Viernes 4 de junio de 2004

 

Los aumentos de tarifas amenazan el poder adquisitivo de los estadounidenses

Un verano de pesadillas para los consumidores de EEUU

Por J. Jameson

Los consumidores estadoundidenses se enfrentan a partir del 1 de julio a una serie de subidas tarifarias, desde la electricidad a la telefonía, que afectarán a su poder adquisitivo. Y esto a tan sólo cinco meses de las elecciones presidenciales en las que Bush opta a la reelección.

En julio, vence el periodo de estabilidad tarifaria en el sector eléctrico y las compañías ya han anunciado que van a aplicar subidas de hasta el 20%. Los aumentos podrían llegar, según las zonas, a un 50% para los clientes industriales y alrededor del 26% para los consumidores residenciales. La presión sobre las tarifas eléctricas sube también por el aumento del precio del gas y del petróleo, porque la mayoría de las centrales del país son de ciclo combinado de modo que los precios del gas repercuten directamente sobre el coste de la generación eléctrica. El precio de 1.000 pies cúbicos de gas, que en 2002 no alcanzaba los tres dólares, superó los seis en mayo.

No es todo. Las operadoras telefónicas han pedido que se les deje incrementar sus tarifas en un promedio del 12%. Sólo así accederían a suspender los juicios que han planteado en diferentes estados y que, si se solucionaran a su favor, acabarían produciendo aumentos superiores al 24%, según sus estimaciones. A estas presiones sobre los bolsillos de los estadounidenses hay que añadir el incremento del precio de las gasolinas. En lo que va de año, el alza promedio de los carburantes ha sido del 21%.

Más presión sobre los ingresos de los estadounidenses. Los ingresos de los ciudadanos de EEUU están muy relacionados con el comportamiento de los mercados financieros. Cerca del 80% de las familias estadounidenses confía sus ahorros a los fondos de inversión, y este año la bolsa no parece ayudar. Desde enero hasta hoy, el Dow Jones ha perdido un 1,8% y el Nasqad un 0,95%. Y también casi un 60% por debajo de las cifras máximas alcanzadas por estos índices en 2001. Además, desde principios de año el promedio del incremento de los sueldos de los trabajadores norteamericanos ha sido del 2,2%, por debajo de la inflación que ha alcanzado el 2,3%. Aunque los tipos de interés de referencia no han subido y se mantienen en el 1% las tasas hipotecarias se sitúan por encima del 6% impidiendo nuevas refinanciaciones de los créditos.

En lo que va de año EEUU ha creado 1,2 millones de trabajos. De enero a mayo en EEUU se han creado 1,2 millones de nuevos puestos de trabajo, según los datos revisados del Departamento de Trabajo. Curiosamente, este número coincide con la cantidad de nuevos empleos que, según los analistas, el país debería generar este año para que el aumento del precio del petróleo y una posible subida de los tipos de interés no afecten al consumo privado, que representa al 70% del PIB que este año crecería en el 4,6%, según las previsiones.
En mayo, la economía de EEUU creó 248.000 nuevos puestos de trabajo, cifra superior a las previsiones de los analistas que esperaban 225.000. Pero sólo es un guarismo preliminar. Hoy los datos de marzo como los de abril han sido corregidos al alza hasta sumar 353.000 y 346.000, respectivamente. Según estos cálculos, la economía estadounidense ha recuperado todos los empleos que se perdieron por la recesión económica que terminó en noviembre de 2001. Una vez más, la tasa de paro se mantuvo invariable en el 5,6% de la población activa.

USA MCR FZM PLT

   

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