|
|
Jueves
20 de mayo de 2004
La crisis energética argentina costará más La crisis energética que sufre Argentina ya tiene cifras concretas. Costará al Estado 2.098 millones de pesos (608,5 millones de euros), un 40% más de lo calculado inicialmente por el Gobierno de Kirchner. Los recursos para financiar ese gasto saldrán íntegramente del excedente del superávit fiscal de este año. Y el resto del dinero que sobra se destinará a cuestiones sociales, productivas y a reducir el endeudamiento. No se utilizará ni un peso para mejorar la oferta de reestructuración de la deuda. El ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, fue el encargado de mostrar los números en un intento de disipar cualquier duda sobre el uso que el Gobierno dará al excedente del superávit fiscal previsto para este año y que ascenderá, según cálculos del Ejecutivo, a 7.841 millones de pesos (2.274 millones de euros). De esa cantidad, el 26,7% se destinará a pagar el coste de la crisis energética. Esta factura tiene un amplio desglose: 700 millones (203 millones de euros) engrosarán el Fondo de Estabilización de Tarifas para compensar a las compañías por la congelación de tarifas; otros 759 millones (220 millones de euros) servirán para pagar a Venezuela la compra de fuel oil; a la petrolera Yacyretá se destinarán 256 millones de pesos (74 millones de eruos) correspondientes a una deuda que mantenía Argentina con Paraguay; y por último, 383 millones (111 millones de euros) se invertirán en infraestructuras. El resto del excedente del superávit (menos 162 millones de pesos que aún no tienen destino) se utilizará para aumentar el gasto social. Entre otras cosas, el Gobierno destinará al incremento de las jubilaciones mínimas 1.079 millones de pesos (312 millones de euros) y otros 300 (87 millones de euros) contribuirán a financiar el plan de seguridad. De forma que por fin está todo el dinero repartido, y todo se queda en casa, a pesar de que los acreedores, con la ayuda del FMI, ha estado presionando a Argentina para que utilice ese excedente en mejorar la oferta de reestructuración de la deuda a los acreedores privados. Aún así, en el país hay voces críticas que insisten en la necesidad de realizar una consulta popular sobre el destino del superávit fiscal, o por lo menos, según ha asegurado a Americaeconomica.com una alta fuente sindical, que se discuta en el Parlamento, ya que ese dinero está fuera del Presupuesto. Una vez que cada peso ya tiene su destino, ahora hay que asegurarse de que efectivamente se llega a final de año con el excedente del superávit fiscal calculado. Algo que no está tan claro debido que no se sabe qué impacto tendrá sobre la economía la actual crisis energética. Por lo pronto, la producción industrial de abril retrocedió un 3,9%. Pero el Gobierno permanece optimista. Lavagna cree que no hay ninguna razón económica que justifique un parón en la recuperación. Las proyecciones de ingresos fiscales están realizadas con la hipótesis de un crecimiento del PIB del 5,5%, una proyección que el ministro de Economía calificó de realista, "e incluso conservadora". RGN NPM MCR |
||
| Edita Asesores de Publicaciones
S.L. | ||