Viernes 23 de abril de 2004

MGM, Walt Disney y Universal, envueltas en los movimientos

El poder de Hollywood cambia de manos

Por J. Jameson

Tres de las siete grandes majors de Hollywood pueden cambiar de manos en pocos meses. La oferta de Sony por Metro Goldwyn Mayer (MGM) es la última prueba. El movimiento se ha unido a la compra de Universal por NBC y a la OPA de Comcast sobre Walt Disney.

Para Sony, que ha hecho la oferta junto a Texas Pacific y Providence Equity, la operación es un desafío. Si sale victoriosa, la firma nipona podría integrar dos de las majors, Columbia Tri Star, de la que es dueña desde 1989, y MGM.

Además, la compañía japonesa pasaría a controlar un enorme catálogo de películas en el que destacan series de títulos legendarias como ‘James Bond’ y la ‘Pantera Rosa’. Algunos analistas creen que el movimiento de Sony es casi ‘de necesidad’ para intentar compensar las pérdidas sufridas en otras áreas de negocio como la música.

Para MGM es un cambio absoluto. Durante el pasado verano entró en la subasta organizada por Vivendi para la venta de Universal. Sin embargo, no tuvo éxito y finalmente Kirk Kerkorian, principal accionista de la major del leon decidió retirarse del proceso en favor de NBC, filial televisiva de General Electric, que entraba en Hollywood por la puerta grande. Era además el adiós de los franceses a su sueño norteamericano.

Ahora, Kerkorian parece estar dispuesto a dejar el cine. Y no le va a venir mal. En 1989 pagó 1.300 millones de dólares a Credit Lyonnais por el 75% de MGM. Ahora, podría percibir por esa participación casi 3.500 millones. Para el resto de accionistas, la oferta de Sony también es positiva, especialmente porque, tras conocerse la noticia, los títulos de MGM subieron en bolsa un 12%.

Ahora bien, algunos expertos no descarten que otras majors se interesen por MGM. Sin ir más lejos, algunos medios internacionales han publicado que Time Warner está estudiando presentar su propia oferta. Lo cierto es que el león podría tener un nuevo domador.

Movimientos en la música. Si en el cine hay movimientos corporativos con la oferta de Sony por Metro Goldwyn Mayer, la música no se queda atrás. Time Warner vendió Warner Music a un grupo de inversores liderado por Edgar Bronfman.

Posteriormente, Sony y Bertelsmann anunciaron la fusión de Sony Music y BMG en un intento de dejar atrás las pérdidas por la presión de la piratería en Internet o de rivales, también online, como el IPod de Apple Computer.

El acuerdo entre ambas sociedades dejó en solitario a la británica EMI, que en numerosas ocasiones negoció un acuerdo, primero con Warner y después con Bertelsmann. Ahora puede tener problemas para encarar operaciones corporativas. Sobre todo por los rumores que apuntan a que los británicos inflaron sus ingresos en el área de música. De momento EMI lo niega.

La amenaza de 'Bollywood'. El glamour ya no es exclusivo de Hollywood. Muchos fondos de capital riesgo de EEUU han empezado a invertir en las productoras de 'Bollywood', que es como se conoce al sector cinematográfico de La India.

Una industria que anualmente produce 1.000 títulos y recauda en torno a 10.000 millones de dólares. Y el negocio parece bueno. Las películas tienen un coste medio de entre uno y cuatro millones de dólares, muy lejos de los 20 millones que cuesta una película de Hollywood de bajo presupuesto. Y hay largometrajes hindúes como ‘Bend it like Beckham’ o ‘Monsoon wedding’ que ya han recaudado 32 y 14 millones, respectivamente, en EEUU.

Así, hay directores como Renuka Pullat que han atraído el interés de los inversores porque sus películas ya se ven fuera del país.

 

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