Miércoles 2 de junio de 2004

México y EEUU resuelven un antiguo conflicto por la competencia en el sector de las telecomunicaciones

Tras más de tres años peleando en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC), México y EEUU han decidido zanjar su conflicto en el sector de las telecomunicaciones de manera bilateral y sin la intervención de ningún organismo.

Todo comenzó cuando EEUU denunció a México por privilegiar en el sector de telecomunicaciones a Telmex, la firma que dirige Carlos Slim, e impedir una competencia justa en el mercado local, y en concreto en el de telefonía de larga distancia. EEUU se quejaba de las tarifas que cobraba Telmex por conectarse a su red y también criticaba el hecho de que la citada compañía fuera la única que negociara el precio de interconexión.

Tras el acuerdo firmado entre EEUU y México esos problemas desaparecen y cada empresa estadounidense podrá negociar con los operadores locales los precios. De esta forma se elimina el esquema de retorno proporcional por el que las compañías mexicanas se repartían el tráfico proveniente de EEUU en función del volumen que generaban. También se elimina el sistema de tarifa de liquidación uniforme.

También se ha acordado que México permitirá a partir de 2005 la reventa de servicios de telecomunicaciones internacionales.

EEUU también realiza concesiones. Una práctica habitual entre las compañías norteamericanas era evitar las redes de México para no pagar las tarifas de liquidación (By-pass). En una palabra, ejercían la "piratería". Tras el acuerdo, el Gobierno estadounidense reconoce que sus operadoras no deben realizar estas prácticas, o sea que son ilegales, y admite que México restrinja el uso de líneas alquiladas para realizar llamadas internacionales con el fin de evitar el tráfico pirata.

De esta manera acaba un conflicto que comenzó ya hace años tras la decisión de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) de llevar a México a un panel de controversias. Finalmente lo hizo, y el conflicto llegó hasta la OMC, organización que en abril emitió una resolución preliminar que daba la razón a EEUU en todo menos en su insistencia en defender que sus empresas aplicarán el método By-pass. El Gobierno mexicano anunció que apelaría esta resolución, pero finalmente el problema se ha solucionado de forma pacífica y lejos de los tribunales.

La telefonía de larga distancia supone para México unos ingresos anuales por valor de más de 2.000 millones de dólares (1.633 millones de euros) gracias al tráfico de llamadas desde y hacia EEUU.

MXC TTC

 

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