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Viernes
5 de marzo de 2004
La
operadora española hace una oferta a BellSouth por sus filiales
en la zona
Los
nuevos socios de Telefónica en Latinoamérica
Por
Santiago Millán
Telefónica
ha admitido que mantiene negociaciones con BellSouth para comprar
sus activos de móviles en Latinoamérica. El acuerdo
está próximo. Una vez que se firme la operadora española
se habrá 'encontrado' con nuevos socios como los Cisneros
en Venezuela, Grupo Bavaria en Colombia o MHC en Panamá.
Antes del cierre
de esta edición, fuentes cercanas a la firma española
señalaron a Americaeconomica.com que se estaban perfilando
los últimos detalles. Telefónica está a dispuesta
a pagar más de 5.500 millones de dólares por unas
empresas que tienen más de diez millones de clientes.
Una vez que
se cierre el pacto, Telefónica se va a encontrar con nuevos
partners locales en Colombia, Argentina, Panamá, Uruguay...
Son los accionistas
minoritarios de las filiales de BellSouth en la región. Telefónica
se va a asociar en Guatemala y Panamá con Multi Holding Corporation
(MHC), una firma con sede en Cayman y una oficina de representación
en este último país y que tiene actividades de banca
offshore o petrolíferas. MHC posee un 40% de BellSouth Guatemala
y es mayoritaria en BellSouth Panamá con el 56,3%.
El consejo de
MHC está controlado por la familia González-Revilla,
cuyos integrantes han ocupado cargos que van desde la presidencia
de la Asociación Bancaria de Panamá a la dirección
del Ministerio de Asuntos Exteriores pasando por el consejo del
propio Canal de Panamá.
En Venezuela,
quizá uno de los países más relevantes de la
transacción, Telefónica va a tener como socio a Oswaldo
Cisneros, primo de Gustavo Cisneros, dueño, a través
de Comtel, de un 22% de Telcel BellSouth.
Según
algunos observadores, Oswaldo Cisneros iba a dejar Telcel por sus
problemas con los estadounidenses aunque, ahora, podría cambiar
de opinión porque sus relaciones con Telefónica
son buenas. A su vez, Gustavo Cisneros sigue siendo socio
de la operadora en la discográfica Rodven.
En este país,
la compañía española tendrá que reestructurar
sus participaciones puesto que, actualmente, posee un 6,9% de CANTV,
el antiguo monopolio público. Telefónica siempre ha
querido venderlo pero las ofertas no han sido las apropiadas. El
resto de socios de CANTV, encabezados por la estadounidense Verizon,
parece dispuesto a que Telefónica siga en el capital, eso
sí, con un poder de decisión mucho menos.
Asimismo, Telefónica
va a convertirse en socio del Grupo Empresarial Valores Bavaria
en Colombia. La firma de la poderosa familia Santo Domingo controla
un 34% de la filial local de BellSouth y ha contribuido a su expansión
en los últimos años. Entre otras relaciones, Bavaria
es socio de Prisa en diversos negocios de medios de comunicación
en Latinoamérica.
Y hay más.
Telefónica será socio de Motorola en BellSouth Movicom
Argentina y Movicom Uruguay, donde los estadounidenses tienen un
30% y el 32%, respectivamente. Además, la operadora española
tendrá como segundo socio en Argentina al grupo de electrodomésticos
local BGH, propietario de un 10% de la filial de BellSouth en el
país.
Estos socios
van a venir a unirse a otros que Telefónica ya tiene en toda
Latinoamérica. Quizá uno de los más notables
sea Alejandro Burillo Azcárraga, primo de Emilio Azcárraga
y fundador de Pegaso, operador de móviles mexicano adquirido
por la operadora española en 2002.
Burillo Azcárraga ha permanecido en Telefónica como
uno de los máximos responsables en el propio mercado mexicano
además de consejero de Telefónica Móviles.
Aún así,
las familias latinoamericanas habían perdido peso en las
relaciones con Telefónica. Lejos quedan ya los tiempos de
los Sirotsky en Brasil, los Junco de la Vega en México, los
propios Azcárraga (socios en la antigua Vía Digital)...
aunque ahora, quizá reverdezcan laureles. Si la operación
de BellSouth fructifica, volverán a ser socios en el negocio.
Sin embargo, Telefónica podría hacerles una oferta.
En cualquier
caso, la operación es quizá la más relevante
desde que César Alierta llegó a la presidencia. Telefónica
no ha precisado detalles, fuentes cercanas a la operadora señalan
que el pago será en efectivo porque BellSouth no quiere acciones,
dada su necesidad de financiación para comprar AT&T Wireless.
La compañía
española ha valorado estos activos entre 5.500 y 6.000 millones
de dólares (entre 4.500 y 5.000 millones de euros).
No obstante,
algunos analistas creen que el precio es caro. María Rotondo,
de SCH, explicó en una nota que se ha valorado cada cliente
en 552 euros, por los 435 euros de cada usuario de Telesp Celular,
filial de Telefónica y Portugal Telecom en Brasil. Otros
analistas advierten que la empresa española está concentrando
demasiado riesgo en la región.
Desde luego,
la banca de inversión no se ha quedado parada. Goldman Sachs
anunció que rebajaba su recomendación de Telefónica
desde "sobreponderar" a "mantener". JP Morgan
pronosticó que la deuda de la operadora podría crecer
en 1.000 millones de euros hasta los 20.000 millones mientras que
DRKV advirtió que el ratio deuda neta/ebitda pasaría
de 1,5 a 1,8 puntos.
Lo cierto es
que el dinero saldrá de la caja. En este sentido, el presidente
de Telefónica, César Alierta, anunció en la
conferencia con inversores de octubre que se dedicarían 7.000
millones, provenientes del flujo libre de caja, a adquisiciones.
Además, Telefónica se va a ver favorecida por la actual
depreciación del dólar frente al euro. Al fin y al
cabo va a pagar en la divisa estadounidense.
Los mercados
han dado el respaldo. Las acciones de Telefónica y Telefónica
Móviles estuvieron suspendidas de cotización el día
en que se conoció la noticia hasta las 12 de la mañana
por la Comisión Nacional del Mercado de Valores española
(CNMV). Al volver a cotizar, ambas cayeron casi un 1,5%. Pero, posteriormente,
las pérdidas se suavizaron e incluso al cierre de la sesión
bursátil, los títulos de la matriz lograron un ligero
avance del 0,46%. Telefónica Móviles se dejó
un 1,32%, pero, al día siguiente recuperó un 0,7%.
Parece que hay confianza entre los inversores.
Claro que,
en el mercado no se descarta que América Móvil, la
firma de Carlos Slim, pueda hacer una oferta a BellSouth. Si Telefónica
triunfa, el magnate mexicano se enfrentaría a una desventaja
casi insalvable frente a su rival español. Un portavoz de
la operadora mexicana no quiso hacer comentarios, aunque, fuentes
cercanas a la firma dijeron a Americaeconomica.com que si
sale adelante, quedarán solo dos grandes operadoras en la
zona, Telefónica y América Móvil. De momento,
BBVA Research descartó una ofensiva mexicana.
Tampoco sería
de extrañar que se produjera una oferta por parte de Telecom
Italia, la tercera operadora con mayor presencia en Latinoamérica.
La compañía transalpina se ha visto favorecida esta
semana por la firma de un crédito con varios bancos para
refinanciar la deuda y elevar la liquidez. Quizá sea el momento.
Aún así,
la integración
no será tan fácil para la operadora española.
Algunos observadores creen que Telefónica tendría
problemas de competencia en Chile, Perú y Argentina al estar
presente en los móviles.
La operadora
española
controlaría las dos mayores empresas de celulares en estos
países. Algunos analistas no descartan, incluso, que el Gobierno
de Néstor Kichner obligue a Telefónica a vender algún
activo de móviles. Claro que, las relaciones entre Kichner
y Alierta pasan por un buen momento desde que el presidente de Telefónica
anunció nuevas inversiones en el país por 600 millones
de euros.
En cualquier
caso, Telefónica parece dispuesta a completar la expansión
latinoamericana. Entraría en países donde actualmente
no tiene presencia como Uruguay, Colombia, Panamá o Ecuador,
y reforzaría sus posiciones en Nicaragua y Guatemala. Casi
todos los activos son de telefonía móvil aunque, BellSouth
tiene licencias de telefonía fija o de larga distancia en
Perú o Uruguay, entre otros.
Tras esta compra,
a Telefónica sólo le faltaría entrar en países
del subcontinente como Jamaica, Bahamas, Paraguay, Bolivia, Honduras,
Surinam, la Guayana francesa, Cuba, Haití, República
Dominicana o Belice.
La operación
también va a tener consecuencias tecnológicas.
El choque entre el sistema europeo GSM y el estadounidense CDMA
ha vuelto. Casi todas las filiales de BellSouth en Latinoamérica
usan el CDMA.
Al contrario,
Telefónica está introduciendo el GSM en México,
Chile y Argentina. De hecho está invirtiendo varios cientos
de millones de euros. La operadora pensaba restringir el CDMA a
Brasil y Perú ante la dificultad de dar el salto al GSM.
Pero, es posible que tenga que varias sus apuestas tecnológicas.
Ericsson, Nokia y Motorola están a la espera..
Asimismo, la
operación puede tener consecuencias para otras empresas.
Sin ir más lejos, Portugal Telecom (PT) sufrió un
duro palo el jueves después de que Deutsche Bank rebajara
para sus acciones la recomendación a "vender" por
la debilidad del negocio de la telefonía fija. Aunque
quizá, estos analistas crean que si Telefónica compra
los activos de BellSouth, no comprará el 50% de PT en la
brasileña Vivo, holding en el que ambas operadoras
han integrado sus filiales de móviles en el país.
La compra a
medio plazo de esta participación podría ser excesiva
para las arcas de Telefónica, pero, lo cierto es que la firma
ha logrado revolucionar, de nuevo, el negocio latinoamericano de
la telefonía.
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