Miércoles 24 de marzo de 2004

Las remesas que llegan a México aumentan un 1,5% en enero

Los ingresos procedentes de las remesas que los emigrantes mexicanos envian a sus familias continúan aumentando. En enero, estos flujos de capital ascendieron a 941,4 millones de dólares (765,3 millones de euros), lo que supone un crecimiento del 1,5%. En este momento estos capitales son ya la tercera principal fuente de ingresos del país.

Pero ese dinero no le sirve a las familias receptoras para pedir préstamos con los que financiar su vivienda, educación o para montar un negocio. Fuentes de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) han asegurado a Americaeconomica.com que en México los bancos piden a los demandantes de un crédito, entre otros requisitos obligatorios, la nómina o, si son autónomos, la declaración de la renta, por tanto "si una persona envía dinero a sus familiares al no poder comprobar de forma oficial los ingresos que perciben por este concepto no cumplen con los requisitos y no se les concede el préstamo".

Para intentar paliar este problema, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, ha anunciado que el organismo estudiará en una reunión que se celebrará el sábado posibles fórmulas que permitan que las remesas se conviertan en el país receptor en inversión. Iglesias ha asegurado que, de momento, "sólo hay ideas sueltas". Pero lo cierto es que ya existe una iniciativa que ha comenzado a tomar forma.

El BID estudia la posibilidad de que esos flujos de dinero que envían los emigrantes regularmente sirvan como colateral de los préstamos. En un primer momento, la iniciativa se pondrá en marcha sólo en Ecuador, Colombia, El Salvador y México porque son los países con mayores tasas de inmigración.

En México es donde el "experimento" se encuentra en fase más avanzada. Fuentes cercanas al proceso han asegurado que en este país el plan es "crear un fondo de garantía que cubra hasta el 25% de los préstamos concedidos a un grupo concreto de familias y para el caso de hipotecas solidarias entre el inmigrante y algún pariente". Estas mismas fuentes afirman que en unos años se comprobará que el índice de mora es inferior en este tipo de créditos que el de la media del sector.

Para llevar el proyecto adelante es necesario contar con la colaboración de los principales países receptores de inmigrantes, y en concreto con la de sus bancos. En este sentido, el coordinador del programa del Fondo Multilateral de Inversiones, Fernando Jiménez-Ontiveros, ha asegurado a esta diario que ha encontrado "una mayor sensibilidad en las cajas de ahorros".

Entre las entidades interesadas en España se encuentran: La Caixa, Caja Madrid, Caja Murcia, El Monte, y la propia Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA).

Jiménez-Ontiveros también ha afirmado que se han mantenido contactos en México con Bancomer (filial del BBVA), Santander Serfin y Banamex (filial del Citigroup), pero "de llegarse a un acuerdo, probablemente sería para la constitución de un fondo de garantía con la Sociedad Hipotecaria Federal".

En general la iniciativa ha sido bien acogida por todos los países. En Colombia, por ejemplo, desde la Organización Internacional para las Migraciones se asegura que todas las iniciativas que potencien de manera real un mejor uso de las remesas benefician a todas las partes involucradas. Estas fuentes señalan "que los bancos colombianos están muy interesados en canalizar las remesas ya sea abriendo sucursales o por medio de alianzas con las entidades internacionales".

En El Salvador, fuentes del Ministerio de Economía y Finanzas, manifiestan que una de las entidades que aplicará el proyecto del BID es el Banco Solidario de Ecuador, que cuenta con una sucursal en España.

MXC RGN BYS

 

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