Viernes 18 de junio de 2004

 

La presión de la posible subida de tipos de EEUU condicionó la actitud de los inversores

Complicado semestre para los mercados latinoamericanos

Por Raúl Pozo

La primera mitad del año ha sido difícil para los mercados financieros latinoamericanos, después de la recuperación experimentada durante el pasado ejercicio. La incertidumbre política en Brasil, las negociaciones entre Argentina y el FMI y la crisis venezolana han desfilado por un escenario marcado en el fondo por la más que probable subida de los tipos de interés en EEUU.

En este complicado contexto ha vuelto a llamar la atención el rendimiento de Latibex, el mercado latinoamericano en euros de la Bolsa de Madrid. Si bien no ha sido brillante durante los seis primeros meses del año, al menos ha logrado esquivar las pérdidas registradas en las principales bolsas de la región, hecho que los expertos han achacado a la estabilidad que le proporciona el euro y al ambiente algo más favorable que se ha respirado en los mercados europeos.

Además, se ha puesto en marcha el FTSE Latibex Top, el primer índice selectivo del mercado que ha propiciado también la comercialización de los primeros warrants sobre el mercado latinoamericano en euros.

Los analistas aseguran que estos pasos son preliminares a la creación de un mercado de futuros sobre Latibex, que podría ponerse en marcha muy pronto y que dotaría de un mayor atractivo al mercado.

En líneas generales, las bolsas latinoamericanas han sufrido la presión de tres factores principales. En primer lugar el contexto favorable a una subida de los tipos de interés en EEUU.

Las perspectivas así lo indicaban a comienzos de año. Sin embargo, el mercado laboral estadounidense no terminaba de recuperarse y en los comienzos de 2004, la primera economía mundial era aún incapaz de crecer creando nuevos puestos de trabajo. Sin embargo, la tendencia cambió de tal manera, que la Reserva Federal se vio obligada a retirar su intención de mantener el precio oficial del dinero en el 1% por un "tiempo considerable".

A partir de ese momento se abrieron de par en par las puertas para una revisión de los tipos que, aunque se prevé moderada, afecta negativamente a los mercados de la región latinoamericana.

Sin ir más lejos, uno de los atractivos que los expertos señalaban en el mercado brasileño a comienzos de año era la previsión de que los tipos de interés en este país seguirían bajando. Sin embargo, de momento el organismo emisor brasileño no ha podido continuar con su labor en busca de potenciar aún más el crecimiento económico.

En segundo lugar, también se ha dejado sentir la influencia de China. El gigante asiático se ha llevado todas las miradas y los elogios de los interesados por los mercados emergentes, lo que ha afectado negativamente a Latinoamérica.

El atractivo de China se ha extendido a todo el continente asiático que, como ha demostrado en numerosas ocasiones en este año la encuesta entre gestores de fondos que realiza Merrill Lynch, se ha situado por delante de Latinoamérica entre las preferencias de los inversores.

Por último, la subida experimentada por el mercado del petróleo ha afectado a los mercados de la zona, en tanto en cuanto supone una amenaza para la recuperación económica global.

El recorrido de las divisas latinoamericanas ha sido claramente negativo a partir del inicio del segundo trimestre, coincidiendo con el renacer del dólar.

El billete verde conoció sus horas más bajas a comienzos del ejercicio, pero volvió a mostrar su mejor tono cuando la Reserva Federal cambió su discurso y comenzó a insinuar que revisaría los tipos de interés en EEUU antes de lo previsto.

Este hecho afectó a la cotización de la mayoría de las divisas latinoamericanas, que fueron incapaces de detener los avances del billete verde.

Sin embargo, no fue éste el único factor que contó para explicar el comportamiento de las divisas de la región. Las incertidumbres políticas y económicas volvieron a pesar sobre las monedas latinoamericanas.

Brasil padeció una cierta inestabilidad política. El presidente, Luis Inazio Lula da Silva, se encontró con más oposición de la que había encarado hasta ahora, desde que a comienzos de 2003 se hizo con el sillón presidencial.

Este hecho se sumó a la lentitud en la aprobación de las reformas que se anunciaron para esta año en Brasil y que hizo que los inversores confiaran en el mercado de este país a comienzos de año.

En parecida situación se encuentra México, que también ve como las múltiples reformas estructurales en las que insisten los expertos sufren continuos retrasos, lo que se ha reflejado en la evolución del peso mexicano.

No obstante, esta divisa también se ha beneficiado de la buena evolución de la economía de EEUU, de la que depende en buena parte su rendimiento. El PIB norteamericano ha registrado tasas de crecimiento correspondientes al primer trimestre superiores al 4%.

En Argentina, no se ha desmoronado la estabilidad lograda el pasado año, sin embargo, múltiples incertidumbres continúan encima de la mesa, sobre todo en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El peso argentino también lo ha notado.

FZM RGN

   

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