Miércoles 24 de marzo de 2004

Máxima tensión en el seno del Partido de los Trabajadores de Lula

El presidente brasileño, Lula da Silva, tiene problemas. Los continuos enfrentamientos entre los dos bandos en los que se ha dividido el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), el que apoya al jefe de la Presidencia, José Dirceu, y el que lidera el ministro de Economía, Antonio Palocci, amenazan con socovar la estabilidad del Gobierno.

Y encima ahora, parece que Lula ha tomado partido. Según la prensa brasileña, el mandatario ha echado una reprimenda a Dirceu por criticar al Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), un aliado de Lula en el Gobierno.

Al parecer, Dirceu reaccionó con críticas a políticos de este partido tras manifestar algunos miembros del PSDB su apoyo a la política de Palocci.

La división en el seno del PT comenzó a cuajar tras el escándalo de corrupción que acabó con la renuncia de la mano derecha de Dirceu, Waldomiro Diniz. Desde algunos sectores del PT se aseguró que Palocci fue quien denunció el 'caso Diniz', y a partir de entonces el PT comenzó a dividirse entre los seguidores de Dirceu y los de Palocci.

La crisis del PT y el escándalo por las comisiones ilegales recibidas por Diniz para financiar la campaña electoral de algunos miembros del partido han dañado mucho la imagen del Gobierno brasileño. Lula lo sabe y por eso la semana que viene lanzará una campaña de publicidad para intentar mejorarla. La campañá costará ocho millones de reales ( 2,22 millones de euros) y se centrará en resaltar la extensión del programa de distribución de la renta y el de concesión de créditos a la agricultura, así como los beneficios de los programas públicos de salud.

La situación de Brasil preocupa especialmente a Argentina. La crisis en el Gobierno de Lula fue uno de los temas que ayer trataron el presidente del Ejecutivo argentino, Néstor Kirchner, y el representante del Mercosur (y ex presidente argentino), Eduardo Duhalde. Ambos temen que Lula esté demasiado ocupado en arreglar asuntos internos justo en un momento en el que Argentina necesita su ayuda y apoyo para enfrentarse en el contexto internacional al proceso de reestructuración de la deuda.

Además, según la prensa del país, también están pendientes del resultado del pulso Dirceu-Palocci. Si gana este último, las cosas podrían complicarse para Argentina puesto que el ministro de Economía se ha mostrado contrario en varias ocasiones a la firma de un acuerdo entre Brasil y Argentina para defender una postura común ante los organismos internacionales.

BSL PLT

 

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