Viernes 4 de junio de 2004

 

Ecuador se enfrenta a la mayor crisis de la legislatura

"Si Lucio tiene que caer, caerá"

Por Marta Tascón

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) ha convocado un levantamiento general contra el Presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez. Los motivos: el descontento que respiran cada vez más sectores sociales por la gestión del mandatario, que ha culminado con contínuas peticiones de dimisión. "Nosotros no exigimos nada, sólo nos manifestamos. Si Lucio tiene que caer, caerá", aseguraron a este diario fuentes cercanas a la Conaie. El Gobierno de Ecuador pasa por una profunda crisis, y esta misma semana han caído varios ministros (el ministro de Bienestar Social y el de Economía) y el anuncio de un levantamiento indígena en su contra que será apoyado por la mayoría de los sectores sociales.

Se prevé que la marcha contra Gutiérrez sea general, ya que son muchos los sectores que han manifestado que apoyarán la iniciativa de la Conaie: obreros, campesinos, estudiantes, maestros, policías, militares, trabajadores de las petroleras.

La tensión en el país va en aumento, pero el mandatario se ha limitado a decir que "cumplirá y hará cumplir la Constitución", es decir, que terminará su legislatura en 2007 y no dimitirá, a pesar de que cada vez son más los que abogan por este cambio.

Para intentar terminar con esta crisis, la Conaie ha convocado un levantamiento contra Lucio Gutiérrez a partir del próximo domingo. Fuentes cercanas de la Conaie comentaron a Americaeconomica.com que esta movilización pretende "un cambio en las cuestiones sociales del país", "para ello Conaie, con sus tres regionales, ha convocado un levantamiento a partir del 5 de junio". Las tres regionales a las que se refería esta persona son la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonia Ecuatoriana (Confenaie), la Confederación de los Pueblos de Nacionalidad Kichua del Ecuador (Ecuarunari) y la Confederación de las Nacionalidades Indígenas de la Costa (Conaice).

El movimiento indígena fue uno de los apoyos más importantes para Gutiérrez a la hora de ganar las elecciones, por eso ahora se sienten decepcionados. "Al principio le apoyábamos, pero no cumplió el plan del Gobierno en el área económica, social y educativa. El Gobierno tenía un compromiso con la Conaie y no lo respetó, por eso ahora vamos contra él".

El partido de Gutiérrez, Sociedad Patriótica (SP), subió a la Presidencia gracias al apoyo del Movimiento Pluricultural Pachakutik (PK) y al Movimiento Popular Democrático (MSD). Como candidato a la Presidencia, Lucio prometió un cambio en la estructura del Estado, reformas en los poderes legislativo y judicial y una política social y económica justa para los ciudadanos. Y al principio gozaba de gran credibilidad para todos, incluso participó en el movimiento contra el anterior presidente, Jamil Mahaud, acusado de delitos de corrupción.

Esta protesta llevaba conteniéndose mucho tiempo, prácticamente desde el comienzo de la legislatura. A pesar de que Gutiérrez se comprometió con el movimiento indígena y con los sectores más desfavorecidos del país, en las primeras semanas de su Gobierno firmó la Carta de Intención con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que supuso un aumento de la austeridad fiscal y la consiguiente disminución del gasto social, así como la privatización del patrimonio estatal que hasta ahora se mantenía en manos del Estado. "El Gobierno nos engañó y se entregó al FMI, y por eso ahora vamos a hacernos respetar", afirman desde la Conaie.

Para el recién elegido presidente, lo prioritario en su política fue el pago de la deuda externa, imprescindible para establecer algún tipo de acuerdo con el FMI, y esto provocó el consiguiente recorte de fondos en las áreas de salud, educación y social.

Desde hace más de un mes, el país vive en vilo, todos están defraudados. Con este panorama, no es de extrañar que los últimos sondeos de opinión revelen que un 96% de la población ecuatoriana rechace la gestión presidencial. Tan sólo un 4% de los ecuatorianos apoya a estas alturas al presidente, a tan sólo un año y medio del inicio de su Gobierno y, a juzgar por los resultados, debe corresponder a los miembros de su familia... además de a la clase empresarial.

Esta protesta lleva gestándose toda la semana. El domingo pasado Gutiérrez regresó inesperada y anticipadamente de Guadalajara, donde había asistido a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe. El presidente dijo que había adelantado su regreso para atender las demandas sociales del país y para dar a su país "un mensaje de paz, calma y tranquilidad y para pedir que no alimenten esos rumores que tanto daño hacen al país". "Seré el primero en cumplir y hacer cumplir la Constitución", aseguró Lucio, en referencia a las peticiones de dimisión.

Como si el país que dirige gozara de algún tipo de estabilidad, el mandatario ha anunciado, también esta semana, una ley que perseguirá a los que intenten conspirar contra su Gobierno; las penas irán desde los seis meses hasta los ocho años de cárcel. "A aquellos que se les detecte conspirando contra la estabilidad democrática de Ecuador se les aplicará todo el peso de la ley, de acuerdo a lo que prescribe el código penal ecuatoriano", aseguró el mandatario.

Renunciar a su puesto supondría una "desestabilización democrática" para el país. Por eso, Lucio, que sabe lo que su pueblo necesita, no lo hace. Nada de ego personal ni de intereses con el FMI. Quizá tendría que empezar a plantearse quién es realmente el que desestabiliza al país...

CDR PLT

   

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