Viernes 18 de junio de 2004

 

El "Comando Maisanta", preparado para el ataque en Venezuela

Chávez estrena un nuevo programa de radio para hacer campaña

Por Americaeconomica.com

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha estrenado un nuevo programa en la radio, "Patrullando con Chávez", que se emitirá todos los miércoles. Desde las ondas, el mandatario latinoamericano enviará su mensaje electoral a la población. Su objetivo es mantenerse en el poder y hacer fracasar el referéndum revocatorio que se celebrará el 15 de agosto y que tanto le ha costado a la oposición sacar adelante.

En su primer programa, Chávez aseguró estar convencido de que los venezolanos responderán "¡No!" en el referéndum revocatorio. También recordó que sólo el 20,8% de los inscritos como electores pidieron la consulta popular (unos 2,5 millones de firmas) y se burló de la oposición. "En dos semanas, dicen que subieron del 20,8% al 60% de apoyo y que tienen cinco millones de votos, ¿por qué entonces les costo recoger tanto las firmas?", se pregunta el presidente.

Además de los tradicionales oyentes de Chávez, en esta ocasión hubo otro grupo que involuntariamente escuchó el primer programa de "Patrullando con Chávez". La emisora de radio desde la cual el presidente retransmitió su mensaje se encuentra al lado del "Country Club", un establecimiento donde se reúnen los hombres más ricos de Venezuela. Chávez no pudo resistirse y ordenó sacar los altavoces a la calle para que los parroquianos del pub escucharan su discurso.

El mandatario latinoamericano también ha organizado para la batalla a todos los grupos de campaña regionales y municipales en Caracas y ha creado el "Comando Maisanta", como así se denomina al equipo electoral que le acompañará y asesorará en esta especie de elecciones generales.

Uno y otro bando se preparan para el enfrentamiento en las urnas. Y mientras, las autoridades electorales trabajan para que todo esté a punto el próximo 15 de agosto. La pasada semana se dio a conocer la pregunta que tendrán que responder los ciudadanos venezolanos en el referéndum revocatorio.

"¿Está usted de acuerdo con dejar sin efecto el mandato popular otorgado mediante elecciones democráticas legítimas al ciudadano Hugo Rafael Chávez Frías, como presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el actual periodo presidencial?". Esta será la cuestión que tendrán que contestar. Tal y como está formulada, la oposición tendrá que hacer campaña en favor del "sí", algo que quería reservarse para sí el Gobierno, que había comenzado a hablar de un referéndum "ratificatorio", con la esperanza de poder promocionar la respuesta afirmativa.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) del país también ha aclarado algunas dudas sobre lo qué podría suceder tras la consulta popular. Si finalmente el reféndum diera el triunfo a las fuerzas opositoras a Chávez, el actual presidente no podría optar al mismo cargo en las elecciones que se convocarían tras el plesbiscito. Pero según una sentencia emitida por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo, el mandatario sí podrá presentarse como candidato presidencial a las elecciones que tienen que celebrarse en 2006.

La sentencia se produce después de que un ciudadano, Esteban Gerbasi, solicitara la interpretación del contenido del artículo 72 de la Constitución que establece que todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables.

Tras la lectura del artículo, quedaba la duda sobre si se podría aplicar a Chávez el contenido del artículo 198 en el que se establece que "el diputado o diputada a la Asamblea Nacional cuyo mandato fuere revocado, no podrá optar a cargos de elección popular en el siguiente período". Tampoco quedaba claro si un mandatario revocado podía presentarse a las elecciones convocadas a su salida.

Los analistas políticos esperan que conforme vayan pasando los días los discursos, tanto del Gobierno como de la oposición serán radicalizando. La pelea dialéctica ya ha comenzado. Los partidos convocantes del referéndum han acusado a Chávez de utilizar los recursos petroleros para su campaña, extremo que el presidente niega de forma rotunda.

Esta denuncia llega justo en un momento en que las autoridades supervisoras de EEUU (SEC) vigilan muy de cerca las cuentas de la petrolera venezolana Pdvsa.

En 2002, los pasivos generados por los despidos de 21.000 trabajadores, 781 millones de dólares (649 millones de euros), no fueron incluidos en las cuentas presentadas a la SEC. Y al parecer, en las cuentas de 2003 también se presentarán irregularidades, aunque esta vez los dirigentes de Pdvsa sí podrían tener problemas con las autoridades estadounidenses.

El pasado año, el asunto se resolvió después de que la empresa enviara una carta a los auditores externos en la que se aseguraba que ese pasivo se había cubierto. Pero este año es probable, según algunas fuentes, que su resolución no sea tan fácil y que los auditores pongan pegas debido a que la SEC está al acecho, tras el escándalo de Arthur Andersen y la petrolera Enron.

Al parecer, en este ejercicio también hay irregularidades. Las cifras de producción y las de ingresos por exportaciones petroleras no cuadran. Funcionarios del Banco Central (BCV) están cooperando con el equipo del vicepresidente de Finanzas de Pdvsa, José Rojas, para intentar que los números coincidan.

Estas mismas fuentes afirman que los auditores podrían tomar una decisión entre el 8 y el 15 de agosto, y que ésta dependerá de lo que ocurra en el referéndum revocatorio.

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