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Viernes
14 de mayo de 2004
Fidel
Castro advierte a Bush que morirá combatiendo, si es necesario
Cuba
marcha contra Washington
Por
Americaeconomica.com
"Salve,
César, los que van a morir te saludan". De esta forma
tan grandilocuente finalizó el presidente cubano, Fidel Castro,
el discurso que dió inicio a una multitudinaria marcha hoy
viernes 14 de mayo en protesta por el endurecimiento de la política
de Washington contra la isla. Según los primeros cálculos,
más de un millón de personas recorrieron las calles
de La Habana. Fue el colofón a una semana de gran tensión
en las relaciones entre EEUU y Cuba.
El detonante
de este nuevo episodio de rivalidad entre los Gobiernos de La Habana
y Washington fue la aprobación por parte de Bush de un programa
de transición política para la isla denominado "Asistencia
para una Cuba Libre", y que en la práctica supone un
contundente aumento de las reestricciones impuestas a Cuba.
Entre otras
cosas, la Administración Bush ha limitado aún más
la posibilidad de que los emigrantes cubanos envíen remesas
a la isla y ha incrementado de uno a tres años el plazo de
las visitas de los cubanoamericanos a sus familiares en el país
caribeño. Fidel, en el discurso de 20 minutos que realizó
ante el millón de cubanos que acudieron a la manifestación
del viernes, calificó estas medidas de "despiadas y
crueles".
Las
autoridades cubanas prepararon la convocatoria de hoy con gran cuidado.
Dos días antes de la celebración de marcha, el Ejecutivo
anunció el receso de todas las actividades laborables en
la ciudad y provincia de La Habana. Además, funcionarios
del Comité provincial del Partido Comunista organizaron los
sitios que debían ocupar los ciudadanos de los distintos
municipios en las arterias de la ciudad, y se puso a disposición
de los manifestantes trenes y autobuses a partir de las tres de
la mañana
Desde
primeras horas de la mañana del viernes, las zonas aledañas
a la Sección de Intereses Norteamericanos (SINA), ubicada
en el Malecón Habanero, ya se encontraban listas para la
convocatoria, con vigilantes en las torretas desde donde si situarán
las cámaras de televisión.
Solamente
quedarán excluidos de la marcha aquellos puestos de trabajo
imprescindibles, como el turismo, hospitales, funerarias, cementerios,
centros de expedición de alimentos y agricultura, entre otros.
La respuesta del
Gobierno cubano no se ha limitado a convocar una marcha contra Washington.
Un par de días después de conocerse que Bush había
dado el visto bueno al nuevo programa contra Cuba, la Administración
del país caribeño anunció la puesta en marcha
de 15 propuestas económicas. Entre
otras cosas, Fidel ha decretado la suspensión de las ventas
en las tiendas que ofertan sus productos en dólares. Sólo
permanecen abiertas las que comercializan alimentos básicos
y productos de aseo personal. Esta medida de urgencia, aunque ha sido
justificada por muchos sectores cubanos dada la gravedad de la actitud
del Gobierno estadounidense, ha causado un gran revuelo y confusión
en el país caribeño.
En
algunos ámbitos se asegura que los grandes supermercados
de La Habana dedicados
a a venta en divisas podrían colpsarse si durante varios
días se mantiene el desenfrenado nivel de compras que realizan
cubanos y extranjeros residentes permanentes.
La
avalancha humana hacia estos establecimientos fue la primera reacción
a las medidas adoptadas por Cuba ante las nuevas directrices trazadas
por EEUU.
La
mayoría de las compras se centran en el aceite vegetal refinado,
puré de tomate, conservas enlatadas, jabones de tocador,
detergentes y papel sanitario. Supermercados como La Puntilla, Plaza
Carlos III, el diplomercado de 3ª y 70, Flores y hasta el selecto
Palco han recibido la asistencia de multitudes. Esta avalancha de
adquisiciones se produce a pesar de que en la nota oficial del Gobierno
se asegura que estos productos mantendrán sus precios, pero
al parecer la gente desconfía y piensa que estos productos
acabarán subiendo sus actuales precios.
Los
cubanos no sólo se han visto envueltos en tan peculiar frenesí
adquisitivo, sino también extranjeros, como vietnamitas e
italianos, que residen en la isla, estos últimos en busca
de cantidades “industriales” de pastas y quesos.
Los
temores de la población podrían estar justificados.
Las medidas que las autoridades cubanas han puesto en marcha se
traducirán en un aumento en el precio de todos los artículos
de venta en divisas en una horquilla comprendida entre el 10% y
el 30%, según aseguró a Américaeconómica
una fuente que prefirió mantener el anonimato.
En
tal sentido, las diversas cadenas de venta en dólares (Universo,
Tiendas Panamericanas y otras) se encuentran en fase de inventario
general por un período de unos 15 días hasta fijar
los nuevos precios que incluirán también la subida
del combustible.
También
en los bancos hay problemas. El Gobierno cubano ha asegurado que
no habría ningún problema con el dinero ingresado
en las cuentas bancarias de los ciudadanos. Pero a pesar de todo,
muchos habitantes de la capital acudieron a las sucursales de las
entidades financieras a sacar la máxima cantidad en efectivo
posible de sus cuentas. Según algunas fuentes, más
de un banco tuvo que solicitar reservas para hacer frente a las
peticiones de su clientela.
El
plan de choque ideado por La Habana también incluye propuestas
energéticas. La
Administración cubana ha decidido incrementar la producción
de níquel y cobalto, e insistir en la búsqueda de
petróleo y gas aplicando nuevas técnicas de extracción
hasta lograr el autoabastecimiento de energía.
En lo que se
refiere a las inversiones económicas, el Gobierno dará
prioridad total a aquellas de rápida amortización
y que den beneficios de forma inmediata. Respecto a la agricultora,
se priorizará la exportación y la producción
de alimentos con menores costos de insumos importados y menos gasto
de combustible.
En el comunicado,
el Gobierno cubano informa de que "si las medidas adoptadas
no fueses suficientes para frenar los obstáculos, se adoptaran
las que sean necesarias".
Las casas de
cambio, los programas de cultura y los proyectos de educación
se mantendrán sin cambios.
CBB
USA PLT MCR
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