Miércoles 2 de junio de 2004

Los acreedores rechazan la propuesta de reestructuración de la deuda de Lavagna

Después de más de dos años y medio de espera, el Gobierno argentino presentó por fin su propuesta para reestructurar la deuda en suspensión de pagos. La oferta es mejor que la que Kirchner defendió en Dubai en septiembre de 2003, pero a pesar de todo los acreedores siguen negándose a aceptarla. Más que el plan en si, lo que les ha molestado es que el Ejecutivo del país austral no se haya dignado a consultarlo previamente con ellos.

El Comité Global de Bonistas de la Argentina (CGBA), una de las asociaciones de acreedores más potentes y, según se dice, con influyentes conexiones en el FMI y el G7, recuerda en un comunicado divulgado después de que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, presentara la propuesta, que durante un encuentro en abril Lavagna se comprometió a consultarles cualquier avance respecto a la oferta. Algo que, según parece, nunca hizo el ministro. Por ese motivo la CGBA asegura que "la oferta no es aceptable ni en su forma ni en su resultado por el Comité Global". Esta asociación concentra a tenedores de bonos extranjeros con una cartera conjunta de títulos en default de 37.000 millones de dólares (30.223 millones de euros).

Tampoco ha sentado bien la oferta entre los acreedores locales. La Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default (Adapd) aseguran que no van a aceptar la quita propuesta por Lavagna, y también se quejan de la falta de "buena fe" del Gobierno a la hora de negociar. Lavagna ha convocado la próxima semana a esta organización para explicarles en qué contexto macroeconómico está apoyado el plan de reestructuración, pero su presidenta, Angélica Bergonzi, no entiende el sentido que tiene esta reunión si la oferta ya está anunciada.

También reaccionó pronto el Tesoro de EEUU. En un escueto comunicado divulgado por el portavoz de esta institución, Rob Nichols, se asegura que "alcanzar una exitosa reestructuración de la deuda requiere de una amplia participación por parte de los acreedores en la oferta y el cumplimiento de los compromisos de la Argentina con el FMI".

Algunos medios de comunicación argentinos entienden que el Tesoro hace suyas las quejas de los acreedores por no haber sido consultados antes de hacer público el plan de canje.

La propuesta presentada por Lavagna difiere poco de lo que se ha venido anunciando estos últimos días. Se confirma que finalmente Argentina pagará los intereses de la deuda no pagados desde el default y devengados hasta diciembre de 2003, 18.100 millones de dólares (14.785 millones de euros). De manera que el monto total a reestructurar, incluyendo estos intereses, asciende a 99.400 millones de dólares (81.195 millones de euros), el mayor volumen en la historia de una renegociación de deuda soberana.

Pero si la oferta tiene una aceptación superior al 70%, el Gobierno también incluirá en la reestructuración los intereses no pagados entre diciembre de 2003 y junio de 2004, y que suman otros 4.800 millones de dólares (3.920 millones de euros).

Además, el equipo económico del Ejecutivo ha optado por integrar en todos los tipos de bonos (a la par, cuasi par y con descuento del 75%) que ofrecerán para el canje un mecanismo para vincular los títulos a la evolución del PIB.

La quita se mantiene en el 75%, pero del valor real (valor presente neto), lo que supone que el valor total de la reducción de la deuda en términos nominales será de 60.900 millones de dólares (49.746 millones de euros).

 

RGT MCR

 

 

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