Viernes 21 de mayo de 2004

Uribe solicita sin pudor ayuda al Gobierno español en temas de cooperación

El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, pidió hoy en Madrid en público, y hasta tres veces, al vicepresidente segundo y ministro de Economía español, Pedro Solbes, que España liberara los fondos de asistencia al desarrollo previstos para el aeropuerto colombiano de Palestina. Uribe también manifestó que cómo no iba a pedirle ayuda a su homólogo español, José Luis Rodríguez Zapatero, en la entrevista que tendrían por la tarde. Sus guiños a Solbes fueron constantes en este sentido y en todo momento presentó a su país como víctima desde hace 40 años de un terrorismo insólito en el resto del mundo.

Uribe fue el invitado de hoy viernes en el
almuerzo-coloquio organizado por el Foro Nueva Economía de la agencia de noticias Europa Press al que asistieron como invitados destacados representantes del empresariado español como César Alierta, presidente de Telefónica; Alfonso Cortina, presidente de Repsol YPF; Manuel Pizarro, presidente de Endesa, o Florentino Pérez, presidente de la constructora ACS y del club de fútbol Real Madrid. La clase política estuvo representada por César Gaviria secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el mencionado Pedro Solbes, la ex canciller española, Ana Palacio, la responsable de Internacional del PSOE, Trinidad Jiménez, etc.

La ya célebre "mano dura" de Uribe volvió a aparecer en el salón del madrileño Hotel Ritz donde se celebró el acto con frases tan contundentes como esta: "la instrucción que he dado a la fuerza pública, en público y en privado, es la que repito hoy desde Madrid: grupo violento que respete el cese de hostilidades, se les respeta para facilitar un proceso de paz, al que no, se le combate hasta exterminarlo" (aplausos de buena parte de los asistentes).

El único momento de ligerísima vacilación del presidente colombiano durante su intervención y respondiendo a las preguntas de los asistentes se produjo cuando abordó el tema del referéndum perdido el pasado mes de noviembre (que entre otros temas proponía cambios en la Constitución para que el presidente del país pudiera ser reelegido). En ese momento, y tras recordar que los votos favorables al referéndum superaron en un millón a los que a él le hicieron presidente, pero por la obsoleta normativa interna del Consejo Electoral no salió adelante el plebiscito, Uribe echó mano de algo que no suele utilizar y por lo que es bien valorado como político: el populismo. El mandatario colombiano negando sus deseos de 'venganza' por haber perdido ese referéndum, dijo: "El combatiente que se dedica a la revancha pierde todas las batallas. Yo no me dedico a la revancha sino a cuajar victorias para mi país todos los días" (aplausos).

Uribe cuenta con un 80% de popularidad en su país en gran medida porque ha logrado notables avances en el fundamental tema de la seguridad (se han reducido los asesinatos, los secuestros y han aumentado las detenciones y las muertes entre los guerrilleros y paramilitares. Uribe juega dura y a veces en el mismo límite de la legalidad. Y eso parece ser lo que Colombia necesita.

PLT CLB ESP

 

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