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Viernes
28 de mayo de 2004
Su
resistencia a elevar la producción se explica porque su gasto
público se financia con el petróleo
Venezuela,
la rebelde de la OPEP
Por
Raúl
Pozo y Michela Romani
La Organización de Países Exportadores de Petróleo
(OPEP) parece por fin decidida a tomar cartas en el asunto de la
subida de los precios del crudo. Sus miembros han debatido sobre
un posible incremento de la producción para tratar de frenar
la tendencia alcista del oro negro. Sin embargo, el cártel
cuenta con un socio rebelde: Venezuela. No sólo está
en contra de incrementar el bombeo sino que además promulga
la idea de que se revise al alza la horquilla de precios de la cesta
de crudos que el organismo emplea como referencia.
La pasada semana, los principales productores de petróleo
se reunieron en un encuentro informal que tuvo lugar en Amsterdam
(Holanda). Sobre la mesa, la propuesta de Arabia Saudí de
elevar la producción de petróleo en dos millones de
barriles diarios para tratar de frenar las alzas de los precios.
Sin embargo, el acuerdo no fue posible. Todo quedó pendiente
de la reunión que tendrá lugar el próximo 3
de junio en Beirut (Líbano).
Arabia Saudí se ha comprometido de manera decidida por la
causa de luchar contra los elevados precios del crudo, que generan
incertidumbre sobre el posible peligro que corre la recuperación
de la economía mundial. Las autoridades saudíes incluso
han llegado a manifestar su disposición a incrementar la
producción de forma unilateral.
En su último libro, el periodista Bob Woodward, uno de los
que destapó el "caso Watergate" que le costó
la Presidencia de EEUU a Richard Nixon, desveló la existencia
de un compromiso de los saudíes con la Administración
Bush para rebajar los precios del crudo antes de que se celebren
las elecciones presidenciales, el próximo mes de noviembre,
en las que George W. Bush tratará de lograr la reelección
frente al candidato demócrata, John Kerry.
La conexión estadounidense también aparece como transfondo
en la actitud rebelde de Venezuela. El presidente de Petróleos
de Venezuela (Pdvsa) y ex presidente de la OPEP, Alí Rodríguez,
ha sostenido en las últimas semanas que el cártel
no es el responsable de la subida de los precios del petróleo,
sino EEUU. Rodríguez considera que el estancamiento en la
capacidad de refino de los norteamericanos genera un déficit
de 2,7 millones de barriles diarios, lo que ha provocado a su vez
que la exportación de petróleo se incremente en la
primera economía mundial.
El
responsable de Pdvsa también cree que las tensiones derivadas
de la guerra contra Irak están detrás de ese incremento
de los precios, que ha llevado a los futuros del barril West
Texas a rozar los 42 dólares y alcanzar sus máximos
de los últimos 21 años.
Mientras, el ministro de Energía de Venezuela, Rafael Ramírez,
está dispuesto a elevar a la OPEP la propuesta de incrementar
la horquilla de precios de referencia que emplea el cártel
para controlar los precios. Este baremo se refiere al precio de
una cesta de crudos de los diferentes países que componen
el organismo y se sitúa en la actualidad entre 22 y 28 dólares.
Si el precio de la cesta se sitúa por debajo de la cota mínima
durante 20 días consecutivos, el cártel tendrá
vía libre para recortar la producción, y viceversa
cuando la cesta supera el límite máximo.
La intención de Ramírez es que la horquilla llegue
hasta los 30 dólares por barril. "Se acabó la
época del petróleo barato", llegó a sentenciar.
El ministro venezolano sostiene que el actual baremo se fijó
hace muchos años y que los tiempos han cambiado.
Las
declaraciones del jefe de Pdvsa y del responsable de Energías
han sido respaldadas y, quizás aclaradas, por el presidente
venezolano, Hugo Chávez. Sin ningún vestigio de timidez,
el polémico mandatario bolivariano afirmó que los
países que están pidiendo a la OPEP que haga algo
para abaratar el petróleo deberían cambiar de interlocutor
y dirigirse directamente al inquilino de la Casa Blanca.
"Que
pidan a Bush que salga de Irak", espetó Chávez
y aseguró tener la prueba de que la responsabilidad del encarecimiento
del crudo no es de la OPEP. Esta evidencia, según el presidente,
sería que cuando Arabia Saudí anunció su intención
de aumentar su cuota de producción, los precios no han bajado,
mientras que en las crisis anteriores un simple anuncio de este
país, primer exportador mundial de crudo, siempre fue suficiente
para el barril volviese a su cotización normal.
Además,
Chávez manifestó que el promedio de la cesta de petróleo
venezolano "nunca superó los 30 dólares este
año" y aseguró que "es un precio justo"
porque Venezuela necesita estos recursos para poder realizar gastos
en educación, sanidad, asistencia social, vivienda, infraestructuras
y crédito para los pobres. El presidente bolivariano no podía
hablar más claro. Mientras, toda la oposición y buena
parte del tejido empresarial de su país le acusa de estar
destruyendo la economía venezolana y de fomentar un aumento
irresponsable del gasto público aprovechando la subida del
petróleo. Chávez asume esta situación como
algo normal e incluso reivindica su derecho a hacerlo.
Así
que no es de extrañar que el mandatario, que dentro de tres
meses podría enfrentarse a un referéndum revocatorio
de su mandato, se niegue ahora a aceptar una disminución
de los ingresos venezolanos en concepto de exportaciones petrolíferas.
Los programas sociales de Chávez, que sus opositores definen
como "populistas" y sus admiradores como "revolucionarios",
son su arma para mantenerse fuerte en los sectores sociales más
pobres del país. Y estos programas se financian con la venta
de petróleo.
El caso es que, aunque la OPEP no se considera responsable de la
escalada alcista de los precios, la cesta de crudos antes referida
acumula ya cerca de 140 días consecutivos por encima del
límite máximo de 28 dólares sin que hasta el
momento el cártel haya actuado.
VNZ INT NPM PLT
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