Viernes 11 de junio de 2004

 

La Coordinadora Democrática cree que el referéndum revocatorio será la solución a la crisis de Venezuela

"Nuestro objetivo es imponerle la paz a Chávez"

Por Marta Tascón

Finalmente la Coordinadora Democrática (CD) lo ha conseguido. El referéndum contra el presidente de la República, Hugo Chávez, tendrá lugar el 15 de agosto, según informó esta semana el Consejo Nacional Electoral (CNE). Después de sus innumerables intentos para distraer la atención, el mandatario no ha logrado que se echara atrás la consulta popular que la oposición había propuesto contra él. El objetivo de la CD con esta consulta es "imponerle la paz a Chávez a través de la herramienta electoral".

"Con el triunfo de la oposición en los "reparos" se abre la puerta de la salida de la crisis venezolana. En Venezuela hay una profunda crisis social, política y militar que podría llevar a una crisis de la paz y a un desenlace violento", comentaba a este diario Jesús Torrealba, coordinador de medios de la CD.

La oposición tiene todas sus esperanzas puestas en esta consulta. Para ellos, la posibilidad de perder no existe. "Estamos convencidos de que, siendo el voto secreto y manteniendo férrea la observación internacional, el presidente Hugo Chávez sufrirá una contundente derrota", afirmaba a Americaeconomica.com Luis Trincado, secretario nacional de organización de La Causa Radical (uno de los partidos que conforman la CD).

"Hay un mayoritario partido opositor que prevé unos resultados de siete a tres a su favor. Estas encuestas más la intervención de la comunidad internacional (a través de representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA), del Centro Carter y del Grupo de Amigos de Venezuela) hará que el referéndum sea suficientemente transparente", confirmaba Torrealba a este diario. Y sigue: "Estamos seguros de conseguir muchos más votos de los que logró Chávez en 2000. Al menos un 70% de los venezolanos quiere su salida. De los 11 millones de ciudadanos que integran este país, al menos seis o siete darán su voto a la CD, eso teniendo en cuenta la abstención histórica del 40% que hay en Venezuela".

La ley para hacer viable un revocatorio presidencial partió del propio Gobierno chavista. El 29 de mayo de 2003 se llegó a este acuerdo que ahora se ha vuelto contra él. Los Procesos de Referendos Revocatorios de Mandatos de Cargos de Elección Popular están regulados por la Constitución en el artículo 72. Esta ley fue propuesta por el Gobierno de Chávez y aprobada por el Congreso.

El artículo 72 de la Constitución Bolivariana dice que "todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables". Transcurrida la mitad del periodo para el cual fue elegido el funcionario, un número no menor del 20% de los electores inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referéndum para revocar su mandato. Por el contrario, cuando igual o mayor número de electores que eligieron al funcionario hubieran votado a favor de la revocatoria, siempre que haya concurrido al referéndum un número de electores igual o superior al 25% de los electores inscritos, se considerará revocado su mandato y se procederá de inmediato a cubrir la falta absoluta conforme a lo dispuesto en la Constitución y la ley. La revocatoria del mandato para los cuerpos colegiados se realizará de acuerdo con lo que establezca la ley. Durante el periodo para el cual fue elegido el funcionario no podrá hacerse más de una solicitud de revocación de su mandato.

Pero, ¿por qué quieren revocar a Chávez? Los motivos son muchos y variados, pero básicamente se reúnen en uno: "derrotar un régimen dictatorial con contenidos antidemocráticos", como afirma Froilán Barrios, secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).

"En la CD lo que queremos es llevar a cabo la aspiración de millones de venezolanos de ejercer un derecho, tras cinco años de pésimo Gobierno, de evaluar y, por tanto, cambiar al presidente, un teniente coronel que significó en su comienzo una gran esperanza de cambio para las grandes mayorías y cuyo único resultado fue un notable deterioro de la calidad de vida de todos los venezolanos y, como siempre, los más golpeados son los sectores populares, a los que Chávez dedica su discurso", afirmaba Trincado. Alguno de estos problemas a los que Trincado se refiere son el aumento del desempleo, que pasó de 600.000 personas en 1999 a 2.400.000 en la actualidad y un aumento alarmante de la criminalidad.

El Gobierno de Chávez se ha caracterizado por una clara imposición del control presidencial sobre los demás sectores. Ha utilizado su mayoría parlamentaria para imponer personas de su total confianza como magistrados en el Tribunal Supremo, en la Fiscalía General, en la Contraloría o en la Defensoría del Pueblo. Además, el discurso del mandatario siempre se ha contradecido con sus acciones: mientras, por un lado, criticaba abiertamente el modelo económico neoliberal, por el otro implementaba medidas como la aplicación de grandes porcentajes de IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) a muchos productos de consumo masivo (ropa, productos de aseo personal, alimentación). También se contradecía Chávez cuando hablaba de nacionalismo y luego otorgaba concesiones de escándalo a intereses foráneos, principalmente estadounidenses, en materia de petróleo o gas.

A partir de ahora hay que esperar al 15 de agosto para conocer el resultado de la voluntad popular. Para Torrealba, hay tres obstáculos que podrían impedir que se celebrara un referéndum este día. El primero de ellos es el control que el Gobierno ejerce sobre el CNE. El máximo organismo electoral tiene cinco miembros, de los cuales tres son afines al chavismo. Este "amiguismo" que impera en el organismo lo desprofesionaliza y desnaturaliza sus resultados. El segundo obstáculo es el hecho de que el Gobierno use la Administración de la Justicia para realizar persecuciones políticas y amedrentar a la oposición. El último de los impedimentos es el uso puro y duro que se hace de la violencia por parte de los organismos de seguridad del Estado y de grupos parapoliciales del oficialismo, lo que se ha dado en llamar "Círculos Bolivarianos", que actúan con total impunidad ante la mirada complaciente de las autoridades.

Otro obstáculo, que sería el último que habría que superar, el último esfuerzo de Chávez antes de dejarse vencer, sería el posible intento de manipulación de los votos en el referéndum. El Gobierno ha propuesto un sistema automatizado para realizar el recuento. "Todavía existe una preocupación con respecto a la posible imposición de un sistema de votación electrónico altamente manipulable y preferimos un sistema manual, ya que el instrumento de votación de un referéndum de este tipo es sumamente sencillo y sólo contiene las opciones "sí", "no", "en blanco", decía al respecto Trincado.

"Para el sistema electrónico se ha contratado a una empresa "a dedo", sin hacer un concurso público, y el Gobierno no quiere realizar una auditoría. La empresa contratada tiene una participación del Gobierno y, por tanto, se podría realizar una adulteración del software. Nosotros exigimos que haya una autoridad electoral que realice una "auditoría en caliente" que permita certificar la validez de los resultados", comentaba a este diario Torrealba. "Sin embargo, sea el 8 o el 15 (de agosto), sea manual o automático, el resultado del referéndum será favorable a la democracia", concluye el secretario de la CD.

Para la propia Presidencia las cosas no están tan claras y ya están vendiendo la idea de que ganarán de una u otra manera. Chávez ha afirmado, con mucha seguridad, que la oposición obtendrá la derrota más grande de su historia en el referéndum. Según su tesis, en Venezuela hay 13 millones de votantes y la oposición sólo ha conseguido 2,5 millones de firmas, con lo que la CD, claramente, perderá. También hay que tener en cuenta que Chávez tiene un núcleo duro de votantes acérrimos a su política y partidarios a ultranza de su discurso que votarán para que se quede, que en las últimas elecciones sumaron casi cuatro millones de votos.

En caso de que la CD consiga un voto más de los que consiguió Chávez en 2000 (esto es, 3.757.773, casi un 60% de los votos), se convocarán elecciones en los 30 días siguientes. En caso contrario Chávez terminaría su mandato, en 2007, y esta sería, como decía Chávez, la máxima derrota de la oposición.

Por tanto, la tarea que tiene ahora la oposición es convencer de su programa a una gran mayoría de venezolanos que habitualmente no acuden a votar. Es a este amplio 40% de la población hacia los que la CD tendrá que dirigir todos sus esfuerzos, pues con los 2,5 millones de personas que firmaron para que el referéndum siguiera adelante no tienen suficiente. Necesitan conseguir que 1,5 millones de personas más vayan ese día a decir que están contra la política de Chávez y por eso quieren que salga del Palacio de Miraflores, de lo contrario todo el esfuerzo que han realizado hasta ahora no habrá servido de nada.

VNZ PLT

   

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