Miércoles 26 de mayo de 2004

Los empresarios reclaman a Bush una
solución para las coberturas sanitarias

Algo parece empezar a moverse en EEUU en contra de la doctrina “neoliberal” única que se había impuesto en los últimos años. Ahora los propios empresarios reclaman al Gobierno que busque soluciones para las carencias de los sistemas públicos de cobertura sanitaria.

Dos noticias han conmovido hoy a los ciudadanos estadounidenses desde dos frentes muy distintos: la prensa y el mundo empresarial. En ambos casos se pone seriamente en duda la política llevada a cabo por Washington en los últimos cuatro años y también en ambos casos, los protagonistas son algo más que simples símbolos en esa nación.

En su edición de hoy, el New York Times, considerado el diario más riguroso del mundo, ha publicado una nota de disculpa a sus lectores. Pide perdón por la inexactitud de las informaciones que publicó antes de la invasión de Irak sobre la existencia de armas de destrucción masiva en el país. Un “corpus” redaccional que, en opinión de muchos observadores, ayudó a Bush a justificar la guerra.

Además, el consejero delegado de la compañía automovilística Ford ha asegurado que la inexistencia de un sistema de cobertura sanitaria pública tiene dos consecuencias, dispara los gastos empresariales en este capítulo, incentivando la deslocalización, e impide la competencia.

En la compañía calculan que los 30.000 millones que pagan al año para proporcionar médicos a su plantilla, aumenta el coste de cada coche producido en EEUU en 1.000 dólares. Por eso creen que el Gobierno debería articular una política estatal en este sector.

Hay otros datos escalofriantes. Según la Kaiser Foundation, en estos momentos hay 43,3 millones de trabajadores en EEUU que no tienen seguro médico, tras haberse producido un aumento de 2,4 millones en los últimos dos años. El mayor desde 1987.

“Watergate”. El diario español El País ha publicado hoy un artículo de Barbara Probst en el que la escritora estadounidense comparaba la situación actual de la Administración Bush con la de los tiempos en los que se investigó a Nixon por el Watergate. Otra vez hay un presidente que no dice la verdad.

USA PLT

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.