Lunes 5 de julio de 2004

Aplazada sine die la llegada de Mario Monti
al Gobierno italiano

Las esperanzas que parte del Ejecutivo italiano, con Berlusconi a la cabeza, mantenía de contar con Mario Monti, actual comisario de la Competencia de la UE, como ministro de Economía ya no tienen fecha.

El premier intentó convencer ayer a Monti para que se quedara con la 'supercartera' que incluye también Hacienda. A cambio, según revelaba hoy la prensa local, Berlusconi le pidió “sólo” que se comprometiera a cumplir con el único compromiso electoral que no quiere desatender: el recorte de impuestos. Una propuesta que el comisario europeo se negó a aceptar. Aunque no le diera un “no” oficial a Berlusconi, Monti ha dejado claro que no piensa volver a la política italiana antes, por lo menos, de que el Gobierno haya llevado a cabo la prometida reforma fiscal.

La llegada de Monti habría satisfecho a la llamada “derecha social” del Ejecutivo, la que conforman los ex fascistas de Alianza Nacional y los ex democristianos del UCD. Ambos estaban muy insatisfechos con Giulio Tremonti, de la derecha liberal, que en cambio gustaba a la Liga Norte.

Este partido, cuyo líder, Umberto Bossi, se encuentra todavía recuperándose de un derrame cerebral, ha visto como su influencia en Roma se ha ido reduciendo tras la enfermedad de su jefe y ahora no quiere ceder el control de las carteras económicas. La Liga ha llegado a amenazar a Berlusconi con no aprobar la maniobra que hoy mismo el presidente del Gobierno ha presentado al Ecofin.

INT PLT MCR
 

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