Viernes, 23 de abril de 2004

 

AMERICA EN FOCO

Piloto de tormentas

Por Juan Varde
(Buenos Aires)

 

El presidente de Brasil, Ignacio Lula da Silva, obtuvo el respaldo clave de su partido en un momento complicado en el que el mandatario necesita imperiosamente reafirmar el entramado político que le otorgue un mínimo de aire fresco a su ya por algunos cuestionado Gobierno. La Dirección Nacional del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) aprobó un documento de apoyo a la política económica oficial y logró acallar los airados reclamos de ala extrema del partido.
Por 43 votos a favor y 23 en contra, los 66 miembros presentes, de los 83 que integran la dirección nacional del partido, aprobaron el documento presentado por la corriente Campo Mayoritario, que domina el 60% de las estructuras del PT.

De los ocho documentos que se habían presentado para debatir durante el fin de semana, al menos seis urgían cambios profundos en la política económica del presidente, pero el oficialismo alineado con el Gobierno logró hacer prevalecer su posición mayoritaria frente al resto.

El presidente del partido José Genoino, afirmó en el encuentro de San Pauo que el rumbo del Gobierno es el correcto, las señales son positivas y, a partir de este momento, el crecimiento económico y, sobre todo, la generación de empleo serán la prioridad.
Genoino llamó a unir el partido en una defensa del Gobierno del PT y dijo que "tenemos que comportarnos como partido de gobierno". El líder de la bancada del PT, en la Cámara de Diputados, el profesor Luizinho advirtió: "En el PT tenemos mayoría y minoría, y lo que vale es la decisión mayoritaria". Tanto Genoino como Luizinho pertenecen a Campo Mayoritario, corriente liderada por Lula, y por el cuestionado ministro de la Casa Civil (el jefe de Gobierno), José Dirceu.

Pese a la aprobación del documento, representantes de las corrientes más radicalizadas insistieron con sus reclamos y rechazaron que el PT se contente con defender al Gobierno. El PT se está convirtiendo en correa de transmisión del Gobierno. "Necesitamos redescubrir las calles", dijo el diputado Chico Alencar, considerado como el líder de la oposición interna en la izquierda petista. Para Alencar, es inaceptable que la Administración haya pagado 149.000 millones de reales (51.000 millones de dólares) en intereses de la deuda y apenas haya gastado 139.000 millones de reales, (47.800.millones de dólares) en políticas sociales.

El diputado Iván Valente matizó que sobre la retirada de la palabra "cambio", referida a la política económica del Gobierno, venció la presión del Ejecutivo para conservarla, pero eso no quiere decir que no exista presión a favor de los cambios.

El blanco de todas las críticas de la izquierda es el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, quien pertenece a Campo Mayoritario. Le reclaman una flexibilización de la ortodoxia política económica, que consistiría en reducir la tasa básica de interés, establecer menores metas inflacionarias y hasta renegociar la deuda para mejorar la economía , que se contrajo un 0,2% en el primer año de Gobierno de Lula, mientras el desempleo aumentó del 10,5% a 12%, en los primeros 15 meses de gestión de Lula da Silva.

En cambio, para el entorno presidencial lo importante es el superávit fiscal alcanzado, que evidencia una Administración ordenada, la elusión del fantasma del default y la eliminación de privilegios en las pensiones de funcionarios del Gobierno nacional, lo que no es poco, teniendo en cuenta que transitan un camino sinuoso y con luz de atención ante el primer desvío.

BSL PLT

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