Viernes 25 de junio de 2004

 

Alejandro Toledo trata de elevar su popularidad con los ataques a la operadora

Perú pasa a encabezar el populismo latinoamericano contra Telefónica

Por Santiago Millán

Perú ha pasado a encabezar los ataques de los Gobiernos latinoamericanos contra Telefónica. Primero fueron Néstor Kichner y Lula da Silva. Ahora ha sido el turno de Alejandro Toledo. Lo cierto es que la ola de populismo en la región no cesa y ya hay quien advierte de un posible freno a la presencia de inversores internacionales, que exigen seguridad jurídida.

En principio no es algo personal. Alejandro Toledo, presidente de Perú, está usando su ‘guerra’ con Telefónica en un intento de acercarse al pueblo para frenar su casi imparable pérdida de popularidad, según han explicado a este semanario varios espertos peruanos.

Y las tensiones van a seguir creciendo para Toledo que, el 14 de julio, tendrá que hacer frente a un paro nacional. Una protesta impulsada por fuerzas políticas y sociales que va a desembocar en una gran huelga nacional. El momento más crítico de su gestión.

La decisión del Gobierno peruano de no prorrogar el contrato con Telefónica a partir del año 2019 ha dividido a las fuerzas políticas. El partido Grupo de Acción Popular, cercano al ex presidente Belaunde Terry, e impulsado por los congresistas Peralta y Lazcano, y que cuenta con el apoyo de asociaciones de consumidores, está presionando a Toledo para que revoque casi de manera inmediata el propio contrato con la operadora. Dicha formación, junto a otros congresistas independientes, está promoviendo distintas iniciativas en el Parlamento en esa dirección.

Confiep. Pero frente a ellos, otros partidos peruanos han rechazado la actuación de Toledo. Así, miembros del Partido Aperturista han señalado que la decisión del presidente de no prorrogar el pacto con Telefónica va a suponer un duro varapalo sobre la credibilidad de Perú ante los inversores internacionales, “no sólo en las telecomunicaciones, sino también en otros sectores como la energía o los bancos”, afirman.

En una línea similar se han pronunciado los empresarios. Fuentes de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), asociación que agrupa a las principales compañías nacionales e internacionales presentes en Perú, también aseguraron que la seguridad jurídica ha quedado en entredicho.

Esta vez, y al contrario de lo que ha sucedido en otras ocasiones, los sindicatos de Telefónica del Perú están en una posición cercana a la dirección. Sus portavoces explicaron que actualmente están negociando el nuevo convenio colectivo y el llamado "Plan de los 1.000 Días", e insisten en que la relación con la firma es ahora mejor.

Pero no es desde luego el único país en esta posición. Nestor Kichner en Argentina, Ricardo Lagos en Chile... todos han lanzado duros ataques contra la operadora española en las últimas semanas.

Pero, ¿cuál puede ser el efecto de estos ataques sobre Telefónica? Hay respuestas para todos los gustos.

Un reciente informe de BBVA Research sobre la compañía hablaba de “ruido regulatorio”. Sus analistas señalaban que en los cuatro países donde la firma tiene operaciones de telefonía fija (Perú, Chile, Argentina y Brasil), se están produciendo, y “se producirán durante este año, declaraciones contra los intereses de Telefónica” si bien, para ellos, no suponen un riesgo real puesto que las "medidas sugeridas tendrían muy poca o ninguna justificación desde un punto de vista jurídico y en la mayoría de las ocasiones deben entenderse como un guiño populista de estos gobiernos”.

Algunos actores sociales en estos países, especialmente sindicatos y partidos de la oposición, han llegado a exigir a sus respectivos gobiernos una nacionalización de los servicios. No obstante, los expertos parecen descartar esta posibilidad puesto que sería un varapalo muy duro para la seguridad jurídica en los respectivos estados. “Y ahuyentarían a los inversores internacionales”, advierte un analista local.

En cualquier caso, todavía hay algunas incertidumbres. Por ejemplo, en Brasil la Comisión de Defensa de los Consumidores ha exigido la eliminación por ley de la cuota de abono mientras que en Argentina, Nestor Kichner sigue empeñado en poner en marcha la “tarifa social” para los sectores con menos recursos.

Quizá sean demasiadas incertidumbres en un momento delicado para Telefónica que debe lograr el apoyo de las autoridades de la competencia para que aprueben la fusión de sus filiales de móviles con las de BellSouth. Aunque, la operadora española, tal y como señaló con rotundidad su director financiero la pasada semana, está presente en Perú para quedarse muchos años.

 

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