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Viernes
28 de mayo de 2004
El
principal candidato para ganar las presidenciales de 2006 denuncia
una campaña de acoso por parte del Gobierno de Fox
"Los
buenos resultados de López Obrador le han enfrentado con
el Gobierno"
Por
Marta
Tascón
La precampaña electoral en México comenzó hace
ya unos meses, pero en las últimas semanas el ambiente que
se vive en el país hace augurar un periodo político
cargado de tensiones y acusaciones. A pesar de no haber presentado
su candidatura oficialmente, Andrés Manuel López Obrador,
alcalde de México DF y candidato por el Partido Revolucionario
Democrático (PRD), se perfila como el favorito para ganar
las presidenciales de 2006, y esta percepción no es plato
de buen gusto para todos: su principal adversario, el gobernante
Partido de Acción Nacional (PAN), no está dispuesto
a dejarse ganar sin utilizar todos sus recursos y artimañas.
Todas
las encuestas dan la victoria a López Obrador. El diario
Milenio publicaba esta semana un sondeo electoral que da
al candidato del PRD un 52% de intención de voto. Sus contrincantes,
Santiago Creel (PAN) y Roberto Madrazo (Partido Revolucionario Institucional
-PRI-) obtendrían un 25% y un 22%, respectivamente, sin lograr
acercarse ni de lejos a los votos de Obrador.
"Estos
buenos resultados le llevan (a López Obrador) a estar enfrentado
con el grupo del Gobierno, el PAN, que buscar retirarlo de la contienda
usando una estrategia que se está incrementando peligrosamente",
comentaba a Americaeconomica.com el secretario de Comunicación,
Prensa y Propaganda del PRD, Javier Hidalgo.
En
las últimas semanas, el candidato está denunciando
que está siendo objeto de un complot por parte del Gobierno
para impedirle concurrir a las elecciones. Este complot habría
empezado con la difusión de los controvertidos vídeos
del empresario argentino Carlos Ahumada, en los cuales aparecía
un miembro del Gobierno capitalino recibiendo dinero del empresario
y otro jugando en un casino de Las Vegas, supuestamente con dinero
público. "Estas personas ya están fuera del partido;
se trataba de imágenes muy gráficas y el PRD está
dando la cara ante la Justicia, además de haber tenido ya
su sentencia mediática. Fue un error político",
confirma Hidalgo. "En lugar de atender la denuncia y castigar
a los implicados, el Gobierno inició con esto una campaña
contra López Obrador".
Hace
escasas semanas, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de México
impuso al PAN, en un fallo inapelable, la primera multa que castiga
la financiación irregular de una campaña electoral
de un mandatario en funciones: casi 400 millones de pesos (unos
34,7 millones de dólares). La investigación se inició
cuando la oposición denunció que la asociación
"Amigos de Fox", que patrocinó la campaña
del presidente, no había declarado todos los recursos ingresados.
El PAN ha reconocido que la campaña fue financiada "con
fuentes que venían desde el extranjero".
"Sin
embargo, en el PAN nadie ha sido procesado", declaraba a este
diario el secretario del PRD. "Se ha demostrado que (Vicente)
Fox ganó las elecciones con recursos ilícitos y, sin
embargo, nadie está bajo proceso penal", dijo Hidalgo
a este diario.
Como
el asunto de los vídeos no dio resultado, porque la popularidad
de López Obrador apenas disminuyó, el Gobierno habría
pasado al "plan B": intentar inhabilitarle políticamente
mediante una táctica judicial. La Procuraduría General
de la República mexicana (PGR) anunciaba esta semana que
iba a abrir un proceso para inhabilitar políticamente al
alcalde por un presunto delito de abuso de poder al no cumplir una
orden judicial a favor de los propietarios de la finca "El
Encino".
López Obrador habría violado la suspensión
definitiva prevista en la Ley de Amparo de la Constitución
al detener las obras de viabilidad que se estaban llevando a cabo
en la finca. Hidalgo declaró a Americaeconomica.com
que "el Gobierno de Ciudad de México intentó
abrir una calle para construir un hospital, para lo que necesitaban
expropiar un terreno, pero el dueño no lo permitió".
Por eso se pararon las obras, sin embargo "la PGR ha intentado
retorcer la ley, y ha utilizado un fuerte elemento social, la construcción
de un hospital", continúa Hidalgo.
Y
es que la desesperación puede jugar muy sucio: el proceso
de cese contra López Obrador, por el momento, sigue adelante.
De tener éxito, el actual alcalde de México podría
ser inhabilitado para desarrollar actividades políticas,
con lo que se paralizaría su candidatura a las elecciones
presidenciales. Si un 52% de los mexicanos no puede votar por su
candidato, ¿qué tipo de democracia hay en este país,
en la que triunfan las artimañas de algunos por encima de
la voluntad popular?
MXC
PLT
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