Viernes, 28 de mayo de 2004

Carlos Menem, ex presidente de Argentina

"Ojalá que Kirchner dure hasta el 2007"

En una entrevista exclusiva que duró más de una hora, el ex presidente argentino Carlos Menem confirmó que está rearmando al peronismo y se prepara políticamente para volver en 2007. Criticó el Gobierno de Néstor Kirchner y aseguró que es un perseguido político. Sobre las tres causas por las que se le investiga en Argentina dice que "son inventadas" y pregunta con insistencia qué fue de los 800 millones de dólares que salieron de Santa Cruz y que no han vuelto.

Por Norma Domínguez*

- Usted fue presidente del Partido Justicialista y me gustaría saber cómo ve hoy al peronismo.

- Totalmente acéfalo. Decapitado a partir del Congreso de Lanús y de la 'transversalidad' que se plasmó con motivo de las elecciones del 27 de abril (donde se mostró un aparato fenomenal para llevar a cabo un fraude en la segunda vuelta). Desde entonces, y especialmente desde el Congreso de Parque Norte, el peronismo quedó sin autoridades. Nosotros estamos tratando, con muchos compañeros y compañeras, de crear un nuevo espacio político para reconstruir el verdadero Movimiento Nacional Justicialista, que es el aparato irrebatible que tenemos los justicialistas para tener presencia en el amplio espectro político argentino.


- ¿Quiere decir que usted está rearmando al peronismo?

- Sí.


- ¿Y está en contacto con peronistas de la Argentina?

-Permanentemente. Ya estuvieron por acá más de 50 compañeros hace un mes, después vinieron otros veinte -todos dirigentes- y ahora recibimos el 25 de mayo en Santiago con otros 50 compañeros.


- ¿Puede decirme nombres?

- Son más de 50…


- ¿Algunos, los más relevantes?

- Millán, Raúl Matera, Doris Terrón… Es enorme la cantidad de compañeros… no los tengo a todos en mente ahora.


- ¿Cómo ve a Eduardo Duhalde en el Partido Justicialista?

- Evidentemente es un hombre que tiene una presencia fuerte en la provincia de Buenos Aires y, si bien no tan fuerte en el resto del país, es un hombre útil en el marco del Justicialismo. Pero no hay que perder de vista que la falta de elecciones internas en nuestro movimiento fue producto de una maniobra en la que intervinieron distintos sectores de la comunidad política justicialista en el Congreso de Lanús. Ahí empezó el derrumbe del justicialismo. Fuimos a las elecciones con tres listas, tres nombres diferentes, sin poder utilizar el nombre de Partido Justicialista, que es el nombre de nuestra causa. Esto nos había ocurrido solamente con los militares y lamentablemente nos vuelve a ocurrir en un período donde la democracia está vigente en la Argentina.


- Pensando en la actual crisis de la Argentina, ¿Usted cree que podría llegar a hacer algún tipo de alianza política con Duhalde?

- No sé. Lo único que puedo expresar es que la política, de acuerdo a Maquiavelo, es el arte de lo imposible. Pero Perón le sacó el "im" y dejó establecido que la política es el arte de lo "posible".

- ¿Se sintió traicionado por aquellos políticos que estaban en el menemismo y ahora…?

- Más que traicionado, decepcionado. La palabra traición es muy fuerte y no quiero utilizarla. No me gusta.


- ¿Cuál es hoy su relación con Néstor Kirchner? En algún momento era un gobernador que, aunque no se llevó bien con usted en ciertos aspectos, nunca criticó su política económica…

- Pero Néstor Kirchner dijo, cuando inaugurábamos (entre otras obras) el hospital de Río Gallegos, donde él se internó últimamente, que yo era el mejor presidente que había pisado la Patagonia durante todos los tiempos. Si tenemos en cuenta eso y lo que dijo allá por mitad de 1999, que la privatización de YPF era lo más extraordinario que se hizo en los últimos tiempos en la República Argentina, y luego lo reiteró Parrilli en la Cámara de Diputados, entonces, evidentemente, o les falta memoria o la tarea de Kirchner es destruir todo lo bueno que se hizo en la Argentina. Y más aún, todo aquello que tenga el símbolo de Carlos Menem.


- Si es así, ¿por qué piensa que Kirchner cambió de opinión?

- Por impotencia, por envidia. Y hasta diría que por cobardía.


- Hace poco usted dijo que se va a postular para las elecciones de 2007 y que quizás tenga que asumir la Presidencia antes de esa fecha...

- Si se sigue dando la situación que nos ha tocado últimamente... ¿Cuántos presidentes se sucedieron en Argentina desde 1999 hasta el día de hoy? Cinco. Entonces, es una posibilidad; no lo estoy afirmando. Ojalá que el presidente dure hasta el 2007.


- ¿Y por qué cosas cree que Kirchner podría no terminar su mandato?

- Por todo este verdadero desastre que se abate hoy sobre la República Argentina. No tan sólo la falta de seguridad, sino también por esta crisis energética. Ayer leí en el diario La Nación que hubo cortes en 12.000 fábricas, nada más que en la provincia de Buenos Aires, algo que deja sin trabajo a mucha gente. Además, por la pobreza, que ha alcanzado índices espectaculares, y especialmente la pobreza marginal, que llega casi al 20%. Y también por la desocupación, que evidentemente es elevadísima en nuestro país. Y el tema al cual podemos hacer referencia también, es a esta especie de desprendimiento de la Argentina del mundo y del proceso de globalización que se vive actualmente.


- Usted hizo también algunas acusaciones de corrupción al actual Gobierno...

- Cuando hablo de corrupción, por ejemplo, estoy haciendo referencia a lo que está pasando y a lo que ya pasó con una empresa pesquera en el Sur, Conarpesa creo que es. Ahí mataron a un empresario. Se está investigando y se dice que es producto del Gobierno de aquella época de Néstor Kirchner. Y esto lo dijo Elisa Carrió. Yo sólo estoy repitiendo lo que dijo ella.
Y además, ¿dónde están los 800 millones de dólares que salieron de Santa Cruz y que no vuelven?. Lo más curioso del caso es que el gobernador actual (que fue jefe de los espías, jefe de la SIDE) ha manifestado hace pocas horas que esos recursos no van a volver hasta que no exista seguridad económica en la Argentina. Entonces, si un gobernador del riñón del presidente Kirchner se expresa de esta forma, ¡¿qué podemos esperar de los demás?! De los que están afuera, de los que quieren invertir en la Argentina...
El otro día leí un artículo muy interesante en La Nación, de Héctor Schamis, uno de los biógrafos del General Perón, que es un gran catedrático de las universidades de EEUU, diciendo que Kirchner es un hombre totalmente imprevisible. Y yo sostengo lo mismo. Le falta previsibilidad porque no sabe lo que es la economía (eso lo dijeron muchos medios en el mundo, y especialmente un diario de México que en un editorial lo trata de ignorante en el campo de la economía). Pero no tan sólo eso, sino que además no se maneja bien en el campo de la política. No es cuestión, como en la época de los romanos, de "Pan y Circo". Lamentablemente ahora hay mucho circo y poco pan, y es producto de este Gobierno. Ha caído el ingreso per cápita el 50%. Cuando estábamos nosotros era de entre 7.000 y 8.000 dólares o pesos y ahora no supera los 4.000 pesos al año.


- ¿Kirchner se llevó los fondos de la provincia afuera (Suiza o Luxemburgo) mientras usted era presidente?

- No se sabe dónde están. Porque él lo primero que dijo en la Cumbre de Monterrey fue que a esos recursos los había puesto en la Reserva Federal de EEUU a un 1% de interés anual. La Reserva Federal no recibe fondos en depósito (son los recursos que tiene EEUU) y en todo el país hay seis reservas federales. Y después dice que estaban en Suiza... Y otras versiones dicen que están en otros paraísos fiscales del mundo.


- ¿Pero se sabe cuándo fue que se llevó estos fondos?

- Nosotros se los liquidamos, creo, en 1992-1993 y los sacó antes de la llegada del Gobierno de Fernando de la Rúa. No recuerdo bien y no quiero ni equivocarme ni equivocarla. Pero eso se puede averiguar fácilmente.


- Usted dice que es un perseguido político. ¿Por qué lo dice?

- Porque son causas inventadas. Por ejemplo, la del juez (Jorge) Urso, por las armas (con quien tuve una experiencia durísima), finalmente la corte anuló el fallo y le recomendó a Urso que estudie un poco más las cosas (que a un juez federal la Corte Suprema le digan eso, es demasiado fuerte). En esta nueva causa, por las cárceles, el procurador del Tesoro, a pedido del propio Urso, dictaminó en dos oportunidades en el sentido de que no había delito. Y sin embargo, este individuo sigue insistiendo en la necesidad de la indagatoria. Bueno, que haga lo que hizo (Norberto) Oyarbide, que se fue a Suiza a buscar testigos e indagó a algunos. Entonces, que se venga aquí a Chile o que mande un exhorto.


- ¿No piensa ir a la Argentina, por el momento?

- No nos olvidemos que yo tengo mi esposa chilena, mi hijo chileno y si voy a Argentina no le temo a la cárcel, ya estuve tantos años preso... Mi temor es que no me dejen salir de Argentina, porque entonces tendríamos que estar a cada rato haciendo viajar a Cecilia y a Máximo para poder verlos. Y este individuo es capaz de cualquier cosa.

- ¿Y la causa por las cuentas en Suiza?

- ¿Qué cuentas? La de la cuenta, en todo caso. En esa causa quedó altamente probado que no es mía.

- Pero ellos dicen que usted tiene más de una cuenta...

- ¿Y por qué no la denuncian? ¿Por qué hablan tan sólo de la omisión maliciosa de una cuenta de 1986? ¿Qué omisión? ¡Si no es mía!


- ¿De quién es esa cuenta?

- De mi ex esposa, de Zulemita y de mi hijo fallecido, Carlitos.


- ¿Y no tiene más cuentas?

- Ni en Suiza ni en ninguna parte del mundo. Qué investiguen, pueden investigar en todas partes.

- ¿Y por qué cree que insisten en que tiene varias cuentas?

- Ya lo he expresado. Se trata de una cuestión de corte netamente político y no jurídico. Tan político es, que en ese juicio de Oyarbide intervino Gustavo Béliz; hay escritos presentado por Béliz diciéndole a un juez cómo tiene que actuar en este caso. Béliz jamás fue juez, siempre fue funcionario del Estado, pero se da el lujo, pese a ser ministro de Justicia, de meterse en el Poder Judicial, cosa que no corresponde. Y yo sé que obedece órdenes de Kirchner.


- Resulta paradójico que tres personas nombradas por usted y que integraron su gobierno (como Oyarbide, Urso y Béliz) sean hoy quienes quieren ponerlo preso...

-
¿Vio la Pasión de Cristo? Véala, es muy fuerte...

- Recién mencionó el problema de la crisis energética, ¿cree que si usted hubiera estado en el Gobierno no hubiera pasado?

- Con toda seguridad.

- ¿Cuáles fueron las fallas? ¿Qué se hizo mal?

- Todo. Por ejemplo, hay un reclamo desde hace tiempo por el tema de las tarifas. Las empresas que invirtieron lo hicieron para obtener rentabilidad y no para perder plata, y le venían reclamando al presidente que actualizara las tarifas o iba a haber problemas. Nosotros, no sólo no tuvimos problemas, sino que también firmamos el protocolo con Chile para proveerlos de energía eléctrica. Y ahora no se cumple con ese convenio pese a ser, en la escala de las leyes, la que le sigue a la Constitución. La Constitución dice en su artículo 31 que los tratados que se firmen a nivel internacional y las leyes que surjan en consecuencia de la misma Carta Magna, son la ley suprema de la Nación. Hay que escuchar lo que dicen los chilenos de nosotros... Es una actitud que no se compadece con lo que tiene que ser Argentina en materia de cumplimiento de los convenios oportunamente firmados. Nosotros cumplimos. Inclusive con De la Rúa no hubo problemas y tampoco con Duhalde. Llegó este presidente y lo primero que hizo fue incumplir. Además, atacó despiadadamente a las instituciones. Es indignante volver a ver lo que ocurrió, por ejemplo, en el Colegio Militar. Es ultrajante lo que se hizo en la ESMA, por más que ahí se haya torturado y demás, pero las cosas se pueden hacer de otra forma. Y después, es lamentable también lo del Congreso de Parque Norte.


- Pero la prensa internacional lo que más le reivindica a Kirchner es el tema de los derechos humanos, de haber terminado con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, y festejó lo de la ESMA...

- Yo lo veo mal. Lo único que consiguió con esto es dividir nuevamente a la sociedad argentina.

- Pero el presidente tiene a la opinión pública a su favor, tiene más del 70% de imagen positiva.

- ¿Ha leído la última encuesta de La Nación (del 21 de mayo) sobre 7.004 casos? Dice, en cuanto a la evaluación de gestión, que 3,04% opinan excelente; muy buena, 11,89%; buena, 22,40%; regular, 26,30%; mala, 18,22%; muy mala, 4,77% y pésima, 13,38%. Así que no es tanto como dicen. Ya la cosa, evidentemente, empezó a pegar fuerte en el seno de nuestra comunidad. Yo siempre con las encuestas estuve perdido, pero cuando llegó el momento de poner los votos, gané. El tema de las encuestas hay que tomarlo con pinzas, pero de un 80% como decían que era la imagen del Gobierno, a casi un 50% que dice esta encuesta ahora, hay una distancia enorme.


- Hoy las privatizaciones son una de las cosas más criticadas a su gestión. Cuando se realizaron las privatizaciones, ¿qué apoyo tenía el proyecto privatizador?


- Para la mayoría de la gente era bueno. Claro que los afectados eran los sindicatos, pero después comprendieron la necesidad de buenos servicios para nuestra comunidad. Yo le pregunto si teníamos teléfonos; si YPF daba ganancias o pérdidas (perdía 1.000 millones de dólares año); si los trenes daban ganancias y prestaban buenos servicios. Todo era un desastre. Y llegó un momento en que la fibra óptica se instaló en la Argentina y puso al país entre los primeros en materia de comunicación. Así que fíjese los beneficios de las privatizaciones. Hasta permitieron que les podamos pagar a los jubilados que tenían un retraso de casi tres años. Alfonsín pateó la pelota para adelante y tuvimos que recibir nosotros la brasa y el fuego de un país que estaba, evidentemente, en una situación muy difícil. Las privatizaciones sirvieron para eso. Y para acumular, al día que nos retiramos del Gobierno, más de 34.000 millones de dólares en el Banco Central, cuando lo recibimos con 300 millones de dólares. Y construimos 84.000 obras públicas en todo el país.

Es decir, Argentina creció y a la par del crecimiento del país pudieron crecer también todas las necesidades, dándoles respuestas a las mismas a partir de los recursos que obtuvimos durante 10 años y medio de gestión, con un crecimiento del 60% del PBI. Fíjese el tema automotriz: en 10 años se vendieron seis millones de unidades y ahora lo único que se venden son autos usados. No tan sólo eso, se construyeron más de 10 millones de viviendas. Si hablamos del tema educativo, eliminamos todas las escuelas rancho y dotamos a las escuelas de teléfonos y de la informática correspondiente a través de computadoras, hasta en los lugares más alejados.


- ¿Qué opina de Energía Argentina S.A. (Enarsa), la nueva petrolera estatal?

- Es un absurdo. Ojalá que funcione, pero que va a ocasionar pérdidas, no tengo la menor duda.

- ¿Cree que no es buen negocio para el Estado?

- Creo que no. Si México está reduciendo la plata de su petrolera estatal porque da pérdida, y eso que México está en el tema hace muchísimos años...

- Pero en Argentina estaríamos aliados con la petrolera del Gobierno de Chávez y Venezuela es un país petrolero...

- Ah, me parece muy bien. También con Castro... fenómeno.


- Cambiando de tema, ¿Qué cree qué pasó para que en 1998 el país empezara a decaer?

- Las crisis que se dieron en todo el mundo. Nosotros tuvimos que aguantar primero la crisis mexicana, luego la crisis del sudeste asiático, después (como si esto fuera poco) la crisis del Japón, y por último la crisis de Brasil, que en 1999 devaluó su moneda y nos dejó en una situación incómoda. Pero aún en 1998 crecimos un 4% y en 1997 un 7%. La crisis en materia de crecimiento empezó en el 99, y en el último semestre de ese año empezamos nuevamente a crecer hasta que llegó el momento de entregar el Gobierno. A tal punto era ese crecimiento, que José Luis Machinea (y esto está en todos los medios), cuando se hizo cargo del Ministerio de Economía, dijo que "en Argentina se acabó la crisis". Estoy hablando de febrero o marzo de 2000.

- ¿Y por qué cree que creció tanto la pobreza?

- Porque no se gobernó bien. ¿Por qué más?

- Pero al final de su segundo mandato ya estaba creciendo la pobreza...

- Quedamos con un 24% de pobreza, de los cuales el 3% era pobreza marginal y un 12% de desocupación. Hay que leer los números, que son los que gobiernan el mundo. Ahora estamos en un 50% de pobreza, el 20% de pobreza marginal (que son los que no tienen absolutamente nada) y la desocupación supera el 20%.

- Pasando al tema de la deuda, ¿Cómo evalúa la negociación que está llevando adelante el Gobierno?

- Yo creo que al tema se lo está manejando mal. Creo que se deberían haber iniciado las negociaciones de la misma forma que lo hicimos nosotros, tratando de llegar a acuerdos y no haciéndose el malo para después pagar religiosamente lo que corresponde. Usted recordará que Kirchner decía que al FMI no le íbamos a pagar ni un solo centavo, que no se le podía pagar con el hambre del pueblo, etc., y cuando llegó el momento fue y puso la plata. Una actitud de una cobardía total. Y ahora, con el tema de la negociación de los bonos, se ha perdido mucho tiempo. Ha subido la tasa de interés y subiendo la tasa, evidentemente, vamos a tener que pagar muchos millones de pesos o de dólares más para poder, por lo menos, darle una respuesta medianamente equitativa a nuestros acreedores. Esto se tendría que haber hecho hace mucho tiempo.


- ¿Usted qué hubiera hecho? ¿No hubiera pedido una quita del 75%?

- Sí, por supuesto. Siempre se pide quita. Pero creo que como van las cosas, va a ser muy difícil que los acreedores acepten la quita que se les pide. Y ahora se está reconsiderando la posibilidad de que esa quita no sea tan grande. Pero ya el daño está hecho, no se renegoció a tiempo, pasó la fiesta (vea lo que está ocurriendo con los mercados, la soja y todo lo que ya conocemos, que está en picada) que dio la posibilidad de tener un superávit fiscal significativo. Pero esto no es eterno, lamentablemente.


- Kircher está cumpliendo su primer año de gobierno y recién me mostraba usted una encuesta que no parece tan favorable ¿Cómo cree que sigue ahora la gestión del presidente?

- Peor que este año. Las encuestas van a seguir expresando que la gente ya tiene un poco de fastidio con todas las cosas que se dicen, que se prometen... Con los olvidos, como el caso de las alabanzas de 1999 a la privatización de YPF y las críticas, ahora, a la privatización de YPF. No es una mente que esté sistematizada para evitar este tipo de contradicciones.
Kirchner es un hombre que, para mí, no maneja bien el tema de la política. Porque en definitiva, ¿qué es la política? Fundamentalmente, la política es capitalismo y comercio. Si no hay capitalismo y no hay comercio, no hay política. Pero además del capitalismo y el comercio (que es el alma de los pueblos, según decía Belgrano) hace falta el tercer eslabón que es la justicia social. No se puede hacer justicia social sin recursos.

- ¿Usted sabe que lo culpan de ser quien terminó con la justicia social en la Argentina?

- Sí, pero dejamos un país con la mitad de la pobreza con que lo recibimos. Alfonsín lo dejó con el 49%. ¡Vayan a los números! Aquí se ha tratado, por todos los medios, de demonizar la figura del presidente que puso en marcha a la República Argentina.

- Hablemos de la corrupción. A usted también lo acusan de corrupto, y el tema parece un mal de mandatarios latinoamericanos...

- Primero, si nosotros nos vamos a otros países de la tierra, vamos a ver que se dan situaciones similares. Normalmente, en el mundo de la política, una de las difamaciones fundamentales, cuando se llega a la lucha electoral, es el tema de la corrupción. Nosotros lo sabemos muy bien por las enseñanzas del penalista español Sebastián Soler (que fue profesor mío en la Universidad de Córdoba), quien decía que la difamación, la calumnia y la injuria son como la moneda falsa: la acuñan los delincuentes y la hacen circular las personas honestas. Y lo estamos viendo todos los días. Se acusó de corrupto en Europa al ex primer ministro de Alemania, se lo acusó al presidente de Francia, se acusa de corrupto al primer ministro de Italia. Y también en otros países de la tierra: Corea, Japón... Es la forma más fácil y no es nuevo. ¿Cuál era la táctica o la técnica que utilizaba Lenin cuando se hizo cargo de Rusia, después de la caída de los zares? Difamar. Difamaba al adversario político (y constan en un libro las cartas que él le daba a sus colaboradores con instrucciones de lo que debían hacer para destruir la figura del adversario político), y cuando este método no daba resultado, se los liquidaba.
Y eso está en un libro. Y después de Lenin vino Stalin, y después de Stalin, Kruchov... ¡A Kruchov le decían "Señor K"!

- ¿A usted lo difamaron?

- De pies a cabeza, injustamente. Y yo digo que fue por envidia, por impotencia y por falta de capacidad para gobernar.

- ¿Sabe que se le compara con Fujimori, con Alemán...?

- ¿Pero no han dado una lista de políticos corruptos? Y yo no estoy. Porque todas esas cosas salen de aquí, de la Argentina, y son mentiras. ¿Por qué no me ponen en esa lista? Ya habían hablado de que en Suiza había una lista, donde estaba yo... Pero era todo mentira. En esta lista, que yo tuve en mis manos están Fujimori, Alemán y varios presidentes latinoamericanos más. Pero no creo que sea tanto como se dice ahí. No sé, aunque lo confeccionó un organismo internacional...

- Al principio de esta nota, usted me dijo que el peronismo estaba acéfalo. ¿Quién cree que va a ser el heredero del peronismo de Menem?

- Voy a repetir las palabras de Perón. Por ahora, "mi único heredero va a ser el pueblo".

- Pasando al plano internacional, me gustaría saber si usted tiene algún modelo de gobierno. Algún modelo de país...

- ¿Cuál es el país más poderoso de la tierra? EEUU.


- ¿Y en América Latina?

- Creo que Chile y México están haciendo bien las cosas.


- ¿Y Brasil?

- Brasil empezó muy bien, ya hora (de acuerdo a los informes que recibo) tiene una serie de problemas que se agravan día a día.


- Cuando ganó Lula y luego Kirchner, y ahora también con la posibilidad del triunfo de Tabaré Vázquez, se decía que en la región venía una nueva corriente izquierdista en el continente. ¿Percibe esto?

- Puede ser, pero el que ganó en República Dominicana no es de izquierda, es de derecha. Además yo hablé esta mañana con el ex presidente uruguayo Sanguinetti (de quien soy amigo junto con el presidente Lacalle y con el presidente Batlle) y me decía que lo que promete el Frente Amplio es investigar hasta las últimas consecuencias a los gobiernos anteriores. Es la misma política de quien se deshizo en alabanzas hacia mi Gobierno y ahora cambió de rumbo, con una actitud realmente lamentable.


- Ahora el ALCA está demorado para la región. ¿Cree que el ALCA tendrá éxito?

-Yo fui uno de los que signó ese proyecto del ALCA. En Miami, junto con otros presidentes y con Clinton, pusimos en marcha ese proyecto. Yo propuse la fecha de la concreción para el año 2005. Nos queda un año todavía, y quizás se concrete. Yo tengo la seguridad de que el ALCA se va a concretar. Sino, no tenemos destino. Eso sería muy bueno para todos los países del continente americano. Fíjese sino en Chile, que firmó un acuerdo de Libre Comercio con EEUU, siendo un Gobierno socialista. Y también firmó con Europa, con Corea, y no le va mal. ¿Qué era España antes de la Unión Europea (UE)? ¿Qué era Portugal? Y sin embargo, con la UE han crecido en forma impresionante.


- ¿Y su impresión sobre el Mercosur?

- El Mercosur, si se concreta el ALCA será una entidad secundaria. Y lo digo yo que fue quien el 16 de marzo de 1990 firmó en Asunción del Paraguay el Tratado del Mercosur junto con Brasil, Paraguay y Uruguay.


- ¿Por qué dice que sería una entidad secundaria?

- Porque la otra es mucho más abarcativa.


- Con Zapatero en España y la UE ampliada, ¿cree que nuestros mejores socios son los europeos o los americanos?

- Perón decía: "No hay países amigos o enemigos. Hay países con intereses comunes o intereses contrapuestos". Nosotros tenemos intereses comunes con EEUU y con Europa, así que la cuestión es que despertemos la confianza de la UE y de los países que integran el Nafta (el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica formado por EEUU, Canadá y México) para que lleguen inversiones a la República Argentina. "No importa el color del gato, sino que cace ratones", dice el refrán.


- La política exterior que lleva adelante el presidente Kirchner es bastante criticada. Para muchos forma amigos, para otros enemigos... ¿Usted que piensa?

- Por ahora, enemigos. Por ejemplo, Chile. No digo que sean enemigos, pero aquí hay muchos empresarios chilenos que están enojados. Si no se cumple el protocolo gasífero que firmamos en el 95, evidentemente Chile sufriría un daño enorme.


- Muchos colegas periodistas, sobre todo los corresponsales extranjeros, se quejan de que el Gobierno no los atiende. ¿Cree que hay libertad de prensa en la Argentina?

- No. Para nada. Pregúntele a la Elisa Carrió. O al diario La Nación, que cuando me publicaron a mí una columna salieron a presionarlos, directamente. Y eso lo reconocieron los directivos del diario.

* Editora de NuevaMayoría.com.
La entrevista fue realizada en la tarde del 21 de mayo de 2004, en Santiago de Chile

   

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