Miércoles 9 de junio de 2004

Expectación ante el inicio de la nueva ronda de negociaciones entre el Mercosur y la UE

Hoy ha comenzado en Buenos Aires la segunda ronda de negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). El ambiente no es demasiado optimista. Ninguno de los dos bloques parece dispuesto a realizar las concesiones que el otro le exige. Al final parece que todo puede quedar en un acuerdo light, como el del ALCA.

Aunque la voluntad política de llegar a un acuerdo en octubre fue convenientemente ratificado en la Cumbre de Guadalajara, parece que los negociadores no tienen tan claro que sea posible concretarlo. El comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, ha reconocido que del resultado de esta nueva ronda dependerá el futuro del pacto.

El bloque más reticente es el de la UE. Esta misma semana algunos países europeos enviaron a la Comisión una petición formal en el que comunicaban su desacuerdo con la posibilidad de realizar más concesiones y recomendaban no intentar apurar los plazos previstos para el acuerdo. En un principio el tratado de libre comercio tendría que estar listo en el mes de octubre.

El propio ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, ha recordado que Francia intentó que en la Declaración final de Guadalajara no se hiciera ninguna mención expresa a la fecha de finalización del acuerdo.

También entre los miembros del bloque latinoamericano parece que hay desavenencias, o al menos, formas diferentes de afrontar el acuerdo. Mientras que Brasil no quiere ni oír hablar de ofrecer a las empresas europeas las mismas condiciones que a las domésticas para acceder a las licitaciones públicas, a Argentina no le importa tanto.

Parece que la intensa actividad que se despliega en uno y otro continente para lograr esclarecer el panorama comercial del futuro no está dando los resultados esperados. Primero fue el ALCA light, y ahora parece que va por el mismo camino el pacto entre el Mercosur y la UE.

Lavagna ha asegurado que es posible que las negociaciones entre estos dos bloques comerciales acaben en un acuerdo light que no modifique sustancialmente las actuales relaciones económicas entre ambos grupos de países.

De momento, las ofertas que han presentado respectivamente son consideradas insuficientes por una y otra parte. Según ha explicado el ministro, el Mercosur ha ofrecido a la UE eliminar el 100% de los aranceles que tiene en cuenta la Organización Mundial del Comercio (OMC) y desgravar en 10 años el 87% de los productos. Mientras que Bruselas ofrece liberar el 50% de los bienes puesto que, según afirma, el restante 48% que se ha ofertado carece ya de aranceles.

El Comisario europeo Pascal Lamy por su parte afirma que ambas ofertas están desequilibradas, y considera que la de la UE es más amplia.

La nueva ronda que se inicia hoy en Buenos Aires tiene, por tanto, el objetivo de analizar las dos propuestas y buscar el punto de equilibrio entre ambas.

RGN TGC

 

 

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