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Viernes
4 de junio de 2004
Los
movimientos y organizaciones sociales del Mercosur
ante la II Cumbre de presidentes UE AL
Jueves 27 de mayo de 2003 Guadalajara, México
‘Un
acuerdo de liberalización comercial con la Unión Europea
dominado por los intereses de las grandes empresas transnacionales
es un acuerdo nocivo para los pueblos del MERCOSUR”ar
Una vez
más, con motivo del III Encuentro de Jefes de Estado y de
Gobierno de América Latina, Caribe-Unión Europea en
Guadalajara, por debajo de una agenda oficial que convoca al Dialogo
Birregional en temas como la cohesión social y el multilateralismo,
se hace evidente el verdadero interés de la Unión
Europea, que se concentra en continuar avanzando en sus proyectos
de ‘libre comercio’ en la región asegurando así
las mejores condiciones para sus compañías transnacionales.
Todo ello en el marco de una estrategia de liberalización
signada por la competencia con los Estados Unidos por la influencia
y el control en la región. Ya se han firmado acuerdos con
Chile y México, ahora es el turno del MERCOSUR; luego seguirán
las rondas con Centroamérica y la Comunidad Andina de Naciones.
Como organizaciones
y movimientos sociales del MERCOSUR y frente a los avances en las
negociaciones de un acuerdo de “libre comercio” con
la UE:
1- Denunciamos una vez
más la vacuidad y falsedad de la retórica de la transparencia
y la participación de la sociedad civil. No existen instancias
de consulta en relación con estas negociaciones, ni empeño
alguno de nuestros gobiernos por dar cabida a las organizaciones
de la sociedad civil en ninguna de las instancias de negociación,
salvo en el caso de iniciativas cuyo único objetivo es buscar
la legitimación de las decisiones que se definen a espaldas
de las mayorías. No existe involucramiento real de dichas
organizaciones, no existe oportunidad de participación efectiva.
Incluso, las negociaciones se realizan en secreto, negándose
todo tipo de información.
Hemos logrado saber
que existen nuevas ofertas de liberalización por parte de
los dos bloques, pero ignoramos su contenido. Por exigencia expresa
de la Unión Europea, -que no exime de responsabilidad a los
gobiernos de MERCOSUR-, se nos ha impedido el acceso al contenido
de esas nuevas ofertas, verdadero núcleo central de las negociaciones
que se desarrollan en Guadalajara. Esta es la “transparencia”
que proclama la UE, que así desnuda su doble discurso. El
ocultamiento de información mínima imprescindible
tiene como efecto principal imposibilitar el control ciudadano y
suprimir el debate. Y ello, respecto de una agenda que no deja fuera
prácticamente ningún sector de la actividad humana.
Inversamente, poderosos
lobbies empresariales de ambos bloques reunidos en el MEBF (Foro
Empresarial MERCOSUR - Unión Europea) mantienen una relación
fluida con los negociadores e inciden fuertemente en el rumbo y
contenido de las negociaciones desde el inicio de las mismas, 6
años atrás. Mientras aquí en Guadalajara se
nos niega acceso a los documentos básicos y a toda información
relevante, el Vice Canciller Argentino, Martín Redrado, e
Ingo Plogger, presidente del MEBF, anuncian juntos en conferencias
de prensa los supuestos beneficios de esta negociación.
2- Afirmamos que este
acuerdo comercial es una expresión renovada y actualizada
de la presión que la UE y EEUU vienen sistemáticamente
realizando en las negociaciones comerciales, desde el inicio de
la Ronda Uruguay del GATT, hace ya 20 años en procura de
la apertura indiscriminada de nuestras economías y de las
máximas garantías –sin la contrapartida de mínimas
obligaciones- para sus compañías transnacionales.
En las negociaciones con MERCOSUR la política de la UE va
claramente en dirección de una OMC plus. Al igual que los
Estados Unidos en la negociación del ALCA, la UE intenta
arrancar –en el ámbito de la negociación interregional-
las concesiones y los beneficios que la gran mayoría de los
países pobres del planeta (G20 más G90) logró
bloquear en Cancún en septiembre de 2003.
3- Reiteramos que continuamos
oponiéndonos a la sistemática imposición de
mayores compromisos y nuevas aperturas y concesiones en las áreas
de inversiones, compras gubernamentales, servicios, propiedad intelectual,
en contrapartida a un acceso a sus mercados agrícolas. Por
medio de la prensa nos hemos enterado que los países del
MERCOSUR han ofrecido concesiones en sectores como servicios financieros,
telecomunicaciones, servicios ambientales, transporte marítimo,
servicios profesionales, por nombrar algunos entre los más
relevantes. Lamentamos que se haya acordado que estas áreas
sean parte integral de las negociaciones.
Esta postura de la sociedad
civil no es nueva ni desconocida. Ha sido expresada en múltiples
oportunidades, se ha incorporado a declaraciones, ha sido objeto
central de foros y reuniones internacionales. Se ha comunicado en
forma expresa y reiterada a nuestros gobiernos. Esta es precisamente
la razón por la cual ahora se nos niega toda información.
4- Denunciamos asimismo
que la estrategia que despliega la UE apunta a incluir en la oferta
ínfimas migajas de acceso a su mercado agrícola (“cuotas,
en cuotas”), como precio vil y engañoso, a cambio de
jugosas concesiones. De este modo, la UE se asegura la continuidad
inalterada de su política de subsidios agrícolas de
diverso tipo, que le permitirá seguir compitiendo deslealmente
y distorsionando los mercados mundiales por la vía de vender
su productos agrícolas a precios inferiores a los costos
de producción y, al mismo tiempo -y usufructuando los beneficios
arrancados en las negociaciones-, asegurar la libre acción
de sus grandes corporaciones en la región, con el objetivo
de aumentar el control sobre las cadenas agroindustriales en los
países del MERCOSUR, amenazando los medios de vida de sus
pequeños productores.
Adicionalmente, es necesario dejar constancia que esta forma de
“acceso” al mercado agrícola europeo sólo
beneficiará a los grandes productores y a los grandes intermediarios
comerciales que operan en la región –muchos de ellos,
empresas trasnacionales europeas.
5- Denunciamos que la
UE sigue presionando para ni siquiera reconocer el trato especial
y diferenciado a los países del MERCOSUR en las negociaciones
en materia de servicios. Tratamiento que a pesar de que ha venido
siendo vaciado de contenidos significativos a lo largo de los años
por acción de las grandes potencias económicas, ha
obtenido cierto grado de reconocimiento en el seno de la OMC. El
trato especial y diferenciado es un reclamo de mínima equidad
que de los países ‘en desarrollo’ han levantado
históricamente, procurando que los acuerdos comerciales reconozcan
y tengan en cuenta las enormes asimetrías existentes. En
Guadalajara, como en toda la secuencia de negociaciones previas
del acuerdo de “libre comercio”, la UE insiste en una
negociación entre pares, pretensión absurda, ajena
a la realidad, que se sustenta en una falsedad evidente: la equiparación
imposible entre economías profundamente asimétricas
en su diversificación, disponibilidad de recursos financieros
y tecnológicos, capacidad productiva y exportadora de bienes
y servicios.
Corresponde subrayar
nuestra preocupación por el énfasis europeo en la
apertura sectores como pesca, minería, agua (incluyendo extracción
de petróleo y gas), riquezas importantes y de valor estratégico
para el bienestar de nuestros pueblos, así como para cualquier
proyecto de desarrollo independiente.
6- Condenamos la presión
que viene ejerciendo la Unión Europea para obtener acceso
en condiciones de igualdad con las empresas nacionales, a las compras
de nuestros gobiernos en los diferentes niveles, instrumentos fundamentales
para el impulso del desarrollo en nuestros países, el ejercicio
de la selectividad y la promoción del interés nacional.
En el ámbito de la OMC no se ha aceptado aún siquiera
la discusión acerca de los mecanismos de discusión
sobre este tema, fuertemente resistido por los países en
desarrollo. Una vez más, la UE empuja y presiona acuerdos
–es decir aperturas, concesiones- en puntos clave en que las
negociaciones globales en el marco de la OMC se encuentran estancadas.
7- Condenamos este nuevo
acuerdo comercial, cuyo contenido real consistirá en continuar
ampliando el control y poder que las grandes corporaciones trasnacionales
ya ejercen sobre nuestros territorios, sobre nuestros recursos vitales
-como el agua y la tierra-, sobre nuestras estructuras productivas,
incluyendo los servicios públicos y aún la biodiversidad.
El efecto inevitable será, una vez más, la afectación
de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, de los pequeños
productores agrícolas y las comunidades indígenas,
profundizando las políticas de liberalización, desregulación
y privatizaciones, que ya padecemos y son inequívocamente
las causas eficientes del aumento de la pobreza y la exclusión,
del deterioro del medio ambiente y de la creciente dependencia de
nuestros economías.
8- En consecuencia,
convocamos a nuestros pueblos a resistir la concreción del
acuerdo comercial con la UE, en las condiciones que hemos denunciado,
y pedimos a los parlamentos de nuestros países que asuman
sus fueros y su papel con la mayor dignidad, negando la ratificación
a un tratado tramposo, perjudicial y negociados en las condiciones
antidemocráticas que hemos referido.
Autoconvocatoria No
al ALCA / Argentina
REBRIP / Brasil ¿?
Campaña Uruguaya contra el ALCA/ Uruguay
Secretaria ASC
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