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Martes
1 de junio de 2004
El sector financiero argentino, en zona de riesgo El Banco Central de Argentina (BCRA), en su último Boletín de Estabilidad Financiera, asegura que quedan importantes asignaturas pendientes que mantienen al sector financiero en "zona de riesgo". También advierte de la escasa participación de los bancos en el desarrollo económico a través de la concesión de préstamos, y se queja amargamente de los pocos recursos con los que cuenta para reconducir la situación y del nulo apoyo que ha recibido de los organismos internacionales. Uno de los problemas a los que se enfrentan en la actualidad los bancos es su excesiva exposición al sector público. Este hecho implica, según la autoridad monetaria, "una abultada concentración de riesgos y una importante inmovilización del activo que conspira contra la rentabilidad y la toma de riesgos productivos". Respecto a este último asunto, la autoridad monetaria también recuerda que aunque los bancos han vuelto a prestar dinero, el volumen de créditos concedidos al sector privado tan sólo representa el 8% del PIB por lo que "queda mucho camino por recorrer hasta que las entidades alcancen un volumen de negocio que permita materializar una rentabilidad duradera y una verdadera contribución al desarrollo económico". En este contexto, el BCRA, considera imprescindible acabar con el proceso de reestructuración de la deuda "por las consecuencias directas (patrimoniales y de solvencia) que tendrá en el sistema financiero". Otro de los riesgos que lastran al sector bancario es el derivado de la existencia en los balances de importantes desajustes en los tipos de interés, monedas y plazos. Estos desequilibrios "exponen a las entidades a fuertes variaciones de rentabilidad, ante movimientos bruscos de variables que no manejan y frente a los cuales no se pueden cubrir". Además, existe todavía mucha incertidumbre legal respecto al tratamiento de los amparos, una vía por la que siguen fugándose todavía los depósitos. Todo ello dificulta el retorno del crédito a largo plazo "que es donde se concentran hoy las demandas de los tomadores de crédito", afirma el informe. También la desconfianza de los ahorradores genera tensión en el sector. Según el BCRA, los clientes necesitarían una mayor transparencia tanto sobre los productos como sobre los costes de los mismos. A pesar de todo, la actividad bancaria ha comenzado a animarse. La autoridad monetaria ha bautizado el año 2004 como el de la etapa del "resurgimiento del negocio bancario". Este renacimiento ha sido posible gracias a que los ahorradores han regresado al sistema y a que existe una mayor certidumbre patrimonial. El BCRA afirma que su papel en este periodo sigue siendo fundamental, pero reconoce que se enfrenta a restricciones importantes para lograr solucionar de forma definitiva los problemas heredados de la crisis financiera. En concreto la autoridad monetaria se siente en inferiores condiciones que los bancos centrales de otros países que han enfrentado crisis cambiarias y bancarias, el BCRA "cuenta con menos instrumentos y una fracción de los recursos disponibles en otras latitudes para promover la recapitalización de las entidades financieras". Esta situación es consecuencia fundamentalmente del elevado endeudamiento del Estado, lo que provoca que no existan recursos fiscales suficientes para fortalecer los bancos. El BCRA también aprovecha la publicación de su último Boletín para lanzar una contundente crítica a los organismos internacionales "que contribuyeron con importantes desembolsos en el caso de otras crisis mientras que en el caso de Argentina los desembolsos netos fueron negativos". Y eso que la magnitud de la crisis en el país austral supero con creces las que tuvieron lugar en la década de los 90: los depósitos cayeron un 42% y el patrimonio neto de las entidades se redujo en un 37% en términos reales. RGT BYS
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