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Viernes
2 de julio de 2004
Comienza
oficialmente la campaña electoral
Venezuela:
Gobierno y oposición salen a la caza de votos
Por
Gema Velasco
Desde el día en que se conoció que finalmente habrá
referéndum revocatorio en Venezuela, tanto el presidente
Venezolano Hugo Chávez como la oposición no han dejado
ni un sólo día de hacer campaña, aunque ellos
lo niegan. Ahora ya podrán hacerlo oficialmente. Tienen un
mes y medio por delante para recaudar votos. Unos y otros
están muy convencidos del triunfo. Chávez asegura
que le apoya el 70% de la población, mientras que la oposición
afirma que conseguirá un 30% más de los votos necesarios
para echar al presidente del poder.
La guerra de cifras se recrudece conforme pasan los días.
El presidente Hugo Chávez aseguró el fin de semana
pasado en su programa de radio "Alo Presidente" que la
intención de voto a su favor "bordea el 60%" frente
al 12% de la oposición. Cuatro días después,
el vicepresidente José Vicente Rangel afirmaba que el apoyo
a Chávez ya superaba el 70% y advertía que crecía
cada día.
Por
supuesto los datos oficiales contrastan con los que revelan algunos
sondeos encargados por el sector privado. Según una encuesta
realizada por Mercanálisis, el 54% de los venezolanos cree
que el presidente saldrá del poder tras el referéndum
revocatorio del 15 de agosto, y tan sólo el 33% considera
que el referéndum lo ganará Chávez.
Al mandatario
latinoamericano no le gustaron las cifras y acusó a Mercanálisis
de trabajar junto a los partidos opositores en un plan para "manipular
las encuestas que tratan de engañar al electorado". Chávez
va más lejos y asegura que lo que está buscando la opositora
Coordinadora Democrática (CD) es una excusa para que en el
momento de conocer el resultado del referéndum, la oposición
pueda culpar al Gobierno y al Consejo Nacional Electoral (CNE) de
fraude. La
oposición tampoco es muda y participa sin complejos en esta
batalla por las cifras. La CD, grupo que aglutina a partidos políticos
y organizaciones contrarias al Gobierno de Chávez, se ha
propuesto superar en un 30% el mínimo de votos que se necesitan
para ganar el referéndum revocatorio. El encargado de Estrategia
y Encuestas del Comando de Campaña de la CD, Nelson Lara,
ha asegurado que ese objetivo "está respaldado por la
realidad".
Lara
afirma, además, que ese resultado ya se ha conseguido en
varias jornadas de recolección de firmas para convocar el
referéndum. Según la ley, la coalición "antichavista"
tendrá como mínimo que igualar los 3,75 millones de
votos que dieron el triunfo al presidente Chávez en las elecciones
de julio de 2000.
El
CNE ha recordado que si la oposición logra esa cantidad de
votos, además tendrá que superar los que haya conseguido
Chávez para ganar el referéndum.
Las
fuerzas opositoras han recurrido a todos los medios a su alcance
para lograr ganar este referéndum pero, sin duda, quien más
posibilidades tiene de movilización es Chávez, que
cuenta con todo el aparato del poder a su disposición. Y
lo utiliza, aunque no de una forma obvia.
La
fecha del referéndum. Conforme se acerca la fecha
del referéndum el Gobierno venezolano se vuelve más
generoso. En menos de 15 días ha puesto en marcha
un proyecto para financiar la actividad exportadora de pequeñas
empresas, ha aumentado el cupo de dólares que los venezolanos
pueden utilizar en el extranjero a través de su tarjeta de
crédito, la filial estadounidense de Pdvsa, Citgo, ha pagado
anticipadamente parte de un préstamo y la petrolera estatal
ha anunciado que recomprará deuda externa para mejorar sus
condiciones.
Esta
última decisión se tomó esta misma semana.
La oferta de la petrolera estatal afecta a deuda externa en circulación
por valor de 2.600 millones de dólares (2.133 millones de
euros) que vencen entre 2006 y 2028. La recompra la anunció
la filial financiera Pdvsa Finance Ltd. a través de un comunicado
en el que aseguraba que el objetivo era mejorar las condiciones
de los bonos aprovechando los beneficios obtenidos por el país
como consecuencia del aumento del precio del crudo en los mercados
internacionales.
La
operación se ha puesto en marcha a pesar de que ha recibido
críticas desde muchos sectores. Según algunos expertos,
no tiene sentido recomprar esos bonos porque la compañía
no esta excesivamente endeudada y lo único que se conseguiría
es perder dinero. Esos títulos se están negociando
en el mercado a un precio de entre el 80% y 88% de su valor nominal
mientras que, según el diario Descifrado.com la
intención es recomprarlos al 102%. Por lo tanto, técnicamente,
según estos analistas, la recompra no tendría sentido.
Esta
operación se anuncia tras sólo unos días después
de que su filial estadounidense Citgo (el mayor vendedor de gasolina
al por menor de EEUU) informara de que pagó anticipadamente
200 millones de dólares (164 millones de euros) de un préstamo
que vencía en 2006. El presidente de Citgo, Luis Marín,
aseguró en un comunicado que "nuestras operaciones han
generado un fuerte flujo de caja en los últimos trimestres,
permitiéndonos pagar la deuda con efectivo y pagarla antes
de su vencimiento".
La
operación de Pdvsa. La iniciativa de Pdvsa se produce
en un momento crítico para la compañía. Los
números no cuadran. También esta semana se ha conocido
que su filial Deltaven, dedicada a expender el combustible en el
mercado interno, está siendo objeto de una rigurosa auditoría
y parece, según aseguran en algunos sectores venezolanos,
que los resultados dan pavor.
La
auditoría fue solicitada por la nueva gerencia de la compañía
que quería conocer el estado de la firma antes de asumir
sus cargos. Al parecer el personal que contrató Chávez
tras el paro cívico se dedicó a la corrupción
y, ante el conocimiento de este hecho, la dirección de Pdvsa
decidió despedirlos y volver a contratar a algunos de los
empleados a los que se les echó de la empresa por participar
en la huelga de diciembre de 2002 y enero de 2003. Ellos son los
que han solicitado la auditoría.
Pero
este no es el único problema con las cuentas de la petrolera.
Un equipo en el que participan miembros del Banco Central está
intentando cuadrar las cifras para presentárselas a la Comisión
de Valores de EEUU (SEC). Parece que no lo han conseguido. El plazo
para entregar los resultados financieros de 2003 acabó el
30 de junio y nada se sabe de los documentos. El pasado viernes
2 de julio la petrolera no tuvo más remedio que solicitar
a los supervisores de EEUU una prórroga. Ahora hay que esperar
la decisión de la SEC que últimamente se ha mostrado
muy suspicaz con la actitud de Pdvsa.
La
empresa estatal venezolana está obligada a presentar sus
cuentas ante las autoridades estadounidenses porque tiene filiales
en el país norteamericano (como Citgo) y porque tiene bonos
emitidos en los mercados internacionales. Por este motivo, algunos
expertos creen que la recompra de títulos de deuda externa
por parte de Pdvsa tiene como objetivo conseguir reducir la cantidad
de documentación que tiene que presentar a la SEC.
Los
medios de comunicación. Lo que no podrá utilizar
Chávez para ganar este referéndum es a los medios de
comunicación para arengar a favor de su causa. Eso al menos
es lo que ha impuesto el CNE. Los medios de comunicación, tanto
públicos como privados, ya tienen órdenes claras para
regular la actividad propagandística y la publicidad electoral.
El
CNE se ha ocupado de dar forma a esas normas pero en su base está
el "Acuerdo Ury", un pacto firmado entre el Gobierno,
los medios públicos y los privados, que necesitó de
la intervención de William Ury, quien fue elegido por el
Centro Carter como el negociador. El acuerdo fue difícil
y reñido.
Desde
algunos ámbitos se asegura que el documento que la CNE tomó
como referencia para elaborar las normas tuvo hasta cinco versiones,
lo que da idea de lo complicado que fue llegar a un acuerdo. Es
lógico. En Venezuela, los medios de comunicación están
claramente polarizados. Los oficiales están al servicio del
Gobierno y es conocida la afición del presidente Chávez
a dirigir programas de radio. Ahora tiene dos, uno de ellos, Patrullando
con Chávez parece destinado exclusivamente a preparar
la campaña del revocatorio.
Y los
medios privados, los más importantes, están al servicio
de empresarios de la oposición. El más influyente
es Gustavo Cisneros, propietario de Venevisión, y quien mantuvo
hace unos días un encuentro con Chávez.
Entre
todos firmaron el acuerdo, un pacto que, según el presidente
del CNE, Jorge Rodríguez, ha sido aprobado punto por punto
por dicho Consejo Electoral. Pero aún después de firmado
el pacto, y de haber sido asumido por la CNE, han surgido problemas.
En
el acuerdo se establece que los organismos públicos no podrán
ofrecer publicidad ni propaganda "que tienda a promover, auspiciar
o favorecer determinada opción participante en el referéndum
revocatorio". Si esto es así, Chávez no podría
seguir al frente de sus programas de radio, a menos que evite enviar
mensajes electorales.
De
momento, no parece que Chávez esté dispuesto a mantenerse
al margen de las ondas y desde el Ministerio de de Información
se advierte de que las cadenas privadas no están manteniendo
el acuerdo. Jorge Rodríguez ha tenido que recordar al Gobierno
que las normas, todas, se tienen que cumplir.
La
campaña electoral, la oficial, ya ha comenzado. Chávez
y la oposición se preparan para una cruda batalla que terminará
el 15 de agosto. Si triunfa la oposición, se convocarán
unas elecciones generales a las que no podría acudir el actual
presidente de Venezuela, pero sí la CD que, de momento, ni
siquiera ha elegido a un candidato único que le permita concurrir
a los comicios con alguna garantía de éxito.
VNZ
PLT NPM FYM
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