Jueves, 10 de junio de 2004

El presidente de El Salvador, Antonio Saca, eludió los problemas políticos y sociales en su discurso de investidura

Antonio Elías Saca no se refirió en su discurso presidencial de investidura del pasado día 1 de junio al contexto político, económico y social de El Salvador, sino que centró su exposición en el acercamiento al pueblo y en promesas de bienestar para la sociedad.

Saca aludió el problema de la pobreza con un “debemos combatirla frontalmente”, sin mencionar que, según el último informe del PNUD sobre desarrollo humano y social, el 43% de la población salvadoreña vive en ínfimas condiciones económicas.

Además, el nuevo presidente no reveló ningún dato concreto de su programa político ni mencionó cuál será su fuente de financiación, cuestión importante ya que el país debe afrontar una deuda externa de 2.442,5 millones de dólares (2.030 millones de euros). Tampoco mencionó la actuación del Gobierno anterior, de su mismo partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y se limitó a reiterar acciones personales como su compromiso de “escuchar con humildad y paciencia” y de “estar al lado de la gente”.

Lo que sí ha hecho Saca ha sido responder a su firme promesa de diálogo con la oposición. Durante su primera semana en el poder, el presidente de El Salvador ha instalado una “mesa de diálogo nacional” en la que han participado los representantes de los principales partidos opositores, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), el Centro Democrático Unido (CDU) y el Partido Demócrata Cristiano (PDC) que han acogido esta iniciativa como una forma para lograr un entendimiento.

SVD PLT

 

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