Viernes 18 de junio de 2004

 

El empresario aprovecha la recompra de acciones de la operadora para incrementar su participación

Slim se compra Telmex a golpe de caja

Por Raúl Pozo

Carlos Slim ha tejido su estrategia para incrementar su peso en la compañía sin que los minoritarios levanten la voz, a través de la recompra de acciones que ha llevado a cabo en los últimos meses. Es decir, el empresario emplea para sí la caja de la compañía.

El proceso de recompra de acciones de Telmex se ha cruzado en el tiempo con la emisión de nuevas acciones para hacer frente al vencimiento de los bonos convertibles a cinco años que se lanzaron en 1999.

En el mercado ha causado cierta sorpresa el hecho de que Telmex esté recomprando acciones a precio de mercado (entre 1,65 y 1,70 dólares) mientras que el precio fijado para la conversión de los bonos ha sido de 1,47 dólares, lo que supone para los tenedores una prima aproximada del 15%.

“La conversión no tiene mucho sentido en las circunstancias actuales del mercado”, asegura un analista de la región, que también explica que “a cinco años es muy difícil prever tanto las circunstancias como el precio” al que cotizarán los títulos de Telmex.

Lo que sí cuenta con todo el sentido es la estrategia de Slim. Fuentes del mercado interpretan la recompra de acciones como una “inteligente maniobra” del magnate mexicano de las telecomunicaciones.

“Slim utiliza el flujo de caja de la compañía para comprar acciones a los minoritarios”, señalan estas fuentes. Conforme Telmex recompra títulos, la participación de Slim en la empresa, que se situaba en torno al 26%, se incrementa. Y todo ello “teniendo contento al mercado”, ya que, con las recompras, el precio de las acciones sube.

Sólo en los último dos meses, Telmex ha recomprado más de 139 millones de acciones, por un valor total de 240,9 millones de dólares, según los datos que la compañía ha facilitado a la Comisión de Valores de EEUU (SEC). Esta cantidad supone un 8% del Ebitda anual generado por Telmex en los últimos ejercicios.

Mientras, la actividad de la compañía no se detiene. En el plazo de un mes, la compañía espera obtener un crédito cercano a 2.000 millones de dólares para, entre otras operaciones, refinanciar otro crédito de 450 millones de dólares que vence a finales de este año.

Telmex está a punto de cerrar la compra de la brasileña Embratel, una operación que, como el resto de las que se producen en el escenario de la telefonía fija, los analistas califican como “muy arriesgada”.

“Muchas veces, el problema de Telmex es qué hacer con la caja”, apuntan desde el mercado. Sin embargo, Slim no parece haber tenido problemas para encontrar un fin.

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.