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Miércoles
7 de julio de 2004
Brasil responde con dureza la decisión de Argentina de restringir las importaciones El Gobierno de Brasil no hizo ayer ningún comentario después de conocer que Argentina, unilateralmente, había impuesto restricciones a las importaciones de algunos productos procedentes del país vecino. Pero el silencio ha durado poco. El Ejecutivo de Lula ha asegurado que duda de que la medida tenga consistencia legal y los empresarios brasileños han montado en cólera. Y todo ello ocurre el mismo día que el presidente brasileño aterrizaba en Puerto Iguazú (Argentina) para participar en la Cumbre del Mercosur. Entre las medidas que ha aplicado Argentina y que tanto revuelo han causado en Brasil se encuentra la concesión de licencias no automáticas para algunos electrodomésticos, como congeladores y lavadoras, y la imposición de un arancel del 21% para los televisores fabricados en la zona franca brasileña de Manaos. Desde el Gobierno de Lula se asegura en un comunicado que lamenta la decisión de Argentina y que está en contacto con otros sectores del Ejecutivo "para analizar los alcances de la medida y para ver si tiene consistencia legal". En cualquier caso, Argentina ya ha publicado su decisión (Resolución 444) en el Boletín Oficial y el Ministro de Economía, Roberto Lavagna, ha asegurado al diario La Nación que no hay nada que aclarar para implementarla. La reacción más airada fue la de los empresarios. Muchos de ellos se plantearon si después de esto tenía algún sentido seguir esforzándose en construir el Mercosur. En un comunicado oficial, la patronal brasileña Eletros, que aglutina a las 28 principales empresas de electrodomésticos, asegura que la decisión de Argentina provocará el cierre de al menos una fábrica en Brasil y el despido de 1.000 trabajadores. El país austral es el destino de aproximadamente el 26% de las exportaciones del sector. Se espera que el presidente Lula da Silva hable con su homólogo argentino, Néstor Kirchner, durante la Cumbre del Mercosur para intentar resolver el conflicto. Lula ha mostrado su disposición a evitar que este asunto enturbie la marcha de la Cumbre del Mercosur y asegura que tratará el problema como un "incidente". Pero este no es el único conflicto comercial que mantienen Brasil y Argentina. El crecimiento de la industria textil brasileña en el país austral también mantienen tensos a los empresarios argentinos del sector. Sobre todo tras conocerse que la empresa del vicepresidente de Brasil, José Alencar, acaba de comprar una fábrica textil en Argentina por 20 millones de dólares (16,3 millones de euros). BSL RGT TGC |
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