Viernes, 2 de abril de 2004

 

Deuda de Uruguay: ¿ Con o sin Argentina y Brasil?

Por Juan Varde
(Buenos Aires)

 

El presidente uruguayo, Jorge Batlle, y el candidato opositor del Frente Amplio Encuentro Progresista, Tabare Vázquez, volvieron a polemizar sobre el pago de la deuda externa. El actual presidente rechazó terminantemente la posibilidad de integrarse a Brasil y Argentina a efectos de negociarla en conjunto, ya que en junio del 2003 acordó con el FMI y los tenedores de bonos el canje de deuda por 5.000 millones de dólares, casi el 50% del total y que representó un considerable alivio para el Gobierno, logrando salir de la grave crisis a la que se vio sometido por el crack financiero desde junio del 2002.

El principal dirigente de la coalición Frente Amplio y favorito, según las encuestas, para los comicios de octubre, confía plenamente en que su país debe negociar la deuda en bloque junto a Brasil y Argentina, apoyándose en el acuerdo alcanzado por Lula y Kirchner, con los que además comparte los mismos pensamientos filosóficos y políticos.

Esta posición de Vázquez, juega con el hecho de que una gran parte de los bonos reestructurados vencen a partir de 2005 hasta 2010, cubriendo todo el periodo del futuro Gobierno. Como Vázquez se considera ya presidente, cree que estos compromisos impactarán en desmedro de su política social, que proyecta instrumentar al estilo de Néstor Kirchner. En su último discurso en la Plaza San Fernando de Maldonado, y como parte de su campaña electoral, Tabaré expresó: Queremos un Uruguay integrado en la región, al lado de Brasil y Argentina, una integración real, profunda, política, que vaya más allá de un mero acuerdo comercial de base arancelaria. Además, la negociación de la deuda la vamos a hacer junto a Brasil y Argentina y de ninguna manera aislados.

De todos modos, como parte de su estrategia de equilibrar el discurso y no espantar el voto moderado, Vázquez se comprometió a cumplir con todos los compromisos que Uruguay ha tomado y a honrar su deuda.

Claro que para la cocina interna admitió que la deuda debe refinanciarse. La tan conocida “una de cal y una de arena”. A esta propuesta de negociar en bloque, alentada más desde Buenos Aires que de Brasilia, el actual presidente Batlle, replicó: No tenemos necesidad de volver a formalizar acuerdos de algo que ya está resuelto, lo que están planteando Lula y Kirchner es algo que tiene que ver con la consideración de las inversiones como parte del default. Nosotros a eso tenemos una sola respuesta, que es el manejo de la realidad.

No proclive al eje Lula Kirchner, Batlle resumió su pensamiento: Uruguay es un país muy pequeño que fundamentalmente vive si tiene una estabilidad que le permita a la gente creer en el país y ser un país confiable. Por tanto, en este momento los asuntos prioritarios ya se han resuelto de una manera lógica y conveniente.
Dos posturas totalmente opuestas, con el único propósito del bienestar del pueblo uruguayo, eso es lo que se presume, ni más, ni menos.

Octubre decidirá.

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