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Viernes
12 de marzo de 2004
Madrid
intenta recuperar la normalidad
Las tres estaciones de ferrocarriles de cercanías afectadas
por la cadena de atentados estaban recuperando poco a poco la normalidad
desde primeras horas de la mañana de hoy viernes 12 de marzo,
aunque con una reducción notable del trasiego habitual de
viajeros, cuando una amenaza de bomba, que finalmente resultó
falsa, obligó a desalojar la estación y la glorieta
de Atocha durante el paro de 15 minutos convocado a mediodía
por las organizaciones sindicales españolas, en el que se
concentraron centenares de personas.
Desde
el Ministerio de Fomento se emitió un comunicado oficial
que explicaba que el 80% de los trenes de cercanías circulaba
con normalidad, con un 70% de ocupación. Pero lo cierto es
que en los trenes se notaron muchos más vacíos que
de costumbre.
Concretamente
en Atocha, un viernes cualquiera casi no se puede dar un paso y
esta mañana sólo una tímida hilera de viajeros
descendía de los vagones.
La
visión del tren en el que estallaron dos bombas hizo que
fueran muchos los pasajeros que llegaban a la estación de
Atocha con lágrimas en los ojos comentando los trágicos
sucesos del día anterior. Los
trenes circularon con pegatinas de color negro en los frontales
del vagón locomotora.
Muchos
de los ciudadanos que todos los días se desplazan a la capital
desde localidades próximas a primeras horas de la mañana,
optaron por el coche particular frente al transporte público,
lo que prolongó en 90 minutos la denominada 'hora punta'
del día.
ESP
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