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Viernes
25 de junio de 2004
El
sector financiero español, preocupado por el retraso de las
nuevas normas contables
El
SCH y el BBVA alertan sobre Basilea II en América Latina
Por
Michela Romani
El Grupo Santander y el BBVA están preocupados por cómo
Basilea II puede afectar a sus inversiones en América
Latina, según advirtieron hoy en Santander directivos de
ambas entidades. El perfil de riesgo de la región podría
obligar a los bancos a elevar sus provisiones, lo que reduciría
su capacidad de dar crédito y a su vez afectaría al
crecimiento de la zona.
El director general del Santander, Juan Rodríguez Inciarte,
y el director de riesgos del BBVA, Manuel Méndez, coincidieron
esta semana en un curso sobre las nuevas normas bancarias de Basilea
II que organizó la Asociación de Periodistas de
Información Económica (APIE) en la ciudad cántabra
de Santander.
Ambos
directivos, aun destacando las repercusiones positivas del nuevo
acuerdo sobre el sector bancario, coincidieron en evidenciar que
su aplicación en los países en desarrollo, y especialmente
en América Latina, puede causar unos cuantos problemas relacionados
con el elevado riesgo país que caracteriza a las naciones
de la zona y la morosidad que registra el negocio bancario.
El
concepto clave de Basilea II es la adecuación de las
provisiones de la banca a los riesgos reales en que incurre según
el tipo de clientela a la que se dirige, los servicios y los productos
ofrecidos así como el ratio de morosidad que presenta. Ahora
bien, los sistemas financieros de los países en desarrollo
suelen ser más morosos que los de las naciones desarrolladas
y esto podría implicar que los bancos que operan en estas
regiones se vean obligados a destinar más porcentaje de su
capital a la cobertura del riesgo.
Una
de las principales criticas que afectan a los bancos extranjeros
en Latinoamérica es que prestan poco, sobre todo a las pequeñas
y medianas empresas (pymes). En México, por ejemplo, donde
el BBVA y el Santander controlan la primera y la tercera entidad
financiera del país, respectivamente, las autoridades bancarias
no se cansan de repetir que el tejido empresarial necesita más
liquidez. Los dos grandes bancos españoles destaron hoy que
una aplicación de Basilea II que no tuviera en cuenta
las particularidades de la región podría empeorar
esta situación.
Una
postura que se refleja en las críticas que las patronales
bancarias latinoamericanas han hecho al nuevo acuerdo, destacando
que el sistema financiero de la región necesita una aplicación
gradual y que tenga en cuenta sus características peculiares,
incluida una morosidad más elevada que la de los países
desarrollados.
Aún
así, los directivos del BBVA y el SCH aseguraron que no modificarán
su estrategia en la región y que seguirán invirtiendo
en Latinoamérica por su rentabilidad.
Preocupación
por el retraso de las NIC. Basilea II no es la única
novedad contable que se perfila en el horizonte del mundo financiero.
El próximo año entrarán en vigor las Nuevas
Normas de Contabilidad (NIC, o IAS por sus siglas en inglés).
Los
bancos y las cajas de ahorros españoles están molestos
con el retraso en la aprobación de estas nuevas normas contables
bancarias por parte de la Unión Europea (UE). El sector quiere
que el Banco de España publique la circular de aplicación,
por lo menos con las partes que ya han sido consensuadas entre los
países europeos.
Representantes
de la
Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA)
y la Asociación Española de Banca (AEB) informaron
a este diario de que no han recibido ninguna comunicación
del Banco de España sobre un posible retraso de la circular.
Sin embargo, el gobernador del instituto central, Jaime Caruana,
había anunciado que ésta vería la luz antes
de verano.
Fuentes
del sector de las cajas dijeron a Americaeconomica.com que
preferirían que el regulador publicara un primer esbozo de
la regulación porque vendría bien conocer, por
lo menos, los criterios que ya se tengan claros. Las
NIC tendría que entrar en vigor el próximo enero y,
de momento, nadie tiene las tareas hechas.
Algunos
expertos bancarios consultados por este diario coincidieron con
esta postura, sobre todo a la luz del creciente temor de que finalmente
la UE no logre alcanzar un acuerdo sobre la IAS 39, la que
regula las cuestiones más importantes para las entidades
financieras, desde los créditos y los depósitos hasta
los derivados. Estas
fuentes explicaron que, ante esta posibilidad, la banca espera que
las autoridades se centren en los puntos donde ya hay acuerdo y
dejen fuera sólo los conflictivos. Los desacuerdos se han
reducido y ahora se concentran en la reglamentación de los
derivados financieros.
La
banca opina que un acuerdo reducido es mejor que ningún acuerdo
porque sin la NIC 30 se crearía el caos en la
reglamentación y la parte peor se la llevarían los
inversores por no poder contar con información comparable.
Aun
así, el Banco de España ha decidido que la circular
no saldrá hasta que la UE no apruebe todas las normas, según
confirmaron fuentes del instituto.
Los
derivados, principal obstáculo. La causa de la demora
europea en la aprobación de las IAS reside en las diferencias
existentes entre los bancos sobre la contabilidad de los derivados
a coste o a mercado, defendida esta última
por el gigante británico HSBC, entre otros. Las NIC, en teoría,
dejan a las entidades la decisión sobre la forma de contabilizar
sus activos y pasivos financieros. "A coste", significa
contabilizar el producto según valió al momento de
adquirirlo, mientras que la contabilidad "a mercado" siempre
se refiere al valor real que posee en el momento de insertarlo en
las cuentas.
Sin embargo, las dudas planteadas por los expertos sobre la validez
de los modelos matemáticos y estadísticos que rigen
los sistemas de control de riesgo Value-at-Riske (VAR) están
provocando que los reguladores se replanteen la oportunidad de dejar
esta opción. Si los VAR no funcionan, las NIC tendrán
que obligar a las entidades a utilizar modelos de previsión
de riesgo más estructurados, eliminando la libre elección
entre un sistema u otro.
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