Viernes 28 de mayo de 2004

 

Las AFP quieren más dinero por la venta de la filial de móviles

La operación CTC enfrenta a Telefónica con las grandes familias chilenas

Por Santiago Millán

Telefónica puede volver a chocar con algunas de las grandes familias chilenas. La compra de la filial de celulares de CTC por parte de Telefónica Móviles ha desatado las protestas de algunas de las gestoras de fondos de pensiones (AFP), controladas por poderes oligárquicos locales. Y amenazan con intentar bloquear la operación. En principio, Telefónica, con un 43% del capital sólo necesitaría un 50% más una acción para lograr su objetivo, aunque todo podría complicarse.

Esta vez la protesta ha venido de Cuprum, una de las gestoras de fondos de pensiones (AFP), propietaria de cerca de un 5% de CTC. Primero fue su gerente de inversiones, Mario Comparini, quien exigió mayor transparencia en la venta de la filial de móviles además de criticar al consejo de administración de CTC por aprobar una venta que amenaza al futuro de la operadora.

Posteriormente, fuentes cercanas a Cuprum dijeron a Americaeconomica.com que la oferta de 1.007 millones de euros que ofrece Telefónica Móviles es muy baja y también critican el hecho de que los dos consejeros que representan a las AFP apoyaran la propuesta de la matriz española sin consultar nada a sus representados. Y lanzan una advertencia a Telefónica: "Cuprum no es tan minoritaria y puede movilizar a otros accionistas de CTC".

Pero, ¿quiénes están detrás de Cuprum? La AFP tiene como accionistas mayoritarios a la aseguradora canadiense Sun Life y al grupo local Empresas Penta, ambas con un 31,72%.

Este último grupo está controlado al mismo tiempo por Carlos Lavin García Huidobro y Carlos Delano Abbot; "son auténticos magnates del sector chileno de los seguros", explica un analista del mercado de Santiago. Entre otras actividades, Lavi y Delano Aboot son propietarios de las sociedades sanitarias Las Méricas y Banmédica. Además, el pasado año crearon Banco Penta, tras recibir una licencia bancaria por parte de la Superintendencia de bancos e Instituciones Financieras, cuyo objetivo es el desarrollo en banca privada.

Para ambos, esta última operación significa el regreso al negocio bancario tras vender su participación en el Banco de Chile hace dos años a Andrónico Luksic.

Pero además, en el capital Cuprum están numerosas firmas de inversión locales como Banchile Corredores de Bolsa, BCI Corredor de Bolsa, Inversiones Macro, Larrain Vial, Santiago Corredores...

Ahora la duda está en saber si Cuprum será capaz de movilizar a más accionistas minoritarios de CTC, especialmente al resto de AFP: Habitat, controlada por el gigante estadounidense Citigroup y dueña de un 6,8% de CTC; Santa María con un 3%; Summa Bansantander con otro 3%; y Provida con un 6,9%. Estas últimas son propiedad del SCH y el BBVA. "Cuprum tiene gran capacidad de influencia", asegura un experto.

En principio, Summa y Provida BBVA deberían respaldar a Telefónica, sobre todo la segunda dado que el banco vasco es uno de los accionistas de referencia de la operadora española. Una situación que concedería la 'victoria' a la empresa que preside César Alierta.

Ahora bien, algunos expertos recuerdan que no siempre ha sido así y, en ocasiones, las filiales chilenas no han respondido directamente a sus matrices.

El caso más claro fue el de Summa Santander en 1998 cuando inicialmente se negó, junto al resto de AFP, a apoyar la venta de Enersis y Endesa Chile (que entonces no tenía nada que ver con la eléctrica española) a Endesa, a pesar de que por entonces el banco de Emilio Botín era uno de los accionistas de referencia de esta última.

En todo este embrollo también van a entrar los accionistas internacionales de CTC, propietarios de cerca del 23% del capital. Entre ellos destacan Franklin Resources (Templeton) con un 3,43%; Capital International con más de un 2%; Barclays con un 1% y Deutsche Bank con un 0,7%.

Y no sería tampoco la primera vez que muestran su desacuerdo con la operadora española por alguna operación corporativa. Por ejemplo, en el verano del año 1999, Mark Mobius, uno de los principales ejecutivos de Templeton encabezó una protesta contra Telefónica por autorizar la venta de la filial de Internet de CTC a Terra a un precio muy bajo y que afectaba a los accionistas de la división chilena. En definitiva, Chile no ha sido nunca un país fácil para Telefónica.

En este escenario, se plantean varios movimienos posibles. "Cuprum y otras AFP quieren promover un cambio en los estatutos de CTC para que la venta de la filial de móviles tenga que ser aprobada por dos tercios del capital", explica el analista Javier Corzón, de la casa Tanner Inversiones en Santiago de Chile.

Aunque, para lograrlo necesitarían el apoyo de casi todo el resto de los accionistas. "Están presionando a otros accionistas y las autoridades políticas", dice un experto.

Otro marco posible sería el de una negociación entre Telefónica y sus socios en CTC para elevar la oferta. Algunos han exigido que la totalidad del pago por la filial de móviles (más de 830 millones de euros en efectivo) sean abonados a los accionistas de la operadora chilena.

En este caso, el problema sería que CTC vería mermada su caja pese a haber vendido una de las filiales con mayores posibilidades de crecimiento.

Claro que, según comentan fuentes del mercado chileno, otra posibilidad que Cuprum ha planteado a Telefónica es el pago con acciones de la nueva empresa que surgirá de la fusión de Telefónica Móviles con las división latinoamericana de BellSouth por parte de la empresa española. "Sería para seguir presentes en una compañía con buenas perspectivas", aseguran estos expertos.

No obstante, en el mercado chileno no se descarta que alguna empresa trate de inmiscuirse en la operación y haga una oferta a CTC por su filial de móviles. Telecom Italia y América Móvil, la operadora de Carlos Slim, son las principales candidatas. Desde luego lo tendrían difícil porque Telefónica sigue siendo el principal partícipe de CTC, si bien, podrían forzar a la compañía española a elevar la oferta a los minoritarios por la división de móviles. Ya sucedió algo parecido en 1998 cuando la estadounidense Duke Energy contraofertó a los minoritarios de Endesa Chile cuando Endesa trataba de comprarla. Sólo se llevó aplausos, pero la eléctrica española tuvo que aflojar el bolsillo.

TTC ESP CHL

   

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