|
Viernes
24 de junio de 2004
Alarmante
caída del precio de los "asientos" en Nueva York
El
parqué de Wall Street pierde encanto
Por
Raúl Pozo
Los malos tiempos no se alejan de Wall Street. El precio de los
asientos, las licencias de operadores del parqué
neoyorquino, muestra una preocupante tendencia bajista desde los
tiempos de los máximos históricos, y esta situación
se ve agravada por el escándalo en torno al ex presidente
de la Bolsa de Nueva York Richard Grasso.
Sólo
en la última semana, el precio de un asiento en Wall Street
ha descendido en torno a 50.000 dólares, un 3% en relación
con la semana anterior.
Si
un broker se quiere hacer con uno de los puestos que le permite
operar en Wall Street, deberá hacer un desembolso aproximado
de 1,46 millones de dólares, nada que ver con los 2,65 millones
que se pagaban por uno de estos privilegiados puestos en agosto
de 1999, cuando su precio alcanzó los máximos de todos
los tiempos.
Desde
entonces, la 'cotización' del asiento ha caído un
45%. Pero más impactante resulta el descenso del 25% que
ha sufrido el precio de estos asientos desde que en septiembre del
pasado año estallara el escándalo por los estratosféricos
emolumentos percibidos por el ex presidente de la Bolsa de Nueva
York Richard Grasso, que desencadenaron su dimisión y un
profundo replanteamiento por parte de los reguladores de un sistema
de mercado que, hasta entonces, parecía infalible.
Los
expertos coinciden en señalar que esta tendencia no es convencional
y que podría revelar que se esperan tiempos peores en Wall
Street.
También
podría ser sintomático de que se esperan aún
más cambios en la estructura operativa del mercado de valores
estadounidense.
Otros
aluden al negocio de los llamados brokers cibernéticos,
los que operan a través de las plataformas electrónicas
de contratación, que también hace disminuri la necesidad
de contar con un lugar de privilegio en Wall Street para operar
en bolsa.
La
SEC pone firmes a los fondos. La Comisión de Valores
de EEUU (SEC) obligará a los fondos de inversión a
contar con presidentes independientes. El organismo supervisor aprobó
ayer esta propuesta con una ajustada votación (3-2), en la
que se produjo un curioso alineamiento.
Los
votos favorables corrieron a cargo del presidente de la SEC, William
Donaldson, y de los dos comisarios representantes del Partido Demócrata.
Los
representantes de los republicanos votaron en contra. Donaldson,
una apuesta personal del presidente George W. Bush cuando hubo que
reemplazar a Harvey Pitt en el organismo supervisor, insistió
en que al frente de los fondos debía figurar una persona
independiente para evitar conflictos de intereses en la industria
y proteger a los partícipes.
La industria de los fondos de EEUU sufrió un auténtico
cataclismo con las investigaciones del fiscal jefe de Nueva York,
Eliot Spitzer, que detectó prácticas irregulares que
perjudicaban a los inversores.
FZM
USA
|