financiero brasileño,
el BB calcula que tendrá que aportar a la capitalización
del Popular 18 millones de reales (4,86 millones de euros) en 2004
y nueve millones de reales (2,43 millones de euros) en 2005.
Toda la red
directiva del banco de los pobres procede de las filas del BB. Esta
entidad dejó claro que la captura de clientes por parte del
Popular no deberá hacerse en competencia con la matriz del
banco. Para finales de este año se prevé que la nueva
entidad haya captado cerca de un millón de clientes con un
saldo promedio de las cuentas de 12 dólares y un volumen
total de préstamos concedidos de 300 millones de reales (80,9
millones de dólares).
La iniciativa
del banco de los pobres se enmarca en la estrategia del Gobierno
del Partido de los Trabajadores (PT) de conciliar las reivindicaciones
sociales, que históricamente han marcado el camino de esa
fuerza política, con la necesidad de respetar el marco del
sistema económico vigente en el país. Desde que Lula
asumió el poder, en enero de 2003, ha quedado patente que
el ala mayoritaria del PT, que gobierna gracias a una coalición
en la que concurren incluso formaciones de centroderecha como el
Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB),
ha renunciado a propuestas que puedan alejar a Brasil del sistema
financiero internacional.
El presidente
brasileño no quiere que se tache a su política de
"tercera vía". Y sin embargo sus acciones parecen
dirigidas a la búsqueda de una humanización del sistema
capitalista para evitar que dentro de sus engranajes queden aplastados
los más débiles y marginales. El Banco Popular persigue
ese objetivo. Queda por ver si será capaz de conseguirlo.
BSL BYS PLT
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