Viernes 28 de mayo de 2004

 

Expectación ante las negociaciones comerciales entre Mercosur y la UE

Los encuentros bilaterales, clave del éxito de la Cumbre de Guadalajara

Por María Blasco

Con notables ausencias ha comenzado hoy la Cumbre de Guadalajara (México) que reúne a los jefes de Estado y primeros ministros de los países latinoamericanos y europeos. Su estreno oficial marca el inicio de una serie de discusiones e intervenciones sobre la cohesión social y el multilateralismo, pero son las reuniones paralelas y los encuentros bilaterales a puerta cerrada los que decidirán el éxito de la Cumbre. De momento, algo ya se ha conseguido: Cuba y México vuelven a ser amigos. Y mientras tanto, un centenar de organizaciones civiles de ambos continentes han retado al evento oficial organizando un 'macro encuentro' simultáneo. También han comenzado los tradicionales choques entre las fuerzas de seguridad y los movimientos antiglobalización. Ya hay una decena de heridos.

La Cumbre de Guadalajara (México) entre América Latina, el Caribe y la Unión Europea (Alcue) ha generado una gran expectación a pesar de que a última hora se han descolgado de ella mandatarios de gran peso en el subcontinente y en Europa. Por la parte del Viejo Continente no asistieron el primer ministro de Reino Unido, Tony Blair, ni su homólogo italiano, Silvio Berlusconi.

De latinoamérica no viajará el presidente peruano, Alejandro Toledo. De momento, no se conocen los motivos oficiales, aunque se especula con la posibilidad de que el mandatario peruano haya decidido no ir a México para seguir de cerca la convocatoria de movilizaciones sociales.

El presidente argentino, Néstor Kirchner, también se quedará en casa. Una gripe le ha impedido viajar.

Y el presidente cubano, Fidel Castro, tampoco asistirá. Fidel se lo pensó mucho, pero finalmente optó por no ir a México, y para explicar su ausencia envío un mensaje al pueblo mexicano.

El mandatario cubano expuso cinco motivos por los que finalmente optó por no acudir a Guadalajara: la complicidad de la Unión Europea con las agresiones de EEUU contra Cuba, "la vergonzosa concertación y traición a Cuba de varios gobiernos de América Latina en su impúdico sometimiento a las órdenes de EEUU", la organización realizada con el fin de que no haya ningún verdadero debate público sobre temas vitales, el hecho de que no existen, a su juicio, las mínimas condiciones para que su visita aporte algún resultado constructivo, y por último los problemas surgidos entre México y Cuba.

Este último motivo esta solucionado, o al menos eso parece. Guadalajara ha aportado el marco ideal para que el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, quien viaja a México en representación del país caribeño, pudiera reunirse a solas y durante 40 minutos con su homólogo mexicano, Ernesto Derbez.

Tras el encuentro, las diferencias entre ambos países quedaron solucionadas y las relaciones diplomáticas restituidas. Como muestra de esta nueva actitud de entendimiento Derbez ha anunciado que próximamente visitará Cuba.

Este es quizá, el primer éxito de la Cumbre, aunque poco tiene que ver con los objetivos planteados. Uno de ellos es lograr el aval político para la firma de un acuerdo comercial entre el Mercousur y la UE. Esto parece más difícil de conseguir, a pesar de que todos los mandatarios implicados se han mostrado optimistas.

También en esta ocasión, las reuniones en el marco de la Cumbre, pero fuera de ella, son vitales para lograr una solución. Los cancilleres del Mercosur y el comisario europeo de Relaciones Exteriores, Chris Patten, y el de Comercio, Pascal Lamy celebraron un encuentro el día de la inauguración de la Cumbre. Nada ha trascendido de esta reunión.

Los integrantes de ambas delegaciones son muy cautos y nadie ha querido aventurarse a pronosticar el resultado de la Cumbre respecto a este pacto, pero, según se ha filtrado en la prensa argentina, en privado sí que reconocen que será muy difícil llegar a un acuerdo amplio, y que probablemente todo se quede en un pacto de mínimos.

Hay muchos problemas, uno de los menos aireados es el que afecta a las denominaciones de origen. Pero arpvechando la coyuntura, Fischler se ha encargado estos días de recordarlo. El comisario europeo ha asegurado que la denominación Rioja de los vinos argentinos tiene que desaparecer; y afirmó que en el marco del acuerdo de libre asociación que negocian el Mercosur y Europa es necesario que el bloque latinoamericano acepte "nuestras indicaciones geográficas" y no utilice marcas de alimentos originarios de lugares europeos, como la provincia española de La rioja, a pesar de que en Argentina existe otra con el mismo nombre.

Esta es sólo una muestra de las dificultades que tienen ambos bloques para llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.

Antes de llegar a la Cumbre, la UE y el Mercosur se intercambiaron sus respectivas ofertas comerciales, un texto que debería servir de referencia para las negociaciones en Guadalajara. Pero a ninguna de las partes le gustó lo que vió.

Europa está desilusionada. Desde Bruselas se afirma que la apertura del Mercosur "no es tan ambiciosa" como se esperaba. Y siguen insistiendo en la necesidad de colocar a sus empresas en igualdad de condiciones a la hora de acudir a una licitación en cualquiera de los cuatro estados que conforman el bloque latinoamericano, algo que Brasil es muy reacio a aceptar.

Además, la UE se queja de que la propuesta del Mercosur no llega al 90% en los productos industriales, ni a lo que se pedía en el sector servicios.

Desde Europa se asegura que su oferta sí que es "ambiciosa", cubre el 100% del comercio de productos industriales y el 86% de los agrícolas y aperturas en servicios y otros sectores, según ha afirmado el jefe de la unidad de la Dirección General de Comercio de la Comisión Europea, Hegel Standertskjöld.

Pero a pesar de estas concesiones en el Mercosur también hay insatisfacción. No les parece suficiente las cuotas de importación comprometidas por Europa, unas cuotas que pretenden compensar las barreras arancelarias y los subsidios agrarios que mantienen muchos países del Viejo Continente.

A pesar de todo lo siguen intentando. Y los mandatario de ambos bloques parece que confían en que finalmente se puedan llegar a algún tipo de acuerdo en Guadalajara.

Es el caso del ministro de Asuntos Exteriores de Uruguay, Didier Opertti, que asegura que aspira a que se selle el acuerdo comercial durante la Cumbre. Según Opertti, hay muchas posibilidades de que puedan terminar las conversaciones, aunque reconoció que los aspectos técnicos tendrán que seguir negociándose entre los expertos de ambos bloques.

También el canciller español, Miguel Angel Moratinos, se muestra optimista y ha afirmado que se trata de una oportunidad política esencial que contará con el apoyo "intenso" de España. Si finalmente se firma un acuerdo se creará la mayor zona comercial del mundo con un mercado potencial de 1.000 millones de ciudadanos

Moratinos viajó a Guadalajara junto al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. Es la primera visita de Zapatero al país como presidente de España, y al le tocó inaugurar la Cumbre. Zapatero, tras charlar un rato a su llegada con su homólogo mexicano, Vicente Fox, dió una rueda de prensa junto al mandatario azteca en la que se mostró contrario a la posibilidad de que la declaración final de la Cumbre incluya una condena expresa a EEUU por las torturas de sus soldados en Irak, tal y como han planteado algunos países latinoamericanos.

También quedo claro que, a pesar de las buenas relaciones que mantienen México y España, hay temas comerciales espinosos. Fox aseguró en varias ocasiones que existe desacuerdo sobre el asunto del aceite de oliva español.

Zapatero también quiere que de la Cumbre salga un amplio respaldo a su propuesta de volver a llevar el caso de Irak ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Ya tendría el apoyo de Lagos y de Fox, y no desprecia el del mandatario venezolano, Hugo Chávez, con quien espera reunirse hoy.

La actitud del presidente español ha provocado un desencuentro entre el Gobierno de Zapatero y la oposición venezolana. Especialmente descontentos están los partidos socialdemócratas, Acción Democrática (AD) y Movimiento al Socialismo (MAS), que están integrados junto al Partido Socialista Obrera Español (PSOE) en la Internacional Socialista. Según el diario 'online' Descifrado.com, el socialista español Txiki Benegas ha viajado esta semana a Venezuela para hacer gestiones ante el Gobierno de Chávez con vistas a conseguir ese apoyo a la resolución de la ONU que impulsa Zapatero.

El mandatario español ha desplegado una intensa actividad en Guadalajara. Se ha reunido con empresarios españoles con intereses en México y ha visitado el Senado. Y se espera que hoy viernes 28 de mayo se entreviste con su homologo brasileño, Lula da Silva, además de con Chávez, quien aprovechó su llegada para realizar unas declaraciones contra EEUU y, mas concretamente, contra "el imperialismo en fase de locura de Bush".

Aunque EEUU está fuera de esta Cumbre, el evento lleva ocupando varios días las primeras páginas de sus periódicos. La prensa estadounidense se ha mostrado decepcionada, sobre todo, por la actitud que ha adoptado México, tanto frente a la UE como al Mercosur. Los hay que se muestran comprensivos. Por ejemplo, la articulista de Los Angeles Times, Marla Dickerson. Para ella, el hecho de que el 90% de las exportaciones mexicanas tengan como destino EEUU es una razón suficiente para que Fox, del que asegura que es un hombre de negocios a quien ahora no le pueden cuadrar bien los números, intente amortiguar riesgos y diversificar. Otro problema es la pujanza de China, que ha superado a México como suministrador de productos para el mercado estadounidense y capta mucha de la inversión directa que antes se dirigía al país azteca.

Por eso México se ha acercado al Mercosur y ha dejado en segundo plano los procesos de negociación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un proyecto que impulsa Washington y que parece que no acaba de cuajar.

Esta semana EEUU confirmó que quiere exluir algunos productos agrícolas de las negociaciones para crear el ALCA. La decisión del Gobierno de Bush complica un poco más las conversaciones para lograr poner en marcha este proyecto. Prácticamenta nadie duda ya de que no podrá estar listo en 2005 si el Gobierno de Bush inisite en mantener su política proteccionista.

La insistencia de Washington en mantener las ayudas a sus productos agrícolas ha enturbiado las negociaciones del ALCA. El embajador brasileño Adhemar Bahadian reconoció que habrá productos que nunca llegarán a tener aranceles cero y también ha informado de que existen problemas con las ayudas a la exportación. Nadie se atreve, de momento, a pronosticar un fracaso en las conversaciones, pero cada vez son más los que piensan que el objetivo de que el ALCA se estrene en 2005 no podrá alcanzarse.

Bahadian ha afirmado que "se va a retrasar de una forma que no podemos saber". Estas declaraciones las realizó el embajador brasileño tras una reunión celebrada en Washington en un intento de acercar posiciones respecto a los temas agrícolas, de servicios y propiedad intelectual. Pero parece que no se ha conseguido. A juicio de Bahadian, la posición estadounidense "consolida el proteccionismo de la política agrícola de Washington".

También habló esta semana sobre el asunto el ministro de Asuntos Exteriores brasileño, Celso Amorin. A su juicio, "ha habido una decepción, pero no un golpe mortal al ALCA". Amorin aseguró que las discrepancias en las negociaciones para la firma del tratado de libre comercio de América no tienen nada que ver con las relaciones bilaterales entre Brasil y EEUU, y vinculó la reacción estadounidense al actual periodo preeletoral que se vive en el país norteamericano.

En México también hay una sensación de fracaso. El ministro de Asuntos Exteriores, Ernesto Derbez, afirmó que "el ALCA se empantanó en el tema agrícola". Y el ministro de Comercio Internacional de Canadá, Marc Lortie, admitió que el acuerdo "quedará limitado a una serie de pactos de base".

El próximo 2 de junio, de nuevo, se volverán a reunir las partes negociadoras del ALCA, esta vez en Buenos Aires, con el fin de intentar destrabar el acuerdo.

Y mientras tanto, cientos de organizaciones civiles de los países que acudirán a la Cumbre han comenzado su particular batalla contra el ALCA, y también contra un posible acuerdo UE-Mercosur. Estos grupos, articulados en torno a la Alianza Social Continental (ASC), organización que aglutina la lucha contra la creación del ALCA, han organizado una Cumbre paralela a la de Guadalajara.

En su agenda están algunos temas que se pasarán por alto en la cita oficial, como el creciente predominio de las empresas internacionales, la explosión de la migración, el desempleo, el debilitamiento de la seguridad social, la falta de democracia o la violación sistemática en muchos países de los derechos humanos.

Además, se analizarán las formas de organización y estrategias para hacer oir sus propuestas puesto que estas asociaciones no tienen acceso a la Cumbre y tienen también previsto realizar movilizaciones populares para mostrar la inconformidad social.

Las organizaciones civiles han denunciado el hecho de que la la Cumbre se desarrolla en un contexto en el que Latinoamérica encara "una nueva ofensiva de EEUU para imponer su hegemonía a través del ALCA y de la proliferación de tratados de libre comercio, así como presiones por el control político y militar", afirman desde la ASC.

También destacan que, al mismo tiempo, se multiplican los acuerdos económicos por parte de la UE "y en favor de sus compañías transnacionales".

En un comunicado, las organizaciones civiles del Mercosur han denunciado "la doble moral de la UE", y asaeguran que, en contradicción con el discurso de Europa sobre la participación de la sociedad civil y la transparencia en el proceso de negociaciones, "hemos constado que, ha pedido expreso de la Unión, debe mantenerse reservada la información relativa a las ofertas con las que nuestros países concurren a la mesa de negociaciones". Y reclaman que se de a conocer "de inmediato, el contenido de las últimas ofertas.

La Declaración final de la Cumbre está ya prácticamente preparada. Según ha trascendido, ratificará la alianza entre ambas regiones y el compromiso con el multilateralismo, el libre comercio y la lucha por reducir las desigualdades en Latinoamérica.

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