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Viernes
4 de junio de 2004
Las
decisiones unilaterales de Lula enfadan a las empresas paraguayas
Las
relaciones comerciales entre Brasil y Paraguay, cada día
más conflictivas
Por
Americaeconomica.com
Lula
tiene muy enfadados a los productores de Paraguay. El presidente
brasileño tiene problemas para sacar dinero de las arcas
públicas con los que financiar sus proyectos sociales y ha
optado por imponer un impuesto a las importaciones con el que recaudar
dinero para su programa "Hambre Cero". Paraguay ha sido
uno de los países más afectados por esta decisión.
Los empresarios de este país están presionando al
Gobierno para que responda a Brasil e imita la actitud unilateral
de Lula. Argumentan que también hay pobres en Paraguay, y
muchos, casi el 50% de la población.
El
impuesto de la controversia grava con una tasa del 9,2% el ingreso
de los productos extranjeros en el país. La creación
de este nuevo tributo ha prácticamente paralizado las exportaciones
de soja paraguayas. Los productores y las empresas del país
no entienden cómo Brasil puede tomar una medida unilateral
de este tipo y perjudicar sus propios socios en el Mercosur.
El
presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Guillermo
Stanley, fue el encargado de presionar al presidente de Paraguay,
Nicanor Duarte, para que tome medidas similares a las llevadas a
cabo por la Administración Lula que el país. Stanley
recuerda que el 60% de las exportaciones paraguayas van a parar
precisamente al mercado brasileño, y que tras la aplicación
del impuesto estos productos han perdido competitividad en el mercado.
Tras
las declaraciones de Stanley el Ejecutivo de Paraguay reaccionó
y puso en marcha mecanismos diplomáticos para zanjar la polémica
sin necesidad de entrar en una guerra comercial con los impuestos
como principal arma.
Lo
primero que organizó es una visita a Brasilia (Brasil). Una
delegación paraguaya compuesta de miembros del Ministerio
del Exterior, de Industria y Hacienda y un un representante de la
Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas
(Capeco) viajó a principios de semana al país de Lula
para negociar el asunto. El
presidente de Capeco, César Jure Yunis, ha reconocido que
será difícil que Brasil elimine el impuesto, pero
asegura que es posible buscar mecanismos para paliar sus efectos
sobre la economía de Paraguay.
Los
negociadores paraguayos tras una reunión con representantes
del Gobierno de Brasil parecieron optimistas respecto al resultado
del encuentro. Al término de la reunión aseguraron
que sus contrincantes asimilaron la gravedad del problema
comercial que se les ha planteado a los productores paraguayos al
tener que pagar un impuesto sobre los alimentos que exportan.
El
embajador de Paraguay en Brasil, Luis González Arias, aseguró
que ya se han puesto en marcha iniciativas para solucionar el conflicto.
La soja, el algodón y la carne son los productos más
perjudicados por el impuesto que comenzó a aplicarse el pasado
martes 1 de junio.
Sin
embargo, el problema de fondo es mucho más grave. Las asociaciones
empresariales paraguayas aseguran que la iniciativa de Lula es un
atentado al Mercosur que pone en duda la vocación integrista
de Brasil. La actitud de Lula da, además, un argumento a
aquellos que no entienden por qué Paraguay forma parte del
Mercosur.
Desde
algunos ámbitos afines a los movimientos de izquierda se
preguntan qué hace Paraguay "corriendo tras Brasil"
apoyando iniciativas en el seno del Mercosur que perjudica sus intereses
y afectan a su soberanía, en referencia a las negociaciones
para llevas a cabo el ALCA y su acercamiento a la Unión Europea.
Estas
organizaciones recuerdan que Paraguay, tras 13 años formando
parte del Mercosur, no ha podido ampliar sus mercados en los países
que integran este bloque, y aseguran que los aranceles externos
que en la actualidad mantienen Brasil, Argentina y Uruguay son cinco
veces más elevados que los que existen en EEUU.
La
opción ideal para Paraguay, según los movimientos
socialistas del país, sería impulsar una agresiva
política comercial con el fin de lograr firmar el mayor número
de tratados comerciales. Esa sería la estrategia que han
seguido otros estados como, por ejemplo, Colombia, Perú o
Bolivia. Otra alternativa es seguir el ejemplo de Chile que ha decidido
abrir unilateralmente sus mercados.
BSL
PRG RGN TGC
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