Semanario de información económica y financiera
  

Viernes, 20 de febrero de 2004

 

Tres años después

Por Alberto Miguel Arruti
(Madrid)

 

Se cumplen ahora tres años del anuncio de la fusión de tres empresas siderúrgicas: La luxemburguesa Arbed, la francesa Usinor y la española Aceralia. Surge así el gigante Arcelor, que es el líder mundial en la producción de acero.
En estos tres años muchas cosas han cambiado en un mundo como el nuestro, en permanente ebullición. Arcelor se ve obligado a adaptarse a las nuevas circunstancias.
En el año 2002, Arcelor facturó 24.553 millones de euros.

En este mismo año, el 84% de la plantilla total trabajaba en Europa, donde se encontraban la mayor parte de las instalaciones, aunque está también presente en países como Brasil, EEUU y Corea del Sur. Dentro de una década, Arcelor tendrá la misma producción en Europa Occidental que en los mercados más estratégicos, como pueden ser Brasil, EEUU, Europa del Este y Asia.

Ante los países de Europa del Este, sólo cabe una actitud decidida y coherente. En estos países, el coste de la mano de obra es 10 veces inferior al de la Unión Europea. Algunos países de éstos, como Polonia, se integrarán en la Unión Europea a muy corto plazo. Otros, como Bulgaria, Rumanía y Turquía, tardarán más en integrarse.

Precisamente en este último país, Arcelor mantiene cierta presencia a través de la industria local desde hace 10 años.

Finalmente, países como Ucrania y la misma Rusia, pueden integrarse a largo plazo, pero estas naciones tienen materia prima, instalaciones siderúrgicas de gran capacidad y mano de obra económica. Con todos estos factores, Arcelor tiene que contar.

Capítulo aparte merece China. En el pasado ejercicio, aumentó la producción y el consumo de acero el equivalente a la producción anual española. Este dato adquiere mayor importancia cuando se tiene en cuenta que sólo consumen 200 kilos por habitante, cuando en Europa Occidental, se consume entre 350 y 600 kilos, también por habitante. Para entrar en este mercado, Arcelor ha llevado a cabo alianzas con la japonesa Nipón Steel y la china Bao Steel. India es un mercado todavía mejor, si cabe. Con 1.000 millones de habitantes y un consumo de 35 kilos por persona al año, tiene unas perspectivas de crecimiento inigualables. Arcelor cuenta con una alianza con la empresa Tata Steel.

En el pasado otoño, Arcelor tenía una deuda financiera neta de 5.492 millones de euros. El resultado de explotación, en los nueve primeros meses de 2003, se situó en 914 millones de euros.

En cuanto a la presencia de España dentro de Arcelor, la fábrica de Avilés (Asturias, España) sigue siendo una de las cuatro factorías esenciales de la empresa en productos planos. En relación con la Acería Compacta de Bizkaia (ACB), el pasado ejercicio fue bueno para productos largos y se espera que este año mejore el negocio de productos planos. Antes o después, estas acerías españolas tendrán que invertir en líneas de producción relacionadas con el sector del automóvil.

El Protocolo de Kioto, en los términos en que se encuentra planteado, representa una seria inquietud para Arcelor. Resulta imprescindible convencer a los políticos de que Europa sola no puede soportar todas las exigencias del Protocolo, mientras que otros países, ajenos al Protocolo, importarán a Europa sus productos.

Estos son algunos de los rasgos con los que se enfrenta Arcelor en este confuso y difícil momento del mundo.

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