Viernes 11 de junio de 2004

 

Los expertos piden reformas más decidos

China en el contexto mundial

Por Alberti Miguel Arruti

China se está convirtiendo en una potencia mundial. Por ejemplo, la subida del precio de los productos siderúrgicos se ha debido, en gran parte, a la industrialización de China. Pero, según los expertos, la economía de este país sufre un peligroso recalentamiento, que puede obligar al Gobierno de Pekín a apretarse el cinturón en la segunda mitad de este año, lo que puede traer consecuencias.

Los expertos, pesimistas sobre el futuro de la economía china en los próximos años, afirman que ello es debido a la falta de reformas económicas más decididas. Está previsto, para la segunda mitad de este año, una bajada, o quizás una caída de precios y de la inversión en este país asiático. Tiene un alto crecimiento, lo que es evidente, pero de baja eficacia y no podrá mantenerse por mucho tiempo. China ha crecido, en los últimos veinte años, casi al 10% anual.


El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha anticipado un crecimiento mundial para este año del 4,6% y del 4,4% para el año próximo. Lo que se explica, sobre todo, por el fuerte avance de EEUU y de los países emergentes de Asia, en particular China. El Fondo aconseja a este país resolver los problemas de sus sistema financiero, antes de conseguir la total convertibilidad de su moneda.

Pekín, alarmado por los riesgos de un posible crecimiento excesivo, ha decidido este año tomar diversas medidas, entre las que destaca la prohibición de invertir en las industrias siderúrgica y cementera, al tiempo que fijar una tasa de crecimiento más pequeña, del orden del 7%, lo que representa dos puntos menos que el pasado año.
Dentro de este contexto, el conglomerado metalúrgico norteamericano Alcoa, ha firmado un acuerdo con Chalco, que es la segunda mayor empresa siderúrgica de China, para montar un aplanta de producción de alúmina y aluminio en el país asiático. En esta empresa, Alcoa invertirá 220 millones de dólares.

Este acuerdo se ha conseguido, después de dos años de costosas negociaciones, entre los responsables de Alcoa en Asia y el Gobierno de la provincia de Guangxi (sur del país), donde se situará la factoría de la nueva empresa. Chalco invertirá otros 220 millones de dólares y poseerá el 50% de la compañía mixta. Esta operación financiera ha sido aprobada, en fecha reciente, por la Comisión de Desarrollo y Reforma de China, pese a que el Gobierno de este país ha ordenado para este año detener la inversión en el sector siderúrgico.

El principal escollo en las negociaciones fueron las tarifas de suministro de electricidad para la nueva factoría pues, para este tipo de empresas, el abastecimiento de energía suele representar más de un tercio de los costes totales. Está previsto que la nueva planta inicie su actividad a finales del presente año y produzca 850.000 toneladas de alúmina y 150.000 de aluminio.


La multinacional Alcoa, en la que trabajan 120.000 empleados, tiene más de 350 fábricas y minas de extracción de bauxita en 41 países, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, México, Venezuela y España.
La cada vez más importante presencia de Asia en la economía mundial, especialmente de China, es un factor de la máxima importancia a tener en cuenta en los próximos años. La deslocalización industrial, que amenaza a la Unión Europea, puede encontrar un campo propicio en los países emergentes de Asia.

   

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