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Viernes 21 mayo de 2004
DESDE EL MALECON CON... "Cubanos de todos los países, uníos" Por
Aurelio Pedroso
La frase del titular de este artículo, tan socorrida en otros tiempos y que daba la vuelta al mundo varias veces en 24 horas hasta quedar prendida y perecer congelada en una de las torres del Kremlin moscovita, se ha mutado hoy día en Cuba bajo el propósito de unir a todos los naturales que, en cifra de 1,5 millones residen en cualquier rincón de este planeta. Esa es la esencia, el motivo de la "III Conferencia la Nación y la Emigración", auspiciada por las autoridades cubanas y que se celebrará este fin de semana en la capital de una isla que debieron abandonar estos que ahora vienen por tantos motivos como la propia cifra de compatriotas que viven hasta sobre el hielo perenne de Alaska. Son cubanos (asistirán unos 200) que en principio no son hostiles al Gobierno y mantienen una actitud crítica hacia el multifacético bloqueo estadounidense y carecen de militancia en organizaciones contrarrevolucionarias. Desde
1979, Cuba comenzó a organizar encuentros de esta naturaleza. Luego
vinieron la primera y segunda Conferencias en 1993 y 1995, respectivamente,
en las que ambas partes acordaron paquetes de medidas encaminadas a un
mejoramiento de los vínculos. Tanto, que hasta la Ley para la Inversión
Extranjera permite inversiones o negocios con ellos. Ventajas que tienen
unos, como decía el otro. Preguntarle a un anciano residente en
Cuba qué le sucede si la policía o inspector lo "traban"
vendiendo cucuruchos de maní para subsistir sin la licencia correspondiente. La III Conferencia, aún sin comenzar ni llegar a nuevas decisiones, ya consta del anuncio de que cubanos residentes en el exterior podrán entrar a la isla sin el engorroso y costoso Permiso de Entrada. Sólo será necesario el habilitamiento del pasaporte y punto. Quien repase, por ejemplo, 17 de esas decisiones tomadas desde 1979 comprenderá el interés conciliatorio con esa masa importante de cubanos más allá de nuestras fronteras. A tal extremo, que nunca unos emigrados recibieron tantos calificativos despectivos como ellos hasta alcanzar ahora lo que nunca perdieron. Su condición de cubanos. Mafiosos, terroristas, revanchistas... son otra categoría, harina de otro costal que si bien no son mayoría, sí poseen un respetable poder económico y de influencia política. Que se deje confesar el presidente Bush por el mismísimo Papa Juan Pablo II para ver a quién debe agradecerle puesto, cama y paseítos por los jardines de la Casa Blanca. En algún momento, ahora que los cubanos en el exterior respiran cada vez mejor cuando miran a la isla, el Gobierno cubano deberá analizar también los controvertidos permisos de salida y el elevado coste que en moneda extranjera deben pagar los que nunca se han marchado y desean visitar a parientes, amigos o a alguna que otra novia o novio. La III Conferencia abrirá sus puertas este fin de semana en circunstancias bien difíciles, habida cuenta de que la cuerda está bastante tensa con el Gobierno gringo. A ver qué sucede, "mi hermano". CBB
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