Jueves 17 de junio de 2004

Los países pobres lanzan por su cuenta
una ronda de negociaciones comerciales

Los países en desarrollo están dispuestos a salir adelante, con o sin ayuda de las naciones industrializadas. Cuarenta y tres estados pobres han comenzado a negociar (y otros 40 están invitados a hacerlo) las fórmulas para aumentar su intercambio comercial con el fin de crear un eje Sur-Sur, un proyecto en el que trabaja desde hace tiempo el presidente brasileño, Lula da Silva, y que es una respuesta concreta al proteccionismo de EEUU y Europa.

Las conversaciones se han iniciado en el marco de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (Unctad) que se celebra en Sao Paulo (Brasil) y se basan en el Sistema General de Preferencias Comerciales (SGPC). Las negociaciones técnicas comenzarán en noviembre y durarán dos años. Las ventajas comerciales que se deriven de los acuerdos sólo se aplicarán entre los países pobres, para los ricos se mantendrán los aranceles sin cambios.

El ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, ha defendido con entusiasmo el proyecto y criticó las barreras comerciales que imponen EEUU y Europa, unas trabas que "conspiran contra el crecimiento de los países en desarrollo y el bienestar de sus pueblos".

Según datos de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el comercio Sur-Sur aumentó su valor en un 200% en la década de los 90 y ahora esos intercambios representan el 12% del comercio mundial.

RGN TGC

 

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