Miércoles 28 de abril de 2004

Las empresas españolas congelan sus inversiones en Bolivia

El conflictivo clima social que se vive en Bolivia y la inseguridad jurídica que, a juicio de los inversores, existe en el país han decidido a las empresas españolas a suspender indefinidamente las inversiones que tenían previsto realizar en esta nación andina.

El presidente de la Cámara Oficial Española de Comercio e Industria en Bolivia, José Luis Muñoz, ha explicado que las protestas sociales que se han sucedido esta semana (incluida una amenaza de huelga indefinida a partir del lunes) no garantizan la continuidad de Carlos Mesa al frente del Gobierno, circunstancia que provoca una gran incertidumbre no sólo política, sino también económica.

En declaraciones a la prensa chilena, Muñoz ha confirmado que la congelación de las inversiones podría prolongarse dos o tres años más.

Las empresas españolas presentes en Bolivia tenían previsto invertir este año unos 84 millones de dólares (70,6 millones de euros). España es el segundo inversor extranjero en Bolivia con 1.300 millones de dólares (1.092 millones de euros). Entre las empresas presentes en este país se encuentran: Repsol YPF, Transportadora de Electricidad o el Grupo Santander.

La congelación de los proyectos de las empresas españolas complica aún más la situación de un país en el que la Inversión Directa Extranjera (IDE) ha comenzado a disminuir a ritmos alarmantes.

Según los datos del Banco Central del país, la Cepal y el Instituto Nacional de Estadísitica, a finales del pasado año la IDE ascendió a 160,2 millones de dólares (134 millones de euros), lo que supone una contundente reducción del 76% respecto al año anterior. Esta caída estuvo motivado por la inestabilidad política y social del país.

Pero además, también desciende la inversión pública. En 2003, sumó 53 millones de dólares (44 millones de euros), con una caída del 12,8%.

CHL MCR

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.